Cartas de lectores

03 Mar 2018
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ABORTO

Cuando el caos en la naturaleza y la sociedad te rodea, regresas a tú casa y te encuentras con la sonrisa de un niño, tú alegría, tú paz y tú esperanza. Entonces llega el Minotauro que parecía dormido y pretende arrebatarle la vida, con sus falsos abrazos y sonrisas habla de derechos humanos, de paz y de amor y viene por los ancianos, por los niños y cuando menos lo pienses vendrá por vos. Minotauro es un ser de la Mitología Griega, con forma humana y cabeza y pensamiento de monstruo. No reconoce diferencia de clases, ni raza, ni religión, pues su único alimento es la vida humana. Habita en su Laberinto de horror con aspecto de una buena persona, una máscara que oculta la oscuridad que guarda en su corazón. El Minotauro de estos tiempos no tiene un nombre propio, tiene muchos. Es un mal pensamiento, porque proviene desde los profundos abismos de perdición, que pretende hacerse fuerte de la mano de la muerte para infundirte temor. Ya camina por el mundo llevándose la vida de los niños en las guerras, en las drogas, en la corrupción y si puede inventa leyes. Lo importante es robarte la esperanza (tú niño) de vivir en un mundo mejor. Cuenta la leyenda que el Minotauro murió por el filo de una espada, el mismo medio elegido por el Minotauro de hoy para terminar con la vida de tú niño. Minotauro, aún tienes tiempo de volver a ser humano, salvar la vida de los niños y tú propia vida, si pides perdón y te arrepientes ante Dios. La Santa Biblia Marcos 10-13:16.

Pedro Isaac Pabon

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MÁS DE 12 AÑOS DE UN CRIMEN

Sobre todo en los primeros meses o años, el crimen de Paulina Lebbos no pudo ser esclarecido, debido a todo y a todos los que hicieron de éste esclarecimiento, una suma, transgresiones y distorsiones, engaños. Es evidente que una mano negra, “muy negra”, y sólo así, con mucho poder, pudo torcer, entorpecer, ocultar, engañar, determinar y esconde demasiadas pruebas, que no dejaron salir a la luz. Y lo que dejaron salir fueron para asegurarse que el, o los asesinos no serían encontrados, ni identificados. Los que crean que este crimen ha de quedar impune, o los que ayudaron a que éste hecho no hubiera sido ya esclarecido tal como debería haber sido, nada asegura ni determina que la impunidad y los delincuentes que fueron los asesinos, ni los que contribuyeron a este luctuoso hecho, sea amparado por las sombras de una vil indemnidad. El o los asesinos, que anden sueltos, o los cómplices de éstos, deben saber que por muchos que sean los perejiles, a quienes se les quiera endilgar la culpabilidad para cerrar ésta investigación, los tucumanos y los argentinos les exigimos quienes hoy investigan con corrección, a los jueces que en este juicio son los que deben encauzar una Justicia, que pueda y sepa elevarse hasta donde impere la verdad y la razón. Aparte, es un reclamo unánime y clamoroso que inunda Tucumán y la Argentina, que ustedes señores jueces, deben enseñar que “la impunidad” no debe ser un castigo más para los que reclamamos la Verdad y la Justicia, desde su máxima expresión. Eso es, señores jueces e investigadores lo que esperamos de ustedes.

Héctor Leonardo Bravo

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NOSOTROS

Los versos de este tango nos enseñan lo que las parejas no debemos hacer, pertenece a Reynaldo Yiso, prolífico poeta en esta temática, comienza así: “Ayer fue primavera en nuestras vidas, que grande fue el cariño de los dos, vivíamos sin penas, sin espinas, dos almas un solo corazón”. Son los primeros tiempos del matrimonio, pero no trabajaron para conservar el amor y menos para hacerlo crecer, se debe trabajar por el bien del amor, porque si el bien descansa, el mal trabaja bien, hay que fortalecerse para sacar las piedras del camino, como ser tentaciones, falta de trabajo, enfermedades, etcéteras. Hay que agradarse, complacerse, la mujer debe esperar al hombre presentable, de buen humor, así obtendrá devoluciones deseadas, sino al primer obstáculo nos caímos, rodamos y ese orgullo tonto nos priva del diálogo para lograr la reconciliación, como dice la segunda estrofa del tango: “De pronto la amargura de un reproche y el cielo de los dos oscureció, la tibia primavera se hizo noche y estamos por orgullo sin amor”. A veces nos pedimos un tiempo para buscar solución, cuando más necesitamos estar juntos, para luchar con las diferencias, hay formas tácticas que no fallan, ejemplo nos juntamos en un lugar tranquilo, con papel y lápiz escribir por separado cada uno lo que quiere del otro, luego se intercambian lo escrito, cedimos con las diferencias, es como negociar una buena convivencia apostando al amor, entonces nos levantaremos. También creemos que no necesitamos ayuda, quizá andamos regando el problema con quienes nada pueden hacer, sin saber que Dios espera que le contemos el problema para socorrernos, pero nosotros si nos acordamos de Dios le oramos así: Señor, ayúdame a dejar este hogar que tú me has dado, como diciéndole yo no te lo pedí. Esta oración no sirve, la oración que Dios espera oír es esta: Señor, ayúdame a reconstruir este hogar que tú has bendecido. El Altísimo alegremente nos marcará el camino, pero debemos contribuir también nosotros, no olvide que en las bodas de Caná los sirvientes pusieron el agua, luego Jesús hizo el milagro y todos bebieron el vino bueno. Dios quiere que nosotros pongamos algo. Sigue: “Nosotros tanto, tanto nos amamos y estamos para siempre separados, nosotros fuimos solo un corazón, por el mísero amor propio nos quedamos sin amor”. Fíjese cómo el orgullo separa a la pareja. Sigamos: “Nosotros hoy lloramos, pero es tarde, porque fuimos dos cobardes que cerramos nuestros labios, a la gloria de un perdón”. Todo gira en un pequeño círculo cambiando el orgullo por humildad, se recupera la pareja, pero no, yo no cedo y la parte final es letal diciendo: “Después de la tormenta al encontrarnos, plegamos nuestros brazos sin razón, pasamos como pasan dos extraños, adentro se moría un corazón”. El tango está empedrado de cosas negativas, debemos apartarnos de estos versos para no tener un final así: Nosotros hoy lloramos, pero es tarde porque fuimos dos cobardes, que cerramos nuestros labios, a la gloria de un perdón.

Julio Mohfaud

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LA ENAMORADA DE GARDEL

En una publicación del 24 de junio de 2010, el periodista Miguel Frías relató en Clarín que Clara Koser es una portorriqueña que vive en Brooklyn y que está tan enamorada de Carlos Gardel, que la ha llevado a separarse de uno de sus maridos. En este caso, ni siquiera hubiese sido posible un mero encuentro, porque nació siete años después de la muerte de él. “El buen gusto por Gardel me empezó a los 13 años, cuando vi ‘El día que me quieras’. Desde entonces no dejé de comprar sus discos y empecé a enamorarme. En los ‘80 tuve un esposo argentino que tenía celos de Gardel y, en un rapto de locura, me rompió los discos. Me gustan sus labios, su boca, su sonrisa, su cuerpo, su voz, su modo de hablar”. Clara vive rodeada de fotos del hombre de sus sueños y maneja el repertorio del lunfardo. “Gardel es mi hombre. Lo veo con ojos de mina. Me siento su amante. Si él viviera, lo buscaría, por más viejito o fulero que pudiera estar. A veces cometí el error de buscarlo en otros hombres, sabiendo que era imposible encontrar a alguien que siquiera se le acercara”. Vino por primera vez a Buenos Aires en 1966. “Me fui al cementerio a visitar su tumba. De ahí, a la casa de Jean Jaures 735. Fui también a Medellín. Deseaba que el avión se cayera, quería morir con él, como él, en el mismo lugar que él”. Su casa en Brooklyn es un santuario. Dos pisos están llenos de objetos vinculados con él. “Lo que más valoro es un cheque firmado en 1935, por U$S 100. Me lo afané. Cuando entro en un sitio donde hay cosas suyas, que tengan cuidado, si puedo agarrar algo, lo agarro”. Por último, Clara, una mujer con sentido del humor, aclara: “Mi Gardel preferido es el arrabalero, el acústico, el mío. El Morocho del Abasto, sin dar más vueltas”.

Luis Gallucci

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SABER ESCUCHAR

Decía el Nobel Niels Bohr que hay muchas teorías locas, pero pocas que sean lo suficientemente locas para ser geniales. Si debemos ponderar la observación de William Shakespeare acerca del Rey Lear, el secreto de la locura exitosa reside en el método. Como es sabido, Mao Tse-Tung tenía un plan y un librito de adoctrinamiento con el que lavó cerebros al por mayor, cambiando así la forma de pensar y tradiciones milenarias de miles de millones de chinos. Llegó a pasar entonces que cuando Henri Kissinger se acercara por primera vez a China por encargo de Richard Nixon, Mao le preguntara a su interlocutor cómo era posible que éste pudiese conquistar tantas mujeres hermosas siendo tan feo. Kissinger, que esperaba preguntas más abstractas de Mao acerca de la economía capitalista, permaneció impávido y respondió en su típico tono monocorde: “Verá usted señor chairman, el poder es el más potente afrodisíaco”. Dicen que entonces Mao asintió y permaneció pensativo como es de esperar de un chino tradicional. Ni Kissinger ni Mao son santos de mi devoción: según el New Yorker, el primero fue responsable de grandes atrocidades cometidas en Chile, y (a juzgar por las noticias de hoy) el segundo es responsable de haber puesto a China en la antesala de una tiranía eterna. Pero debemos reconocerles dos cualidades a ambos: sabían hacer la pregunta adecuada por más loca que esta fuese y sabían escuchar, cualidades ausentes en muchos Maquiavelos y aprendices de brujo modernos que dan golpes azarosos a cinco bandas, pero carecen del requerido impulso, plan y método para llegar a metas específicas, por más malas e indeseables que éstas sean.

Leonardo Peusner

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Contra la naturaleza

Vecinos de Juan Bautista Alberdi expresaron su indignación por una tala producida en el Complejo Municipal de esa ciudad. Resulta incompresible que en un espacio destinado al fortalecimiento de la vida y la salud misma, se realicen estos “arboricidios” o crímenes contra la naturaleza. Aquí, en Tucumán, la crisis evidentemente no es ecológica, sino política. Las redes sociales del sur de la provincia explotaron de rabia e indignación al ver la “matanza” de seres vivos, árboles de buen porte, ya que los cortes dejan ver el buen aspecto de los troncos, árboles que brindaban sombra en una provincia que registra 40° C de calor, y a la sombra. Este hecho va a contramano de cualquier política ambiental bien intencionada. Se escucharon algunas voces decir que eran árboles peligrosos, cuán lejos esa aseveración; los árboles no son “peligrosos”, los hombres con motosierras son los peligrosos, el árbol es nuestro mejor amigo y con un buen mantenimiento él nos brinda los más grandes beneficios. El sur de nuestra provincia está totalmente sensibilizado por el tema inundaciones, que bien se sabe se debe a la tala indiscriminada; ahora, los que dan el ejemplo son los que deben cuidar el ambiente, los que fueron elegidos por el pueblo; es inconcebible que corten árboles en un complejo deportivo. Un aplauso de parte de los ambientalistas para el que tomó la decisión de este “horror”, y la pregunta del millón es ¿qué le estamos dejando a las generaciones por venir? Seguramente un ambiente, sí, pero partido a la mitad.

Pedro Martínez

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