Se hacían pasar por “bagayeros” para traer desde Orán unos 20 kilos de cocaína por semana

La organización de narcos tucumanos que fue desbaratada había logrado eliminar los intermediarios para acrecentar el negocio.

14 Abr 2018

Tenían todo perfectamente sincronizado. Desde la compra, pasando por el traslado y terminando con la distribución. Tan aceitado era el mecanismo que la Justicia Federal tuvo que esperar más de un año para poder desbaratar esta banda de narcos tucumanos. Al cierre de esta edición, personal de la división Antidrogas Tucumán de la Policía Federal continuaba desarrollando allanamientos en esta provincia y en Salta, a pesar de que ya habían secuestrado más de 19 kilos de cocaína, cinco camionetas y más de $300.000 en efectivo, y detenido a unas 11 personas.

Los investigadores, bajo las órdenes del fiscal federal Pablo Camuña y con la autorización del juez Daniel Bejas, comenzaron a seguir los pasos de los proveedores de varios quioscos de narcomenudeo que operaban tanto en la capital como en el interior de la provincia. Los hombres, que actuaron bajo las órdenes de los comisarios Santiago Hernández y Jorge Luján, fueron atando los cabos y llegaron a reconstruir una línea que comenzaba en la localidad salteña de Orán.

En esa ciudad estaba la persona a quien le compraban la droga. Según trascendió, les vendía unos 20 kilos por semana a un valor de U$S 4.000 por kilo. Los miembros de la organización viajaban hasta allí, acomodaban la carga y aguardaban unos días para poder viajar. La trasladaban haciéndose pasar por integrantes de un contingente de “bagayeros” que traían ropa desde Bolivia. “Fue muy difícil seguirles el rastro porque eran muy cuidadosos y cuidaban hasta el más mínimo detalle para concretar el viaje”, indicó un investigador.

El supuesto líder de los traficantes tenía un perfil bajo

El traslado de la droga también estaba bien aceitado. La banda, según confiaron las fuentes judiciales, formaban una caravana de al menos cinco camionetas utilitarias. Una era conducida por un hombre que no llevaba nada y que marchaba al frente para avisar si había controles en la ruta. Otra llevaba la cocaína y viajaba entre las tres que estaban cargadas con ropa.


Si se topaban con un puesto de control, el conductor que abría el camino les informaba a sus compañeros e inmediatamente pasaba al frente uno de los vehículos que llevaba mercadería. Si no lo detenían, seguían viaje, pero si lo requisaban, daban por perdida la carga y los otros utilizaban caminos alternativos para llegar a la provincia.

Ya en suelo tucumano, de acuerdo a la información oficial, revendían la droga (los investigadores estiman que a no menos de U$S6.000, es decir que ganaban U$S 2.000 por kilo) lo más rápido posible para no ser sorprendidos. Una vez que recaudaban el dinero, volvían a viajar. Según las investigaciones, realizaban un viaje por semana.

Golpeados

La banda entró en desgracia en la mismísima Orán. Allí, pasado el mediodía, en plena calle, fue detenido el líder de la organización y otras tres personas que formarían parte de la caravana. También fue arrestado el proveedor.


Mientras ello ocurría, federales que habían llegado desde Córdoba, Salta, Termas de Río Hondo y de la provincia, comenzaron a realizar una serie de medidas ordenas por Bejas. En la capital ubicaron los domicilios de los integrantes de la organización y en el interior, al cierre de esta edición, seguían ingresando a los quioscos en los que se vendían las dosis. Entre otros lados, los operativos se desarrollaron en Famaillá y en Atahona, cerca de Simoca.

En esos operativos no se secuestró mucha más droga, pero sí la suficiente como para demostrar que allí funcionaba un centro de venta. También incautaron un arma de fuego, más de $300.000 en efectivo e importante documentación que permitirá seguir adelante con la investigación.

“Es un operativo importante porque se logró dar con todos los eslabones de la banda, del proveedor y de los que revendían la sustancias. Estos operativos son los que se busca realizar siempre, porque quedan muchas personas fuera del campo de acción”, indicó Camuña.

Los detenidos en Orán serán trasladados en las próximas horas a la provincia. Según confiaron fuentes policiales y judiciales, se montará un importante operativo de seguridad para evitar que se fuguen.

Los mismos voceros comentaron que la investigación aún no finalizó. En las últimas horas surgieron indicios que complicarían a otros eslabones de la organización, que ya lleva varios años operando. Allí, por ejemplo, aparecerían las personas que se habrían encargado de hacer ingresar el dinero al mercado financiero legal.

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