A casi 20 años del hecho, vuelven a juzgar a un gendarme por un femicidio

Los jueces prefirieron escuchar los testimonios antes de tomar una decisión. Dudas de que sea un homicidio culposo. El acusado ya había sido absuelto por el caso en 2009, pero la Corte pidió que otro tribunal revise el fallo

22 Nov 2017
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TESTIGO. AnaTorrejón, madre de la víctima, habló ante el Tribunal; detrás, López escuha en silencio. la gaceta / foto franco vera

Ocho años después de que fuera absuelto por el crimen de su esposa, un gendarme volvió a sentarse en el banquillo de los acusados, en un nuevo juicio. Se trata del subalférez Miguel Ángel López, quien es sopechoso de haber disparado en la cabeza a Myrian Elizabeth Torrejón Harros, en la mañana del lunes 6 de julio de 1998. En la pieza donde se produjo el hecho estaba el hijo de la pareja, que tenía seis meses de vida.

“Después de casi 20 años del asesinato de mi hermana, lo que esperamos es que se haga Justicia. Nos tomó por sorpresa que se haga un nuevo juicio, ya que teníamos entendido que este Tribunal debía determinar la pena contra el asesino. Lo que pedimos es una condena ejemplar para esta persona”, remarcó Miguel Torrejón, hermano de la víctima.

El crimen de la mujer fue cometido en la casa donde vivía el matrimonio, en calle Rivadavia al 1.800. Según sostuvo López en el primer juicio (ayer adelantó que hablará antes de que termine el debate), la pistola calibre 9 milímetros se accionó de forma accidental.

La Corte Suprema de Justicia de la Provincia había determinado que el actual Tribunal dispusiera una nueva pena después de analizar las pruebas existentes en la causa. Ayer, los magistrados de la Sala IV (Wendy Kassar, Eduardo Romero Lascano y Stella Maris Arce) determinaron realizar otro debate para escuchar a los testigos.

El caso fue investigado primero por la fiscala Joaquina Vermal (ya fallecida), que acusó a López de homicidio culposo. Luego la reemplazó Adriana Giannoni, quien, antes de que prescribiera la causa, encontró indicios para acusarlo de homicidio doloso.

“El balazo entró por la sien derecha de la mujer y salió por la región occipital. El disparo se produjo con una pistola calibre 9 milímetros provista por la fuerza al acusado, quien se encontraba de pie, en el dormitorio de la vivienda”, dice el fallo de los vocales Alfredo Barrionuevo, Emilio Páez de la Torre y Alicia Freidemberg, de 2010. Ese tribunal declaró a López responsable del delito de homicidio culposo, y declaró extinguida la acción penal, por lo que fue sobreseído.

“No es un arma celosa”

Ayer la declaración de un perito balístico puso en duda la versión de López. “Para mí, no es un arma celosa. No puede accionarse por un accidente involuntario”, explicó el licenciado en Criminalística Julio César Mendoza, quien es su momento examinó la pistola Astra calibre nueve milímetros provista por Gendarmería. Por primera vez fue cuestionada la versión que desde hace casi 20 años sostiene López.

Ana Torrejón, madre de la víctima, señaló que no escuchó ninguna detonación aquella trágica mañana. Su hijo, Daniel, coincidió en ese punto al ser indagado. “Mi pieza estaba a unos cuatro metros. Dormía y no escuché disparos”, recordó.

La mujer, además, afirmó que con el correr del tiempo, otros gendarmes (no los identificó), le dijeron que López mató a su hija. “No puedo dar nombres, porque pasaron muchos años, pero muchos gendarmes me dijeron que él era el asesino de Miryan”, le dijo a los jueces.

Se espera que hoy se completen los alegatos y el Tribunal pase a deliberar. Luego, se dará a conocer la sentencia.

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