La importancia de sufragar a conciencia

22 Oct 2017 Por LA GACETA

Es la forma de gobierno menos imperfecta que se conoce hasta ahora en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos. La democracia es un ideal universalmente reconocido y un objetivo basado en valores comunes compartidos por los pueblos que componen la comunidad mundial, cualesquiera sean sus diferencias culturales, políticas, sociales y económicas. Es un derecho fundamental del ciudadano, que debe ejercer en condiciones de libertad, igualdad, transparencia y responsabilidad. Se suele decir que el voto es el acto fundamental de la democracia porque es la forma en que el ciudadano puede seleccionar a quienes desea que lo representen.

Como afortunadamente viene sucediendo desde hace 34 años, los argentinos tenemos hoy la posibilidad de elegir a través del sufragio a los candidatos que nos representarán en el Congreso de la Nación. En el caso de los tucumanos, deben renovarse cuatro cargos de diputados nacionales. Los postulantes llegan a esta instancia luego de haber superado las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 13 de agosto y de haber realizado una campaña electoral, en donde las acusaciones y descalificaciones han prevalecido sobre las propuestas.

El 24 de septiembre pasado, en ocasión de los 205 años de la Batalla de Tucumán, en su sermón, el cardenal Luis Villalba había instado a los aspirantes que hicieran conocer a la comunidad sus proyectos para mejorar la nutrición, la educación, la vivienda, el cuidado del ambiente. Dijo que los problemas sociales no se resolvían con clientelismo, sino con trabajo y con salarios dignos. “El que trabaja tiene derecho a una justa remuneración, de manera que el salario sea suficiente para el sustento del trabajador y de su familia. ¿Qué hará para que tanto el hombre como la mujer tengan un trabajo digno y estable? Hoy, desgraciadamente, nos encontramos con el flagelo de la droga que está destruyendo, especialmente a los jóvenes”, dijo en la ocasión. Los interrogó sobre qué legislaciones impulsarían para enfrentar y afrontar la lucha contra el narcotráfico, para mejorar las jubilaciones. Les pidió que definieran sus posiciones sobre la despenalización del aborto y la legalización de la eutanasia, sobre las acciones que pondrán en marcha para combatir la corrupción y la impunidad, así como para garantizar la independencia de los tres poderes del Estado.

Este hostigamiento constante entre los candidatos se reflejó en las dos rondas de debate que organizó el programa Panorama Tucumano de LA GACETA, emitidas por Canal 10, en el que por primera vez, los candidatos, sin excepción, aceptaron cotejar con los otros sus propuestas y sus ideas. Quedó en evidencia la falta de gimnasia para discutir sin desacreditar al contrincante y la incapacidad para escuchar al otro, especialmente en el caso de los candidatos varones. Sin embargo, la experiencia fue positiva desde todo punto de vista porque le permitió a la audiencia ver cómo se comportan los candidatos a la hora de exponer su pensamiento y de debatir.

Los tucumanos deben elegir hoy los cuatro candidatos que aspiran a representarnos en el Congreso Nacional. Sería importante que lo hicieran a conciencia, que fuera una jornada sin bolsonerismo ni acarreo de votantes, que no se convirtiera en un festival de denuncias por supuestas irregularidades, que los perdedores asumieran su derrota con dignidad y los ganadores, su victoria sin soberbia. Si ello ocurriera, habremos dado un paso significativo hacia la madurez cívica y el fortalecimiento de la democracia.

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