La importancia de enseñar y difundir la poesía

22 Mar 2018 Por LA GACETA

Tal vez sea la mayor de sus parientes literarios, tanto que entre los griegos su representante fue una de las nueve hijas que Zeus tuvo con Mnemósine, diosa de la memoria. Calíope era la musa de la poesía épica y heroica, y protectora de la elocuencia, la inspiradora de los grandes poetas. La poesía es una de las manifestaciones primigenias y estuvo asociada con el canto. Las inscripciones jeroglíficas egipcias del año 2.600 A.C. son consideradas la primera expresión poética que se hayan registrado. Son canciones (elegías, himnos, odas), cuya música se desconoce. En un principio, tuvo un carácter ritual y comunitario; además de la religión se abordaban otras temáticas, como el tiempo, las labores cotidianas y los juegos. Quién no ha escrito alguna vez en la adolescencia algún poema para expresar su amor o su desdicha por un rechazo sentimental o se aprendió una poesía de memoria.

El 21 de marzo se celebró el Día Mundial de la Poesía. La fecha instituida por la Unesco en 1999 y tiene por objetivo promover la enseñanza de la poesía; fomentar la tradición oral de los recitales de poéticos; apoyar a las pequeñas editoriales; crear una imagen atractiva de la poesía en los medios de comunicación para que no se considere una forma anticuada de arte, sino una vía de expresión que permite a las comunidades transmitir sus valores y fueros más internos y reafirmarse en su identidad; y restablecer el diálogo entre la poesía y las demás manifestaciones artísticas, como el teatro, la danza, la música y la pintura, según expresa en su portal el organismo internacional.

A mediados de septiembre pasado, tuvo lugar en nuestra provincia el IX Festival de Poesía en la Escuela que se desarrolló en establecimientos educativos, bibliotecas, institutos de capacitación docente y unidades carcelarias de distintos puntos del país: San Luis, Córdoba, Santa Fe, Tucumán y Capital Federal. Participaron 29 instituciones educativas de nuestra provincia; hubo mesas de lectura con poetas locales en las escuelas, talleres de escritura, de arte visual y poesía, charlas. El objetivo era desmitificar la figura del poeta, buscando la inclusión de la palabra poética. El encuentro formó parte del Programa Poesía en la Escuela, que se desarrolla desde 2010, y que tiene por misión acercar la poesía y el lenguaje poético a los niños, adolescentes, jóvenes, docentes y a la comunidad en general, desde una perspectiva de encuentro, intercambio de experiencias y diálogo entre generaciones, integrando a los artistas locales. Sin duda, una experiencia significativa.

La poesía goza de buena salud en tanto aficionados y escritores de oficio la siguen alimentando. Con frecuencia se publican libros y se realizan ciclos, pero que no llegan al “gran público”. Ello sucede en una buena medida por falta de difusión y de enseñanza. En otras oportunidades, hemos señalado la importancia de que la cultura de Tucumán se enseñe en todos los ciclos educativos. Seguramente, una buena parte de nuestros comprovincianos ignora quiénes son, no solo los poetas tucumanos, sino también los hacedores de la ciencia y cultura, en general. Si no conocemos la historia provincial, no sabremos de dónde provenimos, y difícilmente podamos fortalecer las raíces de nuestra identidad.

La poesía danza con los sentidos y llega al corazón de los otros. Tal vez allí radique su misterio y su vigencia a lo largo de los siglos. “El mundo no vuelve a ser el mismo cuando le agregamos un buen poema”, decía Dylan Thomas.

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