Por qué los chicos pueden intoxicarse en su propia casa

La mayoría de los productos tóxicos provocan náuseas, vómito y diarrea. Cómo actuar ante una emergencia en el hogar.

29 May 2018
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BUENAS PRÁCTICAS. Los médicos recomiendan etiquetar los productos de limpieza y alejarlos de los chicos.

Los expertos afirman que el organismo de los niños es muy diferente al de los adultos; por ende, los menores reaccionan de otra manera. La advertencia es muy clara: los chicos pueden intoxicarse más fácil, porque tienen órganos más inmaduros, como el cerebro o el hígado. Además tienen reservas más bajas, por ejemplo, la de glucógeno (que favorece que baje la glicemia). Algunos niños son más susceptibles a las bajas de temperaturas.

Por esa razón, los médicos advierten que las reacciones ante una intoxicación son variadas, porque dependen del tipo de sustancia y de su acción específica en el organismo. Lo que es común a la mayoría de las intoxicaciones es que producen náuseas, vómito y diarrea, sin que estos sean los únicos síntomas.

“Respecto de los accidentes en el hogar, primero, son prevenibles. El primer punto es la prevención”, asegura el pediatra tucumano Federico Caillou. “Lo que nosotros llamamos intoxicaciones accidentales -dijo el especialista-, ya sea con lavandina, detergente, otros diluyentes como las pinturas que no se guardaron bien en la casa y los chicos confunden esos productos y lo consumen; entonces tengo que empezar por guardar bien; o sea la prevención empieza desde uno -resaltó Caillou-; el otro punto es dónde dejo las cosas: si las dejo en un sitio alto o no, y especialmente etiquetar las cosas por si acaso, alguna vez, ocurriera uno de estos accidentes”, precisó.

Los síntomas

La guardia del Hospital de Niños ayer estaba repleta de madres con hijos en brazos. El doctor Ramiro Casafranca, jefe de guardia, iba de un lado a otro por tanta afluencia de chicos. Sin embargo, la mayoría de los pacientes llegaban por diferentes tipos de cuadros respiratorios, entre otros síntomas. No se trataba de intoxicaciones accidentales. Pero en caso de que ocurriera una intoxicación accidental, los médicos aconsejan, como primera medida, tratar de identificar con qué producto se afectó el niño.

“Muchos padres piensan que lo primero que deben hacer es un lavaje de estómago o buscan hacerlo vomitar y, a veces, eso no es recomendable en determinadas situaciones -advierte Caillou-; entonces lo primero que hay que hacer es consultar. Es decir presentarse en el centro asistencial más cercano, o contactar al médico de cabecera y la otra opción es contactar al centro de toxicología del Hospital Posadas, que es el mejor del país y atiende al teléfono 0-800-333-0160 las 24 horas -dijo el médico-; ellos tienen un protocolo de cómo actuar en determinada situación; eso es para salir del apuro cuando hay dudas de si el chico ha consumido algo”, explicó.

Pautas a seguir

Hoy en día, la problemática más notoria es que la gente se automedica. “Sabemos que los índices son altísimos -admitió Caillou-; sabemos que los adultos consumen muchísimos medicamentos: ansiolíticos, relajantes, miorrelajantes, antiinflamatorios y, muchas veces, esos medicamentos están al alcance de los chicos, que se intoxican y si uno llama al Posadas le dan ciertas pautas a seguir, mientras se dirigen al centro asistencial. Siempre hay que consultar, porque depende de cada situación qué conducta se toma”, resaltó.

causas más comunes
Un problema frecuente
El monóxido de carbono de las estufas de gas y los calentadores es la causa más común de intoxicaciones en el hogar. En segundo lugar se encuentran los casos de obstrucción de las vías respiratorias por objetos, ropa o bolsas de plástico. Estos son los orígenes más comunes de una situación de asfixia. Cuando se produce este último caso se debe recurrir a la maniobra de Heimlich, es decir, situar los brazos debajo de las axilas del niño y presionar en la boca del estómago, hacia nosotros y hacia arriba. Sin embargo, cuando la falta de aire se relaciona con una intoxicación, la respuesta consiste en colocar a la persona en un lugar con aire fresco y pedir ayuda médica.
Pesticidas
Evitar el uso de insecticidas con fines terapéuticos en la piel y cuero cabelludo. Restringir a lo indispensable el uso de plaguicidas en el hogar. Cuando sean necesarios, utilizar los menos tóxicos del mercado, de origen y marca conocida, asesorarse sobre formas de uso y toxicidad, usar elementos adecuados, evitar el contacto con alimentos utensilios de cocina y evitar la presencia de personas y animales. Ejecutar con rigor las instrucciones de uso que figuran en el rótulo de las sustancias de limpieza y plaguicidas. No mezclar productos como por ejemplo lavandina con amoníaco, ácido clorhídrico o detergente. Alejar a los niños del lugar donde se están utilizando productos potencialmente peligrosos.
Productos de limpieza
Mejorar la seguridad de los diferentes ambientes de la casa es la clave para evitar estos accidentes con los niños. Hay que tener muy claro qué es cada producto y dónde está colocado. Para ello es conveniente etiquetar los artículos como envases de pinturas o detergentes, mantenerlos separados de los alimentos y, a ser posible, bajo llave. Si hubo intoxicación es aconsejable no provocar el vómito, excepto en accidentes relacionados con medicamentos. Tras la ingesta, beber entre 1 y 2 vasos de agua para diluir el tóxico. Identificar la causa para ponerlo en conocimiento del médico.
Verificar el hogar
Chequear el estado del jardín: hojas, flores, semillas, hongos. Controlar los productos del lavadero como insecticidas, fertilizantes, matayuyos, lubricantes, líquido para frenos, solventes, nafta, diluyentes, quitamanchas. En la cocina verificar los detergentes, restos de jabón en el lavavajillas, destapa cañerías, ceras, desengrasantes, limpia metales, alimentos vencidos, licores. En el dormitorio controlar los medicamentos, perfumes, limpiador de prótesis dentales, cremas para la piel. En el baño registrar los envases de enjuagues bucales, aerosoles, medicamentos, limpiador de inodoros (quita sarro), entre otros. Todos deben estar lejos del alcance de los niños.
> Causas más comunes

- Un problema frecuente
El monóxido de carbono de las estufas de gas y los calentadores es la causa más común de intoxicaciones en el hogar. En segundo lugar se encuentran los casos de obstrucción de las vías respiratorias por objetos, ropa o bolsas de plástico. Estos son los orígenes más comunes de una situación de asfixia. Cuando se produce este último caso se debe recurrir a la maniobra de Heimlich, es decir, situar los brazos debajo de las axilas del niño y presionar en la boca del estómago, hacia nosotros y hacia arriba. Sin embargo, cuando la falta de aire se relaciona con una intoxicación, la respuesta consiste en colocar a la persona en un lugar con aire fresco y pedir ayuda médica.

- Pesticidas
Evitar el uso de insecticidas con fines terapéuticos en la piel y cuero cabelludo. Restringir a lo indispensable el uso de plaguicidas en el hogar. Cuando sean necesarios, utilizar los menos tóxicos del mercado, de origen y marca conocida, asesorarse sobre formas de uso y toxicidad, usar elementos adecuados, evitar el contacto con alimentos utensilios de cocina y evitar la presencia de personas y animales. Ejecutar con rigor las instrucciones de uso que figuran en el rótulo de las sustancias de limpieza y plaguicidas. No mezclar productos como por ejemplo lavandina con amoníaco, ácido clorhídrico o detergente. Alejar a los niños del lugar donde se están utilizando productos potencialmente peligrosos.

- Productos de limpieza
Mejorar la seguridad de los diferentes ambientes de la casa es la clave para evitar estos accidentes con los niños. Hay que tener muy claro qué es cada producto y dónde está colocado. Para ello es conveniente etiquetar los artículos como envases de pinturas o detergentes, mantenerlos separados de los alimentos y, a ser posible, bajo llave. Si hubo intoxicación es aconsejable no provocar el vómito, excepto en accidentes relacionados con medicamentos. Tras la ingesta, beber entre 1 y 2 vasos de agua para diluir el tóxico. Identificar la causa para ponerlo en conocimiento del médico.

- Verificar el hogar
Chequear el estado del jardín: hojas, flores, semillas, hongos. Controlar los productos del lavadero como insecticidas, fertilizantes, matayuyos, lubricantes, líquido para frenos, solventes, nafta, diluyentes, quitamanchas. En la cocina verificar los detergentes, restos de jabón en el lavavajillas, destapa cañerías, ceras, desengrasantes, limpia metales, alimentos vencidos, licores. En el dormitorio controlar los medicamentos, perfumes, limpiador de prótesis dentales, cremas para la piel. En el baño registrar los envases de enjuagues bucales, aerosoles, medicamentos, limpiador de inodoros (quita sarro), entre otros. Todos deben estar lejos del alcance de los niños.


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