Condenaron a perpetua al acusado de abusar y de matar a Milagro Daiana Torres en La Cocha

La sentencia confirmó que Ricardo “Pelancho” Pérez, de 28 años, atacó a la niña de 12 cuando estaba sola y descansando en la precaria vivienda en la que vivía con su madre.

16 Dic 2017

La Sala II de la Cámara Penal del Centro Judicial de Concepción condenó a prisión perpetua a Ricardo “Pelancho” Pérez, de 28 años, al ser hallado culpable de haber abusado y asesinado con alevosía a Milagro Daiana Torres, de 12 años. El hecho ocurrió el 29 de mayo del año pasado, en el barrio El Porvenir, La Cocha.

La sentencia confirmó que la víctima fue atacada por Pérez cuando estaba sola y descansando en la precaria vivienda en la que vivía con su madre María del Carmen Aranda. El Tribunal, integrado por Jesús Carlos Pellegri (presidente), Elena Grellet y Sergio Altamirano, dio a conocer el fallo luego de deliberar una hora y de escuchar los alegatos de la fiscal de Cámara, Alicia Blasis de Morelli, y de la defensora oficial Carolina Ballestero. El imputado, que había convivido con Aranda un par de años y estaba separado de ésta desde hacía dos meses, se negó a acceder al recurso de la última palabra.

La representante del Ministerio Público pidió la prisión perpetua de Pérez, al considerar que éste mató con alevosía e incurrió en “criminis causa” al matar para evitar ser descubierto por la comisión del otro delito de abuso. “Aunque Pérez dijo que no recuerda lo que pasó en la noche del crimen, en razón de que había consumido droga y alcohol, debe quedar en claro que toda persona bajo los efectos de cualquiera de esas sustancias o bebidas, y comete un hecho voluntariamente, tiene que asumir su responsabilidad”, apuntó la fiscal Blasis de Morelli. También advirtió que la madre de la niña tiene “responsabilidad moral en el hecho porque la muerte de la criatura se hubiera evitado si no dejaba a ésta sola en horas de la noche, en un lugar descubierto y paredes endebles de plástico” planteó. “Esta situación es que aprovechó el imputado para cortar el plástico, ingresar a la casa y producir este lamentable hecho” apuntó la fiscal. “Aunque mi planteo no es punible, es una observación necesaria”, advirtió.

FALLO. Pérez, durante el juicio oral que se realizó en Concepción. LA GACETA / FOTO DE OSVALDO RIPOLL

Ballestero, por su parte, pidió la absolución de su defendido por el principio de la duda. “Pérez no dice en su declaración y de manera directa que él fue el que mató, sino que plantea que podría ser ante las fotos y otros elementos de pruebas con que lo incriminan. Pero de todos éstos, ningunos son contundentes. El mismo ADN plantea un patrón genético compatible con la línea patrilinea o de su padre. Es decir, no lo vincula directamente solo con el de mi defendido”, expuso.

Pese a la prolija defensa de Ballestero, ésta no pudo derribar el peso de la declaración de la ex cónyuge de Pérez y madre de la niña, que desde un primer momento señaló al ahora condenado como el principal sospechoso del crimen. Pues la noche del hecho había recibido un sinfín de mensajes por celular con amenazas y pedidos de reconciliación. También fueron contundentes las declaraciones de testigos que vieron a Pérez merodear la casa de su ex pareja en la noche del homicidio.

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