Rodríguez y Martínez fueron decisivos en la campaña y celebraron como hinchas

05 Jun 2018
1

COMO UN ÍDOLO. Rodríguez recibió varias ovaciones en este torneo. Es uno de los “mimados” de los hinchas. la gaceta / foto de Osvaldo Ripoll

¿Hay algo mejor que ver ascender a la máxima categoría al club del cuál sos hincha? Sí, claro que sí; jugar de titular y ser pieza importante en la campaña. Gonzalo Rodríguez y Maximiliano Martínez pueden dar fe de eso. Ambos vivieron esta temporada con un plus respecto a sus compañeros. Vibraron junto a San Martín; sufrieron más que nadie los malos momentos y disfrutaron como pocos cuando el barco comenzó a encaminarse y vieron que el gran objetivo estaba cerca. “Es algo que busqué durante estos 10 años desde que llegué al club. Es único y por eso lo disfruto al máximo”, le dijo “Turbo” en exclusiva a LG Deportiva, minutos después de haberse coronado.

“Soy hincha de San Martín. Me crié en este lugar y para mí esto es como tocar el cielo con las manos; es el sueño del pibe. No lo puedo creer”, agregó “Maxi”, sobre un momento histórico y muy sentido.

Ambos, a su manera, fueron importantes durante la temporada. Gonzalo fue una fija desde el comienzo, jugó 27 de los 29 juegos que el equipo disputó durante el torneo y marcó cinco goles, uno de ellos en el duelo decisivo contra Sarmiento. “Gracias a Dios pude volver a marcar en una final. Me siento un privilegiado y le agradezco a mi señora, a mi familia, a mis amigos y a todos los que confiaron en mí. También a esa gente que me cuestionó, ellos también se merecen este ascenso. Al fin y al cabo, amamos los mismos colores y somos de Primera”, gritó el delantero.

Martínez en tanto entró casi por la ventana al plantel. Fue el último refuerzo y la peleó desde muy abajo. Se bancó varias fechas sin ni siquiera integrar el banco de suplentes, pero una vez que tuvo su oportunidad no la desaprovechó.

El andar irregular del equipo le permitió tener su chance en la fecha 8 y nunca más volvió a salir. Fue uno de los puntos más altos de la defensa y, cual fanático que es, dio la vida por los colores. Dejó el alma en cada pelota y jugó las finales con el cuchillo entre los dientes, sabiendo que estaba en juego mucho más que un ascenso. “Si salir campeón es algo hermoso, hacerlo con el club del cual uno es hincha no tiene precio. No doy más, esto es algo que no me lo voy a olvidar por el resto de mi vida”, sentenció el lateral, antes de pedir porque este momento sea eterno. “Estoy loco, quiero festejar y festejar”, agregó.

San Martín fue el mejor del semestre y justificó el ascenso en cada uno de los juegos del Reducido. Eso sí, contó con dos hinchas que dejaron el alma en el césped, haciendo honor a esos que la dejan en la tribuna.

Comentarios