El destino incierto de la ex sede de Rentas

07 Oct 2017

Era costumbre en los hogares guardar con cariño y esmero las reliquias familiares, especialmente las fotografías de los padres y abuelos porque no era muy frecuente -por lo menos, hasta los años setenta- que se tomaran imágenes con frecuencia. La sociedad constituye la familia de todos, por esa razón, muchas de ellas, no solo conservan su patrimonio cultural, sino que también lo jerarquizan e invitan a la ciudadanía a conocerlo y a incorporarlo como una parte de ella. En San Miguel de Tucumán quedan cada vez menos vestigios arquitectónicos de nuestro pasado y algunos de los pocos que aún están en pie, se los ha condenado al abandono o se hallan sin destino librados al deterioro del tiempo.

Ello sucede, por ejemplo, con el imponente edificio ubicado en la ochava noroeste de San Martín y Maipú, que fue la última sede de la Dirección General de Rentas. Tras años de abandono, le realizaron el año pasado una lavada de cara, con motivo de las celebraciones por el Bicentenario de la Independencia. Se anunció que el inmueble iba a ser objeto de una profunda restauración y que se comenzaría por trabajos de recuperación del interior y fachada. Luego se avanzaría en el arreglo de estructuras como la medianera oeste, que está hundida, y demolición interior de lo que era la vivienda del gerente. Un funcionario dijo que se iba a preservar esa esquina con valor patrimonial para uso cultural.

En la sede funcionó el Banco de la Nación Argentina hasta 1981, cuando se cambió a su actual sede en la ochava sudeste. El edificio, diseñado en 1908 por el ingeniero y arquitecto Domingo Selva, autor también de la Casa de Gobierno y de la Sociedad Sarmiento, e inaugurado del 12 de junio de 2011, fue ocupado por la Dirección General de Rentas de la Provincia, hasta que ese organismo se cambió a 24 de Septiembre al 900.

En 2010 se realizó un concurso de “Ideas de refuncionalización, ampliación y puesta en valor del edificio”. El proyecto de Santiago Cocco Buldaín, del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo de Buenos Aires, resultó ganador. El entonces interventor de la Caja Popular, Francisco Sassi Colombres, dijo: “en breve arrancaremos con los distintos estudios y las previsiones presupuestarias para que a fin de año tengamos una visión global del costo del proyecto y cómo financiarlo”. Mientras que el titular del Colegio de Arquitectos de la provincia dijo que el concurso había sido exitoso y los alentaba a llevar distintas propuestas al poder político para hacer obras en la ciudad, dentro del marco del Bicentenario. La Caja Popular, propietaria del inmueble, informó que se iba a efectuar el estudio de suelo para determinar en qué condiciones se hallaba el edificio, en el sector que da hacia la San Martín, casi junto al Banco del Tucumán, donde había una pérdida permanente de agua.

Cabe recordar que el ex edificio de Rentas fue uno de los seis por el cual los tucumanos se movilizaron durante 83 días a principios de 2008. La Legislatura provincial había sancionado el 20 de diciembre de 2007 una ley por la que el Poder Ejecutivo podía desprenderse de los edificios que protegía y venderlos. Debido a la presión popular, el gobernador tuvo que vetarla.

Han transcurrido siete años desde que se efectuó el concurso y el edificio sigue sin destino. En otras ciudades como Córdoba, Rosario, Salta o Santiago del Estero se lo habría destinado tal vez al funcionamiento de un centro cultural o de un museo de arte contemporáneo. Su futuro incierto es un reflejo del escaso interés de la clase dirigente por cuidar las joyas patrimoniales de los tucumanos.

Comentarios