Alfredo Neme Scheij: “el PAMI está en estado crítico; hace falta control”

El titular de la obra social de los jubilados admitió que hay problemas. Anticipa que el año próximo se verán algunas mejoras.

19 Sep 2017
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“BRASA CALIENTE”. Así definió el cardiólogo Alfredo Neme Scheij el PAMI, que atiende a 160.000 afiliados. LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO.-

Un proceso de cirugía mayor para cerrar los números y salir de la crisis. Así define el cardiólogo Alfredo Neme Scheij (58) la reestructuración que lleva adelante como titular de la delegación del PAMI en Tucumán. Asegura que la idea no es recortar beneficios para los afiliados. “Al contrario, queremos sumar servicios”, dice. Confiesa que asumió el desafío de pilotear esta “brasa caliente” porque en gran parte se formó como profesional gracias a los jubilados. Admitió que la situación sigue siendo muy crítica en la obra social que atiende a 160.000 tucumanos, y que sólo el control exhaustivo que están realizando permitirá disminuir el monumental déficit que tienen en la actualidad. En una entrevista con LA GACETA, el ex presidente de la UCR reconoció que muchos pacientes la están pasando mal y auguró que a mediados del año próximo se verán mejoras.

- Hace poco más de tres meses, cuando asumió como titular de la delegación local, ¿cómo encontró el PAMI?

- Mal, con un déficit de más del 30%. Durante muchos años se generó un exceso de gastos que no redundó en calidad de atención. Es un momento muy difícil pero que gradualmente va ir tendiendo a ordenarse. Estamos rearmando los convenios con todos los prestadores, con la industria farmacéutica, los bioquímicos, los odontólogos, las clínicas y sanatorios.

- ¿ A qué se debió el exceso de gastos?

- Durante seis años no hubo auditorías (gira la cabeza para ambos lados y abre grande los ojos). En ese tiempo, hubo un uso irracional de varias cosas, de métodos complementarios de diagnósticos y de medicamentos, por ejemplo. En todo el país hay un uso disparatado de remedios que nos está llevando a niveles alarmantes de gastos en salud de estos productos. En EE.UU. están alarmados porque representan el 16% del gasto en salud y aquí estamos por encima del 30% y nadie dice nada.

- ¿Qué es lo primero que hizo frente al PAMI?

- Restablecer la auditoría interna; hoy hay auditores en todas los sanatorios de Tucumán. Lo idea no es ir a pelear sino a resolver los problemas que cualquier paciente tuviere para que rápidamente se le dé acceso a la atención. E ir exigiendo mejoras en los servicios.

- ¿Con estas auditorías han podido probar las quejas constantes que hacen los jubilados acerca del maltrato que reciben y las demoras que padecen para que los atiendan?

- Sí, es verdad. Los profesionales de la salud y las clínicas y sanatorios, todos hemos crecido gracias al PAMI. Desde lo humano, lo profesional y hasta económicamente. Pero no tratamos bien a los jubilados de PAMI.

- ¿Por qué cree que ocurre esto?

- Hay un fenómeno cultural histórico por el cual se posterga la población del PAMI y no se la trata como corresponde.

- ¿O sea que esto no tiene que ver con que haya deudas del PAMI con las clínicas y sanatorios?

- Para nada. No hay deudas. Sí hay débitos porque hacemos más controles. Hoy si no se cumple, se debita. Estamos trabajando en conjunto con las clínicas y sanatorios para que se hagan las cosas bien. Hoy estamos utilizando un sistema capitado. Se les paga per cápita mensualmente por las prestaciones. Es decir, que estamos pagando la oferta de salud en vez de la demanda; que sería abonar lo que necesita el afiliado. Sería lo ideal. Pero en este momento de crisis es lo que podemos hacer: transferir dinero a la capacidad instalada que tienen las clínicas y sanatorios.

- ¿Y qué debe cambiar para que el PAMI subsidie la demanda y no la oferta?

- Muchas cosas. Es nuestro objetivo. Primero hay que ordenar todo esto. Seguir con los controles. Vamos a comenzar a exigir un protocolo de diagnóstico y un algoritmo terapéutico. Estamos trabajando para consensuar con los prestadores cómo se llega al diagnóstico de tal y tal enfermedad, cómo se trata. Luego tendremos que controlar que se cumplan los requisitos.

- Frecuentemente los afiliados reclaman porque el PAMI demora en otorgar las prótesis o esperan demasiado para una cirugía...

- Es así. Hoy la mayoría de los amparos son por este tema. La empresa que debía proveer las prótesis en el país está en deuda con 6.500 prótesis. Ahora se abrió una nueva licitación para cubrir esa falta, así que esperamos normalizar la situación. Hay pacientes que están postrados hace más de un año; somos conscientes de eso. Con el tema de las cirugías es algo que corresponde a cada prestador ir ordenando. No debería haber demoras ni listas de espera; por eso estamos auditando todo. Varios prestadores quisieron dejar de prestar servicios por estas auditorías. Y sin embargo, hoy quieren volver.

- Otra cosa que levantó polémica fue la modificación del porcentaje de descuento en remedios para los afiliados...

- Se estableció un criterio de control, no es una quita del descuento. Se estaban usando recetas de PAMI para darle medicamentos a gente que no era de PAMI, alimentos parenterales e insulina que después se vendían en mercados on line. Había mucho descontrol. Lo que se hizo es revisar todo para que el medicamento llegue a quien corresponde. Hay que darles remedios a todos los que necesiten. Quien precise una cobertura del 100% debe iniciar un expediente. Nosotros controlamos si tiene solvencia o no. Si tiene la cobertura, es del 80% en patologías crónicas y del 50% en patologías agudas. En enfermedades como el cáncer es del 100%, tenga o no tenga solvencia.

- Hay quienes aseguran que esta medida terminó perjudicando a gente que verdaderamente lo necesitaba y que en la actualidad tuvo que dejar de medicarse...

- Puede ser. Pero ellos deben iniciar un expediente. Si les corresponde, les cubrimos el 100%.

- ¿Y ese expediente demora mucho?

- Tiene demoras. Y uno debe pedir disculpas por la demora. El PAMI está en estado crítico y no se puede hacer nada sin control. Llegamos a esta situación porque se hizo un gasto descontrolado e ineficiente. Nunca debieron dejar de existir las auditorías. Eso llevó a un desfinanciamiento. Hoy tenemos que salvar el PAMI.

- ¿Hay gente que quiere que se caiga el PAMI?

- Sí. Así piensa el liberalismo, que los problemas de salud son tuyos, no del Estado. No piensan en prevención ni en la cuestión social. El PAMI tiene innumerables programas de contención social. Muchos ancianos son abandonados y maltratados; ni siquiera tienen familiares que los cuiden.

- ¿Cuándo los afiliados empezarán a notar los beneficios de esta reestructuración?

- A mediados del año que viene alcanzaremos un equilibrio. Igualmente ya hay varios beneficios nuevos. Hoy (por ayer) inauguramos una unidad de atención de ACV (accidente cerebro vascular) para actuar rápidamente ante estos casos, que son los que generan mayor cantidad de discapacidades. Lo más innovador que incorporamos ahora es la atención domiciliaria integral para quienes lo necesiten. El médico de cabecera podrá emitir un formulario y si es autorizado se brindará esta prestación. Planeamos salir de este sistema capitado para desarrollar un corredor sanitario, así cada persona pueda acceder a lo que necesite cerca de su domicilio. En ese sentido estamos logrando un corredor sanitario para las comunidades originarias, sobre la ruta 40, y abriremos una boca de atención en Colalao del Valle. En febrero rediscutiremos el contrato con la industria farmacéutica; mientras tanto implementamos el recetario electrónico para controlar mejor lo que se receta. Hay una brecha cada vez mayor entre lo que la tecnología ofrece (para diagnóstico y tratamiento) y lo que la salud puede pagar. Sin controles, las instituciones caen.

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