Del estancamiento a la búsqueda de un crecimiento sostenido

10 Dic 2017
1

HORIZONTE. “Hay que dejar de endeudar el país, porque es confiscar el futuro de nuestros hijos”, dijo Macri.

Dos años antes, la Argentina transitaba por el camino del estancamiento económico, con una fuerte emisión monetaria -que recalentó el consumo-, en medio de un default de su deuda y con un cepo y un atraso cambiario que impedía la llegada de inversiones. La inflación elevada era una constante, con cuellos de botella en la actividad que bajan los niveles de producción.

Dos años después, la Argentina transita una senda de crecimiento que, en algunas opiniones responde más a un rebote, con un sinceramiento del valor del dólar, pero sosteniéndose el atraso cambiario y con déficit en la cuenta corriente. Las tarifas de los servicios públicos se sinceraron -con el shock social que ha producido esta actualización de los valores- y el gobierno se encamina a encarar profundas reformas fiscales, previsionales y laborales para atender otro frente complicado: el alto déficit en las cuentas públicas.

El diagnóstico es coincidente entre los analistas consultados por DINERO, aunque cada uno de ellos conservan sus matices a la hora del rumbo ecónomico del país durante los dos años de gestión del presidente Mauricio Macri.

Eduardo Fracchia, economista del IAE Business School de la Universidad Austral, señala que, tras el triunfo electoral de octubre, el Gobierno ha encontrado oxígeno para encarar aquellas reformas. “Macri con un discurso fundacional relanzó su gobierno luego de la victoria de octubre. Es una época de inflexión similar a la de Frondizi en el 58-62, o a Menem-Cavallo en 91-96”, comparó en su reciente informe económico mensual. Fracchia entiende que la reforma laboral aspira a disminuir el litigio, bajando los costos y blanqueando trabajadores. “La reforma tributaria es una iniciativa pro inversión en línea con la idea básica del gobierno impulsada en 2017. La apuesta por los programas PPP fortalece a su vez la infraestructura pública”, acota.

Según José Luis Espert, no hay que perder de vista que esta gestión ha decidido dejar de hacerle la guerra al campo y a posicionar nuevamente a la Argentina en una nueva relación con el mundo próspero. “Me parece que lo que logró es evitar una gran crisis y empezar a reanalizar la cuestión tarifaria”, resalta. El autor del libro “La Argentina devorada” sostiene, no obstante, que “el país transita un rebote económico que continuará el año que viene; y no hay que descartarlo para 2019 tampoco”. A su criterio, el Presidente debe avanzar con las reformas porque, de otro modo, aquel efecto favorable se disipará y volveremos a la discusión inicial, a la de fines de 2015. En ese contexto, señala que es fundamental seguir luchando contra la inflación para aspirar a un crecimiento sostenido. Pero, por ahora, “sigo insistiendo que, económicamente hablando, el macrismo es kirchnerismo de buenos modales; por lo tanto, pongo tres puntos suspensivos por ahora”, indica Espert sobre el rumbo económico.

Federico Muñoz, de la consultora que llega su nombre, indica a su vez que hay que darse por satisfecho respecto de dónde está hoy la Argentina, económicamente. “El primer año de gestión de Macri terminó comandando los desbarajustes más grandes y las evidentes complicaciones que ha dejado un kirchnerismo en retirada”, apunta. En eso argumenta que se debió el efecto ajuste que percibe la sociedad y la profundización de una recesión que ya se extinguió. “Durante este 2017 aquella corrección de precios relativos, devaluación y actualización tarifaria comenzaron a pagar ciertos réditos y vamos a terminar el año con una economía creciendo al 3% y con un arrastre estadístico para el que se avecina”, agrega el economista.

Si bien la inflación está siete puntos por arriba de la meta del Banco Central, Muñoz dice que hay que tomar en cuenta que se bajarán 13 puntos respecto de 2016 y que se logró corregir algunos precios relativos en un proceso de desinflación. Otro dato: el experto señala que, haciendo la cuenta de este 2017, es posible que el Gobierno sobrecumpla la meta de reducción del déficit primario respecto del PBI (“varias décimas por debajo del 4,2% propuesto”, expresa). Sin embargo, al igual que sus pares, advierte que, al cabo de dos años de economía macrista, el retraso cambiario es ostensible y que tiene su correlato en el rojo del déficit de la cuenta corriente, que supera los cuatro puntos del PBI. “El tema es delicado porque nos deja vulnerables ante el endeudamiento, en medio de un endurecimiento de las condiciones de financiamiento externo”, alerta.

Para ejemplificar el antes y el durante de la economía argentina, Ramiro Castiñeira, de Econométrica, sostiene que la Argentina de fines de 2015 estaba apuntando su proa hacia Venezuela, con la destrucción del sistema de precios, el aislamiento económico, el default de su deuda y el atraso tarifario. “La situación era tal que el estancamiento solo se sostenía con las reservas del Banco Central”, señala. Por eso, el cambio más profundo que se observó fue el de abortar aquel camino para la economía argentina, con el desarme del cepo para que funcione el sistema de precios. “Entonces, al salir de aquel rumbo equivocado, afloró el gradualismo y la foto de este 2017 es un poco de respiro respecto de un 2016 de cambio de modelo económico en el país”, añade. Castiñeira vaticina que 2018 llegará con un crecimiento genuino para dejar atrás un panorama de seis años de estancamiento y sacar provecho de medidas que pueden alentar más las inversiones.

Precisamente, el escenario de fines de 2015 se caracterizaba por la falta de capitales y por la deficiencia de la infraestructura, con distorsiones de precios y una presión impositiva insostenible en un cuadro de gasto público récord, al decir de Fernando Marengo, economista jefe de la consultora Ricardo Arriazu & Asociados. “Dos años después podemos decir que se salió del cepo, se pagó a los holdouts, se reingresó al mercado externo de capitales y se lograron leyes importantes, siendo el macrismo minoría en el Congreso, para que a mediados del año pasado la economía empezara a crecer”, considera. Claro está que, como el resto de los economistas, Marengo apunta no sólo a las luces, sino también a las sombras del modelo económico macrista. “El déficit fiscal sigue siendo elevado, con alguna reducción marginal. Están subiendo las tasas de interés y continúa el deterioro de las cuentas externas”, enumera.

Para el mediano plazo, todo está sujeto a un período de ajustes graduales, con las reformas previsional, fiscal y laboral como horizonte, plantea.

Mauricio Macri asumió la Presidencia el 10 de diciembre de 2015 y su equipo económico inició un conjunto de políticas de shock en los primeros 30 días de gobierno, opina por su parte, el economista Adrián Ravier. “Tras estas medidas iniciales, el equipo económico optó por un gradualismo novedoso para la política económica argentina, aunque en algunas áreas hubo inacción”, observa.

A su criterio, la mayor deuda pendiente del gobierno se encuentra en el campo fiscal, donde no hubo baja del gasto público, ni del déficit fiscal. “Es cierto que los gastos en subsidios se vieron recortados, pero esas bajas se compensaron con otras alzas, como por ejemplo, las subas en jubilaciones y pensiones que el Ejecutivo debió reconocer tras el fallo de la Corte Suprema”, puntualiza.

Ravier indica que la apuesta por mantener el crecimiento vía mayor inversión resulta plausible para 2018-2019, pero el déficit fiscal y de cuenta corriente seguirán presionando por un mayor nivel de deuda que atenta contra la sostenibilidad del modelo económico.

La clave
salir del default y dejar atrás el cepo
La reinserción de la Argentina en el mercado de capitales extranjeros ha sido la puerta que abrió al país hacia la normalización de las relaciones comerciales. Puertas adentro, el fin del cepo cambiario significó un mejor ambiente para la captación de inversiones. El sector público necesitaba dejar de emitir moneda para contener la inflación y el nivel de gastos.
 
los reajustes
la cuestión tarifaria 
Uno de los procesos más traumáticos para la sociedad argentina en estos dos años fue la actualización de los precios relativos. En particular, los vinculados con las tarifas de los servicios públicos privatizados. Según el Gobierno, ese proceso fue necesario para poder darle sustentabilidad al sistema energético para los próximos años.
 
las reformas
medidas consideradas estructurales
El Gobierno del presidente Mauricio Macri atraviesa un momento en el que requiere de consenso legislativo para poder avanzar con las reformas previsional, fiscal y laboral. Con este paquete de acciones, el Poder Ejecutivo considera que se podrá corregir definitivamente el rumbo económico de la Argentina y hacerlo sustentable. 

> La clave
Salir del default y dejar atrás el cepo

La reinserción de la Argentina en el mercado de capitales extranjeros ha sido la puerta que abrió al país hacia la normalización de las relaciones comerciales. Puertas adentro, el fin del cepo cambiario significó un mejor ambiente para la captación de inversiones. El sector público necesitaba dejar de emitir moneda para contener la inflación y el nivel de gastos. 

> Los reajustes
La cuestión tarifaria 

Uno de los procesos más traumáticos para la sociedad argentina en estos dos años fue la actualización de los precios relativos. En particular, los vinculados con las tarifas de los servicios públicos privatizados. Según el Gobierno, ese proceso fue necesario para poder darle sustentabilidad al sistema energético para los próximos años. 

> Las reformas
Medidas consideradas estructurales

El Gobierno del presidente Mauricio Macri atraviesa un momento en el que requiere de consenso legislativo para poder avanzar con las reformas previsional, fiscal y laboral. Con este paquete de acciones, el Poder Ejecutivo considera que se podrá corregir definitivamente el rumbo económico de la Argentina y hacerlo sustentable. 

Comentarios