La improvisación parte de mucho estudio

El guitarrista Darío Acosta Teich presenta ”To fly”, su nuevo material solista

23 Sep 2017
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PERFECCIONADO. Acosta Teich se radicó en Israel, donde hizo un posgrado.

Literalmente, Darío Acosta Teich se puso a volar. “To fly” es el nombre de su disco solista, que presentará esta noche, a las 21, en el Museo Folklórico con entrada libre y gratuita. Previamente, a las 19.30 y en el mismo lugar, dará una clínica de improvisación abierta para todo público con la consigna de que los participantes lleven su instrumento.

El músico argentino se crió en medio de música popular con formación académica, y quiso ampliar sus fronteras sonoras y perfeccionar sus conocimientos en el exterior. Ganó una beca para Nueva Zelanda, pero quedó a mitad de camino y con Timna Comedi se radicaron en Israel, donde él terminó un posgrado. La semana pasada, el dúo presentó en Tucumán su último disco, “Cotidiano”, y ahora lo llevarán por Estados Unidos y Canadá.

“Quise escapar de mi zona de confort”, explica, respecto de romper con la forma clásica de tocar la guitarra y aventurarse en nuevos caminos creativos. “Este es un disco de música totalmente improvisada, que explora al máximo las posibilidades técnicas del instrumento. La obra está basada en mi experiencia personal y consta de siete piezas que describen de una manera muy particular diferentes momentos de un sueño en el que volar por cuenta propia es posible”, afirma.

El músico destacó que la técnica de la improvisación le interesó desde siempre, y que ahora pudo profundizarla y “darle una vuelta de rosca importante, con la que pude grabar este disco”. “Lo único que definí fueron los nombres de las piezas y el carácter de cada una. No podría definirse en un género particular: por momentos es atonal, por otros tonal o modal, algunas veces es free jazz y otras, música electroacústica… Es inevitable que aparezcan elementos de la música latinoamericana también. Todo junto me permite sentirme totalmente libre, sin limitarme a determinadas métricas, armonías, escalas o estilos, y ser fiel a la idea sonora que quiero transmitir. Lo demás es la base en la que se construye toda la música”, remarca.

Acosta Teich destaca que la improvisación libre es un lenguaje que requiere mucho trabajo y un dominio técnico muy alto, tanto del instrumento como del lenguaje musical en general. “Y hay que ser también compositor, porque improvisar es componer en el momento”, apuntó.

DOBLE PROPUESTA

• Desde las 19.30 en el Museo Folklórico (24 de Septiembre 565). Entrada libre y gratuita.

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