Sopladita

14 Dic 2017

¿En qué se parecen la economía y la política? Entre otras cosas, en que en ambas disciplinas, los dirigentes siempre tratan de capitalizar una decisión, es decir, darle valor en el tiempo y aprovecharlo a su debido momento. Como quien dice, se trata de una inversión que, llegado el momento, rendirá réditos. ¿Y en qué más hay similitudes? En que los políticos se convierten en empresarios...y viceversa. Tucumán es un laboratorio que exploró estas conductas. No hay hombre de negocio al que no le atraiga el poder político. Como tampoco hay dirigente político que le seduzca incursionar en el mundo de las empresas.

¿Y cuáles son los riesgos que se corren cuando la política no va de la mano con la economía? El choque de intereses. Y es lo que ayer se percibió cuando el senador por Tucumán José Alperovich salió a “capitalizar” la promesa del Gobierno nacional de mantener un statu quo a la situación impositiva de las bebidas azucaradas. No bien el gobernador Juan Manzur salió de la Casa Rosada, su antecesor en el cargo dio la “buena nueva” a LA GACETA y a través de las redes sociales. “Hace unos minutos me confirmaron que NO habrá aumento en los impuestos de las bebidas azucaradas. Este fue uno de los pedidos que hice a los ministros nacionales”, escribió el ex gobernador en su cuenta en Twitter. O el senador tiene muy buenos informantes puertas adentro de la Rosada o Manzur le comentó lo que había acordado en la reunión con varios ministros nacionales. Si fuera esta última la situación, sólo vale un término: sopladita, como dirían los niños cuando juegan y se omite una acción del contrincante de turno.

A diferencia de otros momentos, en que también hubo que anunciar algún hecho, esta vez Manzur optó por el silencio en las redes sociales. No hubo siquiera foto de esa reunión matinal, que se extendió por casi una hora y 20 minutos en el despacho del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, el hombre que recuperó protagonismo en la negociación con los justicialistas. “Las fotos son para aquellos que la necesitan imperiosamente. Este anuncio trasciende; le hace bien a Tucumán”, comentó el gobernador, sin destinatarios específicos en su reflexión. A sus colaboradores les sorprendió que Alperovich haya salido antes de tiempo a dar el anuncio sin precisiones. Incluso “primereó” al diputado radical José Cano, que tiene aceitados contactos con la Rosada. Todos, absolutamente todos, quedaron entrampados por el doble juego del Gobierno nacional. El presidente Mauricio Macri le extendió la alfombra roja a la actividad azucarera, cuando le anunció que subía del 10% al 12% del corte de las naftas con bioetanol de caña y otras medidas para la reconversión de la industria madre en Tucumán. Pero sorprendió con la tibieza que tuvo en la pelea con Córdoba Capital, que limitó el uso en bares y en restaurantes del endulzante natural. También llamó la atención el poco énfasis de los gobernadores Juan Manuel Urtubey (Salta) y Gerardo Morales (Jujuy) en la defensa del azúcar. O, lo que fue peor, la crudeza del Ejecutivo nacional para promover un incremento del 4% al 17% en los impuestos internos para las bebidas azucaradas. Los industriales habían sentado su dura postura a través de un pronunciamiento conjunto. “Elevar en un 100% los impuestos internos de las bebidas azucaradas y reducir al 0% las que usan edulcorantes químicos significaría promover la sustitución de las bebidas azucaradas por las light o zero, sin un fundamento científico que asegure la inocuidad de la sustitución de un producto natural como el azúcar por otros ‘químicos’ de carácter artificial”, denunciaron. La Nación les dio la razón. Los industriales respiran; más aún aquellos que coquetearon con Macri, y que luego se sintieron frustrados por el embate fiscal y por la decisión del Ministerio de Energía de bajar el precio del bioetanol. Esa es otra demostración de que no existen amigos en la política; sólo aliados.

Tantas idas y vueltas en las decisiones oficiales dejaron otra enseñanza: cocodrilo que se duerme se convierte en cartera. Entonces, ¿no será más conveniente promover acciones conjuntas para que sea la provincia que capitalice los logros políticos con la defensa de la industria, la promoción del empleo o la lucha contra la pobreza? Si se deponen intereses personales y colores partidarios, no habrá más sopladitas. Sólo goles colectivos.

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