La importancia de apoyar la práctica de la natación

15 Ene 2018

Sus beneficios son múltiples, pero al parecer no alcanzan para ocupar un lugar destacado entre las prácticas deportivas, donde el fútbol y un poco más atrás el rugby, son los reyes. El primero ha gozado en los últimos lustros de apoyo económico del Gobierno provincial a través de subsidios, en desmedro de otros deportes considerados menores, cuyos directivos trabajan a menudo en el anonimato e incluso ponen dinero de sus bolsillos para que la actividad subsista. La natación es una de las disciplinas postergadas y son escasos los valores que han surgido.

En diciembre pasado, nuestro diario distinguió a la nadadora Sofía Zerpa, de 14 años, que se entrena en el club Central Córdoba y que soñaba con competir en el Nacional de Cadetes -concluye este fin de semana en Neuquén-, así como en el argentino de Mayores, que se hará en julio.

Este deporte se halla desde hace varios años en franco retroceso y en consecuencia, lo mismo sucede con la competición. En febrero de 2015, el tucumano Matías Ola se aprestaba a nadar por las heladas aguas abiertas de las islas Malvinas, dijo que faltaba estructura, inversión, promoción, capacitación y garantías para el fácil acceso a esta práctica. Contó que aprendió a nadar a los 21 años y en el segundo año de su entrenamiento en el Cenard (centro deportivo por excelencia en el país) se dio cuenta de que no podía alcanzar el rendimiento de los nadadores que practicaban esta disciplina desde chicos, lo cual fue, en su caso, un indicador de las oportunidades perdidas para los nadadores de Tucumán.

En septiembre de 2014, el entrenador de la selección argentina de natación, que vino a dar un curso a Tucumán, sostuvo que de las provincias que conocía, la nuestra era una de las más complicadas porque había pocas piletas climatizadas y las que había se usaban para la explotación comercial y no para la práctica deportiva. “Me contaron los entrenadores que en invierno practican tres o cuatro veces a la semana o que directamente no se entrenan. Es de las provincias que no tiene un centro municipal que esté abierto todo el año y se pueda decir: ‘acá entreno, si pasa algo en el club... nadadores hay, lo que no hay son las condiciones para entrenarlos”, aseveró.

En los años 60-70, Tucumán tuvo un período de gran actividad porque muchos clubes construyeron piletas de natación. A lo largo del verano se realizaban constantemente torneos. Eran épocas en que las familias les que daba vida a los clubes; participaban no solo de los deportes, sino también de la actividad social. Para dar una idea del entusiasmo que había despertado este deporte en la comunidad y en los dirigentes, en febrero de 1978, se llevó a cabo en el Complejo Ojo de Agua la 57 edición del Campeonato Argentino, y en febrero de 1991 se realizó la 71° edición.

Por otro lado, la natación favorece el desarrollo psicomotor y beneficia también a las personas mayores, en particular a las que padecen alguna enfermedad degenerativa de las vías motoras. En alguna oportunidad, sugerimos que el Estado podría difundir entre los niños y jóvenes la natación y apoyar económicamente a los clubes interesados en su promoción para que climaticen sus piletas, de manera que estas puedan emplearse durante todo el año, no solo desde el punto de vista deportivo o recreativo, sino desde la salud. La natación es probablemente el único deporte que se puede practicar desde que se es bebé hasta la vejez.

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