Siempre es buen tiempo para el humor

Tucson Comedy Stand Up no tiene descanso en el verano. Volvió el ciclo en trasnoches de fin de semana y hoy empieza un taller en el MUNT.

08 Ene 2018
1

SIN FERIA. Gustavo Delgado es abogado y humorista sin vacaciones. .

Los abogados se toman vacaciones durante enero, para aprovechar la feria de verano en los tribunales. Pero los standaperos, una extraña raza de comediantes que ha ido multiplicándose con el tiempo en todo el país y fuertemente en Tucumán, no tiene descanso.

Para el doctor Gustavo Delgado, referente de Tucson Comedy Stand Up, es una complicación tener un pie en cada actividad. “Hace falta el humor en todo los tiempos, siempre es bien recibido; más allá de la situaciones sociales, están las individuales y mucha gente necesita reírse y busca todos los géneros de la comedia para hacerlo. Estoy convencido de que la risa es saludable, forma parte de la sensibilidad de las personas y ayuda a construir los pequeños momento de felicidad que tenemos y que son reconocibles”, resalta.

Junto con Hugo Rosas (también letrado y monologuista) comenzarán hoy a las 19 el dictado de un taller de stand up de dos meses de duración con dos horas de clase por jornada, en el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (San Martín 1.545), en el marco de los talleres organizados por la Secretaría de Extensión de la UNT. Al mismo tiempo, relanzaron en las trasnoches de todos los viernes y sábado en El Árbol de Galeano (Virgen de la Merced 435) el ciclo de presentaciones de nuevos exponentes del género, que rotan de función en función lo mismo que los presentadores y con visitantes de otras provincias. “Es un horario que ganamos en la cartelera tucumana y que se convirtió ya en una clásica salida”, le dice a LA GACETA.

- ¿De que forma se enseña el stand up?

- Básicamente, es hacer humor sobre la realidad desde tu mirada, ya sea por tu estado, tu condición o tu situación. Tenés que reconocer lo que te hace observar al mundo de una forma particular. Por ello, el monologo es personal y debe ser, más que original o gracioso, auténtico. Lo que valora el público es saber que lo que decís te pasó a vos, y de ahí lograr la identificación. Para ello separamos en dos el taller: la dramaturgia y creación del monólogo está a cargo de Hugo; y el montaje en escena con los recursos escénicos, que está a mi cargo. Es que una vez escrito el monologo, hay que saber sostenerlo con el cuerpo.

- ¿Qué expectativa tienen con este nuevo curso?

- En los primeros talleres que dictamos, la gente no sabía con qué se podía encontrar. Algunos se acercaron solo para vencer la timidez, pero últimamente vienen muchos sabiendo lo que quieren, que es hacer reír. Eso te motiva, porque los alumnos se vonvieron más exigentes. La mayoría descubre que no es fácil encontrar un tema sin un trabajo a conciencia y que eso se va logrando con tiempo y dedicación.

- ¿Llegar al MUNT implica tener un respaldo institucional?

- Sí, pero nunca buscamos un reconocimiento, sino mejorar los shows a través de las funciones. El público siempre nos apoyó, ya que es un humor distinto al clásico norteño y es importante ocupar nuevos lugares. Estamos muy agradecidos de los espacios que nos dan el Bar Irlanda y El Árbol de Galeano, como ahora a la UNT por la invitación, ya que los grandes shows que hicimos fueron en los teatros de la universidad.

- ¿Creció el genero en Tucumán?

- Crece y se renueva. Si bien es nuevo, la expectativa cada vez es mayor. Desde el comienzo quisimos que toda persona que hace stand up encuentre un lugar para desarrollarlo. Pasaron cuatro años, somos casi 20 monologuistas en Tucson Comedy y hay proyección regional. No es una moda: además de las clásicas trasnoches tenemos espectáculos especiales como Buenos Changos, Mujeres al Poder, Maratón de Stand Up, Dúo de Tres, Standaperos de Ley y el Campeonato de Stand Up del NOA, entre otros.

Comentarios