Santa Petronila obró el milagro que Guerrero necesitaba

01 Jun 2018
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Ayer fue el día de Santa Petronila. No faltará quien crea que fue esa mártir, hija de San Pedro, quien le hizo el milagro a Petronila Gonzales, madre y corajuda escudera de Paolo Guerrero, el gran ídolo del fútbol peruano.

Cuando las esperanzas parecían muertas, el Tribunal Federal Suizo aplazó la suspensión de 14 meses que dejaba a Guerrero fuera del Mundial. Era la madrugada, pero la noticia hizo estallar a un país en el que 33 millones de personas respiran fútbol desde hace cinco meses, cuando la selección se clasificó a un Mundial después de 36 años. Desde temprano hubo gente celebrando en las calles y centenares llegaron a la casa de “doña Petro”, en el distrito limeño de Chorrillos, para festejar (foto).

Con 32 goles en 85 partidos, Guerrero es el goleador histórico de la selección.Pero lo del “Depredador” va más allá. Es el alma del equipo. El que se lo echa al hombro, el que potencia la autoestima de los compañeros. En el Perú, hoy, Guerrero, de 34 años, es más que un futbolista. Es un referente cultural, amado incluso por aquellos que no gustan del fútbol. El hombre que los niños imitan.

A Guerrero se le halló metabolito de la hoja de coca. Pero la pequeña cantidad dejó claro que no había consumido cocaína. Según él, tomó té de coca en una taza mal lavada. El fallo de ayer no suspende el castigo, pero deja su aplicación para después del Mundial.

Guerrero fue un gran artífice de que el Perú rompiera la maldición y llegara a Rusia. El celo de la Agencia Mundial Antidoping por poco le mata el sueño. Pero ayer el ambiente del fútbol recibió dos buenas noticias: Paolo no se perderá el Mundial y el Mundial no se perderá a Paolo.

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