Cayeron al agua y estuvieron toda la noche a la deriva

Los dos pescadores fueron rescatados por la mañana en el Dique Frontal y en Los Brito. Uno de ellos fue encontrado cuando flotaba a 600 metros de la orilla, abrazado a una rama. Tuvo que ser internado por deshidratación e hipotermia

22 Sep 2017
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EN EL DIQUE FRONTAL. La canoa en la que se movilizaban los dos pescadores de Santa Ana y la lancha que se utilizó para salvar a uno de ellos.

Un drama espantoso, pero con un final feliz, vivieron durante toda la noche del miércoles y la madrugada de ayer dos hombres de Santa Ana, que permanecían pescando en las aguas de la zona conocida como Cola del dique Frontal. Una violenta e inesperada ráfaga de viento dio vuelta a la canoa que llevaba al agente de policía César Flores (36) y su amigo Marcelo Romero (34). Ambos cayeron al agua y permanecieron extraviados hasta la mañana de ayer, cuando fueron encontrados con vida por rescatistas.

Flores estaba semidesvanecido y sujeto a una rama, a unos 600 metros de la orilla del lago. Cuando lo hallaron, el fuerte viento hacía que el hombre estuviera prácticamente sumergido, ya que la altura de las olas superaba su cabeza. Según consta en los documentos oficiales, su salvataje fue “arriesgado”. Apenas lo sacaron del agua, un auto particular se lo llevó de allí a toda velocidad hacia la guardia. Mientras tanto, su compañero apareció en el paraje Los Brito, al costado de las aguas del Río Salí. Este último fue auxiliado por una familia de la zona que lo llevó a su casa.

Según se pudo saber, Flores fue internado en el hospital de La Madrid con una severa deshidratación y un principio de hipotermia. Sin embargo, algunas horas después recibió el alta médica y pudo reunirse con sus familiares. Romero, en tanto, también fue asistido por médicos, pero solamente por una cuestión de prevención. Se encontraba en perfecto estado de salud, aunque muy cansado.

El jefe de la Unidad Regional Sur, el comisario general Fermín Porello, informó que “los pescadores son amigos y el accidente se habría desencadenado cuando uno de ellos estaba parado en la canoa. Fue entonces cuando llegó la fuerte ráfaga de viento y le hizo perder el equilibrio. En su intento de evitar caer al agua, al parecer manoteó el costado del bote, que enseguida se dio vuelta”.

A la deriva

“Los hombres se perdieron en el agua y sÓlo Moreno alcanzó a permanecer sujeto a la canoa dada vuelta. Así, fue arrastrado por las aguas varios kilómetros hasta llegar al paraje Los Brito. Allí fue auxiliado por la familia Aguirre y se pudo comunicar por celular con sus parientes, alertando sobre el accidente” comentó Porello.

Al anochecer del miércoles, en la zona ya estaban desplegados bomberos de la Regional Sur y efectivos de la Policía Lacustre. Los trabajos de búsqueda y rescate duraron algunas horas, hasta que se decidió suspender las tareas por la falta de visibilidad y el riesgo de percances.

La búsqueda se reanudó al amanecer. Porello advirtió que en ese momento ya se había requerido como refuerzo un helicóptero de la provincia. La aeronave se disponía a salir a rastrear cuando la Lacustre dio con Flores. “Estaba en medio del agua muy deshidratado y con secuelas de las bajas temperaturas que debió soportar. De Moreno ya se sabía que permanecía en casa de la familia Aguirre”, comentó el jefe policial.

El reencuentro de los pescadores con sus parientes se produjo en La Madrid. Según explicaron algunos testigos de la escena, en ambos casos fue muy emotivo, sobre todo en el caso de Flores, ya que se creía que había pocas posibilidades de encontrarlo con vida. Con sus familiares, el hombre celebró el milagro.

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