Tres adolescentes denunciaron que fueron abusadas sexualmente cuando volvían de clases

En dos causas, los acusados son adolescentes.

24 Oct 2017
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“¡Dale, dale!”, le gritaron los tres agresores sexuales a una joven de 15 años antes de empezar a arrancarle la ropa, según consta en la denuncia. Se trata de uno de los tres casos de abuso sexual que investiga la Justicia de Tucumán en contra de menores de edad, con la particularidad de que en dos de ellos, los acusados son adolescentes e incluso, algunos de ellos son inimputables.

La última denuncia fue formulada en una comisaría del norte de la capital el domingo a la noche. La madre de la joven de 15 años dijo que la víctima contó en la casa de unos familiares que había sido abusada sexualmente en varias ocasiones por un grupo de tres chicos desde hace más de un mes.

En la última ocasión, según denunciaron, los tres agresores comenzaron a seguirla cuando salió de la escuela, se metieron a su casa porque ella estaba sola y comenzaron a exigirle que se desnudara. Como ella decía que no, los adolescentes comenzaron a arrancarle la ropa. El caso está caratulado como abuso sexual con acceso carnal y la Policía estima que los denunciados tienen 17, 15 y 14 años. Aún si se comprobara que los dos últimos cometieron el delito, jamás serán juzgados, por su edad.

En la escuela y el colectivo

Los otros dos casos que fueron denunciados con víctimas como menores se caratularon como abuso sexual simple y ocurrieron en espacios públicos. En estos episodios, las niñas tienen 10 y 13 años.

El primero de estos episodio se dio en un pueblo del oeste tucumano, cercano a Monteros. La niña de 13 años se encontraba cerca de su colegio cuando fue abordada por tres compañeros, cuyas edades no trascendieron. Según afirmó el padre de la menor ante la Policía, los compañeros, al verla sola, la redujeron y comenzaron a manosearla. Luego escaparon.

En el caso de la otra niña, según le contó a su madre, iba viajando en colectivo cuando un hombre mayor la tocó en sus partes íntimas. La mujer denunciante dijo a la Policía que, días después, se cruzó con el presunto agresor en la vía pública y le pidió explicaciones, pero este sólo dijo que le había tocado el brazo, jugando.

Estos tres casos se sumaron al del niño de 10 años que fue abusado la semana pasada en el sur de la capital, por su profesor de fútbol. El caso se resolvió con una escena cinematrográfica en la que un motorista del 911 ingresó con su rodado hasta el medio de la cancha para atrapar al acusado.

Para tener cuidado

“Los chicos son nativos de la tecnología. A los cuatro años ya manejan una computadora. Hay que tener mucho cuidado, que utilicen estos elementos con filtros. Y en los adolescentes hay que acentuar el control en las redes sociales. Además, cuando salen, hay que saber adónde están y con quién”, explicó el comisario Marcelo Sallas, jefe de la división Delitos Contra las Personas de la Policía.

Sallas añadió que siempre es bueno tener una relación estrecha con los docentes, que son quienes pueden detectar cambios en la conducta de los chicos.

La arrastraron hasta una casa para abusar de ella

Una joven de 19 años relató en una comisaría del sur de la capital que salió de la madrugada de su casa para ir al CAPS porque le dolía la muela, y fue interceptada por dos hermanos en un pasaje. Estos la habrían llevado hasta una casa sin moradores de la zona, en la que había dos camas de una plaza. Allí la tomaron de los cabellos parar tirarla en una de las camas y abusaron de ella. La chica logró escapar poco después. Ahora se está sometiendo a una serie de análisis para descartar que se haya contagiado de alguna enfermedad.

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