Preocupante incremento de víctimas de accidentes

18 Oct 2017 Por LA GACETA

Podría resultar extraño, increíble, irresponsable, insensato, poco inteligente, si alguien, al mando de cualquier tipo de vehículo, pusiera en riesgo constantemente la vida, que es el don más preciado de un ser humano. Sin embargo, a una buena parte de los conductores tucumanos pareciera preocuparle poco o nada, a juzgar por su incultura vial, que se refleja en los 600 accidentes que se registran por semana, según el Ministerio de Salud provincial. Se estima que 27 a 30 siniestros viales suceden a diario en el Gran San Miguel de Tucumán.

A fines de 2016, se informó oficialmente que 19.000 personas habían sido atendidas en centros médicos públicos, una cifra parcial porque no se tenía en cuenta el número de pacientes atendidos en clínicas privadas o fallecidos en el lugar del siniestro. Lejos de haber mejorado el panorama, en lo que va del año suman 17.800 los accidentados que fueron recibidos solamente en el sector público. Todo hace augurar que a fin de año la cifra superará a los 19.000.

El responsable del servicio de emergencias 107 dijo que en promedio, mueren por día 24 personas en el país y en Tucumán, 1,6. Esto indica que de los 23 fallecidos mensuales se ha pasado a un número mucho mayor, según el Registro Único de Accidentes de Tránsito. Señaló que hay días de excepción, como el domingo 8 de octubre en el que murieron cinco personas en distintos accidentes. El funcionario dijo que una de cada tres ambulancias que salen del centro del 107 va a asistir en un accidente vial, y sólo en el Gran San Miguel de Tucumán atienden entre 27 y 30 siniestros diarios. El consumo de alcohol o sustancias ilegales y la mala educación vial son las principales causas. “Las muestras de dosaje, en su mayoría, dan positivo. Los siniestros aumentan mucho los sábados a la medianoche y hasta el lunes. Ocho de cada 10 accidentados son motociclistas. Y ocho de cada 10 accidentados no usan casco”, dijo la subsecretaria del Ministerio de Salud.

El fin de semana, en la ruta N° 9, a la altura de Ticucho, se produjo un choque en cadena (dos colectivos, dos automóviles y una motocicleta) que dejó como saldo ocho heridos; un ómnibus de la empresa San Pedro de Colalao se llevó la peor parte: quedó con el frente destrozado y algunos asientos volcados hacia adelante. “Veníamos todos en fila. Todo esto ocurrió por un auto que se largó a pasar desde atrás a todos los vehículos. Cuando llegó a la curva vio que no le daba, que venía alguien de frente y se volvió a meter a la fila. Ahí empezaron a frenar todos y pasó este accidente”, contó el chofer de uno de los dos colectivos. Los ocho lesionados están fuera de peligro. Al parecer nada se sabe del irresponsable que causó el accidente, que debería ser sancionado con rigor.

Esta penosa realidad indica que el analfabetismo vial es alarmante y si no se combate el problema desde la raíz, la cifra de lesionados y muertos seguirá incrementándose. Como ocurre en otros países, el aspirante a obtener la licencia de conducir debería efectuar un curso obligatorio, con exámenes eliminatorios. Todos los carnets actualmente en vigencia, deberían caducar en una determinada fecha, de modo que todos los conductores tuvieran realizar el curso. Se debería unificar en toda la provincia la metodología para sacar el carnet de manejo. Con controles intermitentes, sin educación rigurosa ni sanciones severas será difícil combatir las transgresiones viales y proteger la vida de los ciudadanos.

Comentarios