Cartas de lectores

27 Ene 2018

RECORDACIÓN DEL HOLOCAUSTO 

“Tal como relató Félix Grande, antes de visitar el campo de Auschwitz-Birkenau, ya había viajado en otras dos ocasiones a Polonia, pero no había acudido al campo de concentración “quizá por cobardía”. Cuando lo hizo “creía que conocía prácticamente todo el horror que había allí”, pero no fue así. Lo que más le sobrecogió fue la enorme mata de pelo de mujer que se exponía en un escaparate de cristal. El ejército soviético encontró, al proceder a la liberación del mayor campo de exterminio el 27 de enero 1945, cerca de 7.000 kg de pelo humano empaquetado. Los nazis no tuvieron ya tiempo de enviarlo a las fábricas situadas en Baviera, para su transformación. Si el silencio es una alternativa cuando la palabra miente, como señalaba Steiner, también el lenguaje puede develar la verdad de lo inenarrable” sostiene Juan José Lanz en el epílogo del libro “La cabellera de la Shoá” (Bartleby editores), del autor Félix Grande. En una vitrina del Museo de Auschwitz se expone actualmente una mata de pelo que pesa casi dos toneladas. Félix Grande la contempló, pudo tocarla, no supo definir su color. De su experiencia de perplejidad surgieron las palabras. A pesar de las dificultades expresivas, el poeta transmite sus sensaciones: “Aquí, un yo descolorido; ahí, un color tenebroso/que no ha existido nunca en el muestrario del dolor/ensangrentado de amarillo y llanto”. “Había cabello rubio, moreno, pelirrojo, todo mezclado, decolorado por el paso del tiempo. De repente, me pregunté ¿de qué color es este pelo? Era un color nuevo. No había existido antes. Cuando lo vi tuve que poner las manos en el cristal porque con los ojos no me valía”, recordaba, conmovido aún años después de contemplar aquel mueble de 14 metros que se convirtió en una metáfora del horror y el exterminio. Este pelo humano era vendido a una empresa alemana llamada “Firma Alex Zink”, que fabricaba fieltro; esta empresa compraba a campos de exterminio como Auschwitz toda su producción. El ejército alemán también lucraba de estos cabellos humanos ya que servían como rellenos de colchones para sus tropas y, tratado en sus factorías, se transformaba en juntas estancas para submarinos y buques de la marina de guerra nazi. Un fragmento del libro dice: “Esta es la cabellera de la Shoá./Calla más que el silencio y está ciega./Lo ve todo. Retumba./La cabellera de la Shoá pesa mil novecientos cincuenta kilos de pelo de mujer./La cabellera de la Shoá pesa un milenio y otro de ruidos cercanos en la noche./La cabellera de la Shoá pesa setecientos mil días fronteros de diáspora./La cabellera de la Shoá pesa dos toneladas europeas de desmisericordia./La cabellera de la Shoá pesa dos mil colmillos anuales de calumnia./La cabellera de la Shoá pesa un derrumbamiento del sosiego multiplicado por cien generaciones de criaturas humanas como tú./Todo esto antiguo y junto pesa esta cabellera de suave pelo de mujer sin nombres./La cabellera de la Shoá pesa mil novecientos cincuenta abismos de silencio”. Una de las frases lapidarias del filósofo Theodor Adorno que más ha circulado dice que después de Auschwitz no se puede escribir poesía. “La cabellera de la Shoá” es, además de un estremecido poema de Félix Grande, una contestación explícita a Adorno, porque escribir después de Auschwitz no sólo es posible, sino también más necesario e imprescindible que antes de Auschwitz. Este 27 de enero, “Día Internacional de Recordación del Holocausto”, es una fecha propicia para reflexionar la advertencia de Simon Wiesenthal: “lo que comienza con los judíos nunca termina con ellos”. 

Miguel Angel Ruiz 

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DESCONTROL EN LASTENIA 

Lamentablemente llega la época de carnaval y la comunidad aledaña al Club Social Lastenia debe sufrir los destrozos y las imprudencias de quienes no tienen respeto por el prójimo ni amor por su vida. Durante este período, cada domingo cientos de familias no pueden llegar en paz a sus hogares, ya que ni siquiera dejan circular las líneas de colectivos. Son miles los jóvenes que ocupan toda la calle, la mayoría en avanzado nivel de ebriedad, que los lleva a insultar y a decir groserías a quienes pasan por el lugar. Cabe destacar que en la zona no existe ningún tipo de control y los vecinos quedamos totalmente expuestos a los imprudentes que hacen lo que quieren. Imploro a las autoridades provinciales que tomen las medidas pertinentes para que no haya que lamentar la pérdida de vidas humanas, como en otras oportunidades. 

Raquel Lastra 

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PREVENCIÓN DEL HLB 

La economía de Tucumán puede llegar a sufrir un lapidario colapso si el HLB ingresa a la expandida zona productiva citrícola, actividad que ocupa a miles de hombres y mujeres en cultivo, cosecha, empaque y todos los servicios conexos y que está siendo protegida por autoridades fitosanitarias nacionales, provinciales y de la misma actividad productiva. Sin embargo existen comercializadores y/o productores a los que poco les importa el gravísimo peligro en que ponen a la citricultura violando los controles y comercializando productos de zonas altamente infestadas y que ya están destruyendo las plantaciones cítricas. En nuestra propia provincia nos anoticiamos de decomisos y destrucción de frutas y envases de frutas sospechosas, producto de la campaña de control que con mucho esfuerzo realizan la producción y los organismos gubernamentales, nacional y provincial. Sin embargo, un gran centro de distribución de fruta como es el Mercado Central de Buenos Aires se ha convertido en un ámbito comercial de limas de Brasil, país ya afectado por el HBL y con una importante destrucción de plantaciones Esta importación y comercialización es realizada por una importante firma operadora de origen sanjuanino y a la cual poco le importa el peligro que pone a la citricultura del país trayendo este material vegetal. Lo más llamativo del caso es que ni los inspectores del Mercado Central ni los del Senasa se inmutan ante esta flagrante violación a las normativas fitosanitarias. Entonces es muy necesario que desde las entidades de agricultores, el Gobierno provincial y el Senasa tomen todas las medidas necesarias para impedir y/o sancionar a quienes transgredan las normas, además de reclamar ante las autoridades del Mercado porque esta comercialización que pone en peligro a una actividad que se desarrolla en el NOA y el Litoral. Las regiones de Cuyo y la Patagonia fueron declaradas zonas de status internacional Libre de Moscas de Frutas. Para ello puso en funcionamiento rigurosos controles en los pasos fronterizos como así tambien en los centros de comercialización. Sólo así se logran estos resultados que enaltecen nuestros productos, ganan mercados en el mundo y generan riquezas en el interior del país. 

Julio Cavallaro

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VACACIONES Y REFORMA POLÍTICA 

No se trata de resentimiento sino de indignación. “Todos somos iguales ante la ley, pero hay algunos que son más iguales que otros”. Tenemos derechos y necesidades de gozar de merecidas vacaciones. Vemos a diario por todos los medios de prensa -ya que son noticias permanentes- las vacaciones que se toman nuestros gobernantes (después de las maratónicas sesiones de fin de año en el Congreso). Soy consciente de que quedaron agotados y merecen descansar, lo mismo que el Presidente y sus ministros, los gobernadores y sus colaboradores, etcétera. Los ciudadanos comunes, como por ejemplo al sector que pertenezco, el de los jubilados, empleados no registrados (en negro), desocupados, que representamos la mayoría de los habitantes de nuestra querida Argentina, ¿tenemos las mismas posibilidades de gozar de nuestras merecidas vacaciones? En algún momento escribí algunas propuestas para ser tratadas en el Congreso de la Nación, que no fueron tomadas en cuenta por nadie en el gobierno. Por ejemplo: que el sueldo máximo que deba percibir un ciudadano electo sea igual al mejor vigente en el mercado laboral conforme a la jerarquía del funcionario. Con alcance desde el Presidente, gobernadores, hacia abajo, legisladores, concejales, etcétera. También propuse que el régimen de trabajo debería modificarse, eliminando las prolongadas vacaciones (recesos de verano e invierno); deberán tener las mismas reglas y reglamentos que rigen para todos los trabajadores. Y aclaré en esa propuesta, que para que esto sea posible es imprescindible que la dirigencia política actual, deje de priorizar los intereses personales por sobre los intereses del pueblo. Si queremos que la democracia cumpla acabadamente con sus preceptos, por tratarse del mejor sistema, debemos bregar para que la clase política no la desvirtúe y actúe con ética y honestidad, y el pueblo vuelva a creer y tener esperanza. Y debería existir una forma de hacer participar a todos, no solamente cada dos o cuatro años cuando tenemos que votar, y contar con las herramientas necesarias para controlar, por lo menos para quienes hemos elegido, que cumplan con lo que prometieron como candidatos. Ya somos suficientemente maduros y no debemos permitir que nos sigan dividiendo, porque lo único que conseguimos es destruirnos más. Llegó el momento de unir al pueblo para recobrar la dignidad que los argentinos nos merecemos. Qué bueno sería que algún miembro del actual Gobierno le prestara atención a mi propuesta, que apunta a contribuir a una reforma política justa y necesaria. 

Federico Yurcovich 

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MONTEROS Y EL TRENCITO 

Monteros fue el escenario de la construcción del trencito del parque 9 de Julio y de una balsa “inusual” para su época, ideada para una larga travesía. El primer invento data de la década de 1910, cuando un autodidacta de apellido Lencina, oriundo de Termas de Río Hondo (se radicó en Monteros hasta su muerte), construyó en su taller una locomotora pequeña. Luego de dos décadas le agregó los vagoncitos, y así se formó el convoy que en 1932 entró a funcionar en el más extenso paseo público de la capital. Coincidió con el festejo del 116° aniversario de la declaración de nuestra Independencia. Hoy, a más de un siglo de su construcción, el trencito sigue dando alegría y placer a los niños y mayores que gozan del paseo en ese inmenso pulmón verde de la ciudad. El segundo acontecimiento se produjo en 1988, cuando cinco montañistas construyeron una balsa de 900 kilos de capacidad, a la que llamaron “Challawawanka”, con la que, en tres días, unieron Monteros con el murallón del dique El Frontal, en las Termas de Río Hondo, navegando por los ríos tucumanos. LA GACETA del 18/02/2013 le dedicó una nota destacada a esa aventura inolvidable, a 25 años de concretarla. En estos últimos días se cumplieron 30 años de ese viaje histórico, y los integrantes del grupo original pretenden en tres meses más, con la “Challawawanka II”, recrear aquella aventura de tres días. La mejor suerte para ellos. 

Silvia Paola Herrera 

Ruta 305 

Granja Modelo

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