En la escuela del mañana los profesores enseñarán en equipo

Reunidos en jornadas de capacitación y autoevaluación, docentes debaten sobre los cambios que es necesario poner en marcha Radiografía del año escolar 2017 y planificación para 2018.

12 Dic 2017
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MESA DE TRABAJO. Docentes del colegio Santa Catalina reflexionan sobre el trabajo realizado en el año.

Pensar en la escuela del mañana es cerrar los ojos y cambiar de perspectiva, de modelo. Comenzar a dejar de lado la enseñanza por materia, en compartimentos estancos, para trabajar en equipo, con docentes de distintos espacios curriculares y con roles diferentes. Mirar la escuela del futuro quizás sea dejar de enseñar contenidos en forma aislada, con la promesa de que alguna vez le servirán al alumno. Y, en cambio, proponer un enigma real, creíble, y tratar de resolverlo a través de las distintas disciplinas. Que el conocimiento de algo sea el puntapié para una nueva pregunta...

A estas conclusiones llegaban ayer los docentes del colegio Santa Catalina durante la sexta jornada del Programa Nacional de Formación Situada, que se realizó en todas las escuelas y colegios de Tucumán. Sobre la mesa distribuyeron fotos de proyectos hechos durante el año, diplomas de los cursos realizados, certificados de las olimpíadas ganadas. A partir de allí comenzaron a debatir sobre los logros y las debilidades e intercambiaron experiencias. Una de las conclusiones fue darse cuenta de que los mejores trabajos fueron los que se hicieron en equipos interdisciplinarios.

“Estamos invitados a una nueva escuela, que nos permite integrar distintos espacios curriculares. Ya no queda duda de que la motivación de los alumnos se potencia cuando se integran distintos saberes”, dice Catalina Martorell, profesora de matemática y directora pedagógica. “Por ejemplo, en la clase de Informática necesitamos que otros docentes vayan viendo algunos temas para que nosotros podamos avanzar”, explica la profesora Trinidad Sosa. Cuenta que las alumnas armaron un robot y para lograr que se mueva necesitaron que los profesores de distintas materias (matemática, tecnología, física) hicieran su aporte. A medida que lo necesitaban, investigaban y pedían información. “Sólo hay que pensar la pregunta adecuada para que el robot haga lo que uno quiere -les enseña a sus alumnas-. De esta manera, cuando hay un problema en concreto, el alumno no siente que estudia en abstracto y sólo para aprobar”.

El profesor Lucas Plaza contó que sus alumnas superaron sus expectativas cuando en clase de Informática les pidió que diseñen un juego didáctico para las chicas de 4° y 5° años. Ana Lucía Ávila, docente de Biología, advierte la importancia de animar al estudiante a encontrar nuevas respuestas y descubrir que no hay un único camino posible.

Nuevo molde

Claro que para cambiar el modelo conceptual también debe modificarse el molde institucional. “Todavía estamos en una escuela donde la carga horaria está distribuida por horas cátedra, y eso habría que rever para que el docente pueda tener un mayor acompañamiento en algunos proyectos. Habría que revisar la organización institucional”, advierte la profesora Martorell.

La directora de la Escuela de Comercio 1, Alejandra Orellana, coincide en la ventaja de tener concentración horaria en un mismo establecimiento. Esto posibilita al docente dedicarse a proyectos institucionales y a dialogar con sus colegas, en contraposición con la realidad de los denominados “docentes taxi” que deben salir corriendo para dar clases en uno y otro colegio.

En la Comercio 1 los docentes se reunieron en el salón de actos. “Fue una jornada de reflexión institucional”, resume Elías Abraham Fernández, vicedirector del turno mañana. Allí surgió la necesidad de ahondar en proyectos colaborativos, de fomentar el trabajo en equipo de los docentes y mantener el proyecto “Los tutoritos” (los alumnos más grandes ayudan con sus saberes y su experiencia a los más chicos). Además, surgieron nuevos proyectos para poner en práctica el año que viene.

> Se capacitaron unos 36.000 docentes

Tras el cierre del año lectivo con 180 días de clases, Tucumán inició ayer las penúltimas jornadas de capacitación en servicio, que concluirán hoy. Unos 36.000 docentes de la provincia participan del programa nacional de Formación Situada-Nuestra Escuela. La secretaria de Gestión Educativa del Ministerio de Educación, Isabel Amate Pérez, destacó que en esta oportunidad se trata de hacer una valoración colectiva del trabajo realizado durante el año a nivel institucional.

Bajo la coordinación de los directivos de cada establecimiento, el personal docente y administrativo analiza en estas jornadas los logros y las dificultades que ha tenido durante el año. Para ello se trabaja sobre datos estadísticos y hechos concretos, de manera de confeccionar una suerte de radiografía del año escolar. En base a ello, los docentes realizan una autoevaluación del trabajo institucional, con miras a mejorar la enseñanza y avanzar en la búsqueda de soluciones a las dificultades.

“Queremos cerrar el año lectivo con este debate de ideas de los docentes sobre el ciclo lectivo 2017, que a la vez les permitirá prever y planificar los lineamientos para el ciclo lectivo 2018”, remarcó la profesora Amate Pérez.

La formación situada integra un conjunto articulado de acciones dentro de la política de formación continua del Instituto Nacional de Formación Docente orientado al logro de una educación de calidad e inclusiva en los niveles obligatorios. Hace foco en que todos los estudiantes desarrollen capacidades complejas para el dominio de la comprensión lectora y la escritura, la resolución de problemas y el uso activo de conceptos y modelos de las ciencias para interpretar el mundo.

Clases de apoyo

La profesora Amate Pérez ratificó que los alumnos que se lleven a rendir materias contarán con clases de apoyo en sus respectivas escuelas y colegios antes de los exámenes de febrero.

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