El juicio oral del caso Lebbos tendrá más de 200 testigos y creen que se extenderá durante todo 2018

Los jueces pidieron extremar medidas de seguridad y una serie de elementos para desarrollar las audiencias

25 Nov 2017
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Martes 6 de febrero de 2018: el juicio oral y público del crimen de Paulina Lebbos comenzará 20 días antes del décimo segundo aniversario de la desaparición de la víctima. La Sala III de la Cámara Penal de la capital anunció la fecha ayer, después de un proceso que insumió 4.260 días, u 11 años y casi ocho meses. Era la noticia más esperada por el querellante Alberto Lebbos, que ayer evaluó que se trataba del producto de una lucha sin cuartel por la justicia.

El enjuiciamiento probablemente se extenderá durante todo 2018 y por él pasarán más de 200 testigos. Los camaristas Dante Ibáñez, Carlos Caramuti y Rafael Macoritto anticiparon estos detalles en la nota con fines organizativos que dirigieron al presidente saliente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Antonio Gandur. “Este juicio reviste excepcional trascendencia y complejidad”, manifestaron.

En el sector de los acusados se sentarán cuatro ex funcionarios del Gobierno de José Alperovich, Luis Nicolás Barrera, Héctor Rubén Brito, Eduardo Oscar Di Lella y Hugo Raúl Sánchez; el ex policía Hugo Waldino Rodríguez y Roberto Luis Gómez, único imputado que cumplió el plazo completo de la prisión preventiva (fue liberado por la Corte a fines de 2016). La Sala III comparó el juicio de “Lebbos” con el celebrado en el ámbito del caso “Verón”, en 2012, cuyo desenlace conmocionó la Justicia. En virtud de esa experiencia, Caramuti, Macoritto e Ibáñez (se reintegró al estrado por el rechazo de la recusación que había formulado Di Lella) hicieron 16 peticiones concretas al alto tribunal.

Las solicitudes comprenden desde la organización y planificación de un operativo de seguridad a cargo de una fuerza de seguridad nacional (“hay que considerar que se juzgará a la plana mayor de la Policía provincial”, observaron) hasta el acondicionamiento total de los recintos afectados al juicio. Los jueces pidieron plazas de estacionamiento vigilado; colaboradores (un secretario para el trámite de las restantes causas; agentes de prensa; técnicos; un equipo para trabajar en los preparativos durante enero y un ordenanza); recursos materiales (sillones, computadoras, una impresora, un equipo de audio especificado, conexión a internet, un proyector, etc.), y un procedimiento especial para la acreditación y cobertura de los medios de comunicación.

La Sala III pretende concentrarse en forma exclusiva en el caso “Lebbos”: con esa finalidad, solicitó a la Corte que autorice la redistribución en las otras salas de sus juicios con fecha fijada para 2018 y la exclusión de su tribunal respecto de los nuevos procesos. “El petitorio busca atender nuestras necesidades y las de las partes, y dar respuesta a la demanda de información de la sociedad, lo que dotará de transparencia a las decisiones”, dijeron Caramuti, Ibáñez y Macoritto. “Les daremos todo lo que precisen”, había prometido en su momento Gandur, quien a partir del lunes será reemplazado en la presidencia de la Corte por el vocal Daniel Posse.

“Como siempre, tengo una mezcla de emociones. Once años y nueve meses pasaron y recién venimos a juicio oral, con las pruebas que habíamos presentado en abril de 2006. Esto es fruto de una gran lucha, no sólo de mi familia, sino de mucha gente, de muchos colectivos de lucha, de todos los periodistas que pudieron visibilizaron el caso de Paulina siempre”, dijo Alberto Lebbos, tras conocer las noticia.

“Las pruebas son contundentes, que demuestran que han movido el cadáver de Paulina, que desbarataron el lugar del hecho, que han destruido pruebas genéticas, adulteraron actas de procedimiento y amenazaron testigos. No tienen escapatorias”, afirmó luego.

El padre de la joven asesinada destacó que el objetivo es “obtener Justicia”. “No queremos venganza, queremos Justicia y que esta gente diga la verdad. a quién están cubriendo”, enfatizó Lebbos.

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