Cristina: “Los problemas de Argentina los creó este gobierno”

La ex presidenta cerró un encuentro de mujeres peronistas en El Cadillal. Allí, advirtió que los proyectos de reformas laboral, fiscal y previsional que impulsa el macrismo deben tener un tratamiento adecuado en el Congreso. Calificó al gobierno de Macri como “un regimen”.

21 Nov 2017

Comparó las reformas impulsadas por su sucesor, Mauricio Macri, con las recetas de la Alianza. “¿Por qué las políticas que hundieron al país en la terrible crisis del 2001 ahora van a dar resultado?”. Rechazó las confrontaciones internas en el Partido Justicialista (PJ). “Nos quieren peleándonos entre nosotros; conmigo no cuenten para eso”. Y defendió los 12 años de gestión K al frente de la Rosada. “Si no crecíamos (en lo económico), que me expliquen cómo hicimos para pagar la deuda externa sin pedirle un mango a nadie”.

Esos tres mensajes dejó Cristina Fernández de Kirchner ayer, bajo el ardiente sol de la tarde, en el complejo que tiene el gremio de los porteros, Suterh, en El Cadillal.

La ex Presidenta cerró con un discurso de poco más de media hora el Encuentro de Mujeres Peronistas del Norte Grande, que estuvo organizado por la presidenta del PJ tucumano, Beatriz Rojkés de Alperovich, y por la hermana de esta, la legisladora oficialista Silvia Rojkés. Ante unos 4.000 militantes de agrupaciones kirchneristas de esta región -y sin la compañía de autoridades del Gobierno provincial-, Cristina anticipó algunos de los temas que abordará desde la banca de senadora nacional por la Provincia de Buenos Aires, que volverá a ocupar el mes próximo. Eso sí: omitió cualquier alusión a las causas judiciales que apuntan en contra suyo y de su gabinete.

“A Cristina no le gustaba Manzur porque era muy obsecuente a veces”, afirmó Parrilli

Llevaba un vestido oscuro, con flores estampadas. El cabello, recogido en la nuca. Sus seguidores, muchos de los cuales rompieron en llanto al verla, la esperaron largas horas cantando y bailando junto al escenario. “Olé-olé, olé-olá / para Milagro (Sala) la libertad / para (Gerardo) Morales el repudio popular”, arengaban los militantes. Los animadores también sumaron consignas. “Libertad para Julio de Vido y Amado Boudou”, lanzó uno de los conductores del acto. Hubo un grito recurrente a lo largo de la jornada: “¡Macri gato!”.

A 865 días de su último discurso en Tucumán -vino el 9 de Julio de 2015-, Cristina tomó el micrófono luego de Rojkés de Alperovich y pidió permiso para sentarse. “Este calor nos está demoliendo”, admitió. De todas formas, se la vio sonriente, interactuando con el público y con las referentes peronistas que estaban junto a ella.

Recordó que desde su debut en el Congreso, en 1995, en el país se habla de reformas laborales, y comparó aquellas iniciativas con las que ahora -junto con la revisión de los sistemas previsional y tributario- impulsa la gestión de Cambiemos desde la Casa Rosada.

Hizo un paréntesis para mencionar a “un hombre del sur”, en alusión a su fallecido esposo, el ex presidente Néstor Kirchner. Y comparó los resultados de sus políticas con la situación actual. “Nos quieren presentar (estas teorías económicas) como si fueran nuevas, como (si fueran) la solución a los problemas que creó este gobierno. Porque los problemas que hoy tiene la Argentina los creó este gobierno”, afirmó Fernández de Kirchner. En ese momento, las barras comenzaron a exclamar “Macri, basura, vos sos la dictadura”. Cristina los frenó: “ya les dije que eso no, porque después los critican”. Y les propuso la construcción “régimen macrista”, en el que “las normas no son las de la Constitución, no son las del derecho laboral, (ni) del estado de derecho; es eso, un régimen”. En ese sentido, objetó la postura de los medios. “En los gobiernos populares las crisis son siempre inminentes; y en los gobiernos neoliberales, el bienestar siempre está por llegar”, diferenció. Y pidió que “las tres reformas” sean debatidas a través de un “proyecto participativo”. “No queremos que se haga entre gallos y medianoche”, indicó.

Sostuvo que faltan tres semanas para la renovación parcial del Congreso, y preguntó “el porqué de ese apuro repentino para tratar” esos tres asuntos. “¿A qué le tienen miedo?”, lanzó la ex Presidenta. “¡A vos!”, respondieron los militantes. Y comenzaron a cantar “Bonadio, la c... de tu madre / Cristina es del pueblo y no la toca nadie”. La ex mandataria cruzó miradas con algunas referentes peronistas, sonrió y siguió con su discurso.

“Es necesario un debate amplio”, afirmó. Y se refirió a la interna peronista. “No es hora de enfrentamientos o discusiones inútiles. Nos quieren envolver en discusiones y peleas entre nosotros. No le voy a dar el gusto a nadie. Que no me vengan con ‘Cristina sí’ o con ‘Cristina no’; venime con ‘trabajadores sí’ o ‘trabajadores no’”, planteó. Sobre el cierre, retomó las críticas a la Nación y acusó el “nivel de endeudamiento sin precedentes” y las “impagables” facturas por los servicios.

Se despidió tocando las manos que emergían desde abajo del escenario. Algunos subieron y se ganaron una selfie. Decenas de militantes salieron corriendo tras ella, cuando se subió al auto. Otros se quedaron cantando. “Cristina, Cristina, Cristina corazón...”

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