Un club selecto, dominado por “millonarios”

El debut de Nahuel Gallardo en River, bajo la conducción de su papá, Marcelo, sacó a la luz otros casos similares en los que un padre dirigió a su hijo en un plantel de Primera. Uno de estos, el de Mariano Pasini, integrante del cuerpo técnico de San Martín.

26 Nov 2017

Cuando Marcelo Gallardo incluyó a su hijo Nahuel en el plantel de Primera ambos pasaron a integrar un selecto grupo al cual los riverplatenses están habituados: padres entrenadores de sus hijos.

El “Millonario” cuenta con varios socios en este exclusivo club. El pionero fue Ángel Labruna, que dirigió a su hijo Omar entre 1976 y 1981. Según había admitido el propio Omar, a su papá le daba prurito incluirlo en el equipo, debido al “qué dirán”. No quería que los compañeros de su hijo -entre otros, Juan José “JJ” López, Norberto “Beto” Alonso y Reinaldo “Mostaza” Merlo- pensaran que jugaba sólo por ser “hijo de...”.

Un compañero de Omar en ese plantel integraría, con el tiempo, el club “padres DT, hijos jugadores”: Ramón Ángel Díaz. En el plantel que ganó el Clausura de 2002 ya figuraba su hijo Emiliano. Sin embargo, parece que Ramón también se cuidó mucho, porque lo hizo debutar en Primera a su hijo cuando River ya tenía asegurado el título: ingresó por Eduardo “Chacho” Coudet, en la victoria por 3 a 2 ante Rosario Central. “Debutó porque hizo el sacrificio durante toda la temporada; demostró progresos, se esforzó mucho y no hay dudas de que se merecía esta oportunidad”, había dicho Ramón tras aquel partido. Un poco más de 10 años después, en 2014, Ramón y Emiliano volverían a ser campeones en River; pero en este caso, el hijo formó parte del cuerpo técnico.

Entre Labruna y Díaz River tuvo otra dupla padre-hijo en el cuerpo técnico y el plantel de Primera. En 1984 llegó como entrenador el uruguayo Luis Cubilla, que había jugado en el club en los 60. El plantel estaba plagado de figuras: Nery Pumpido, Enzo Francescoli, Roque Alfaro, Américo Gallego, entre otros; muchos de estos, dos años después lograrían la primera Copa Libertadores para el “Millonario”. A ellos se sumó Luis (h). Su papá había precisado que su hijo sólo jugaría si lo merecía. Jugó poco. En menos de un año ambos emigraron.

Fuera de River se destacan un par de casos. Uno, el de Carlos Ischia. En 2005 dirigió a su hijo Junior en, precisamente, Junior de Barranquilla (Colombia), donde Ischia padre jugó durante los 80. Ariel Cuffaro Russo dirigió a su hijo Cristian en Rosario Central y en Central Córdoba, de esa ciudad santafesina.

Ayer, Málaga visitó (y perdió 3-2) a Real Madrid con Michel como técnico y su hijo Adrián González como capitán. La dupla ya había coincidido antes en Real Madrid Castilla y Getafe.

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