Miguel Ángel Estrella y su hija Paula ofrecerán música clásica y popular

En tangos y zambas participará Horacio Quiroga con guitarra.

15 Sep 2017
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ENTRELAZADAS. Las manos de Miguel Ángel y de Paula Estrella están unidas en este momento de sus carreras. LA GACETA / FOTO DE DIEGO ARÁOZ.-

ACTÚAN HOY

• A las 22 en el teatro San Martín (avenida Sarmiento 601). Socios del Club La Gaceta, 2x1 en entradas.

Los une mucho más que la sangre. Paula y Miguel Ángel Estrella comparten la pasión por la música en dos facetas distintas y, al mismo tiempo, complementarias, como lo demostrarán esta noche en el marco del 57° Septiembre Musical.       

Mientras que el pianista tucumano se centrará en la apertura del concierto que brindará en el teatro San Martín en obras del compositor romántico polaco Frèdèric Chopin; su hija, la cantante, recorrerá en la segunda parte la música popular argentina con tangos y zambas, acompañada por Horacio Quiroga en la guitarra.

Juntos abordarán un listado integrado por “Negra mía” de Homero Manzi; “Zamba para no morir”, de Hamlet Lima Quintana; “Palabras para Julia”, de José Agustín Goytisolo; “Malevaje”, de Enrique Santos Discépolo y Juan de Dios Filiberto; “Obivlion” y “Jacinto Chiclana”, de Ástor Piazzolla; “Zamba del laurel” de Armando Tejada Gómez, y “Se dice de mí”, de Francisco Canaro e Ivo Pelay. También estará presente la chanson française con “A Saint Lazare”, de Aristide Bruant.

“Es un placer enorme estar en Tucumán, donde hace tres años y medio que no actúo y mucho más que no comparto escenario con mi viejo -le dice Paula Estrella a LA GACETA-. Él siempre aclara que nuestro repertorio no es clásico ni moderno, sino simplemente es música. Hay quienes se cierran un poco y se quejan de que se mezclen estilos, pero cuando se quedan en el concierto se copan. Todos los sonidos te aportan mucho. Soy una tentada a la que le gustan muchísimos estilos; salvo a la bailanta, les entro a todos”.

Este concierto forma parte de una gira conjunta por la Argentina y también lo hicieron en Francia, donde volverán en noviembre. “Soy tanto de allá como de acá, es algo muy complicado y, al mismo tiempo, tiene su riqueza. Nací en Argentina, me siento mitad tucumana y una parte uruguaya, donde estuvimos en el exilio hasta que detuvieron a papá. Es difícil la relación norte-sur, y en cada lugar se manejan sus propios códigos”, afirma.

La continuidad histórica entre padre e hija va más allá de lo artístico: comparten el compromiso social expresado en este momento por el reclamo por la aparición de Santiago Maldonado.

Aparte de cantante de distintos géneros (integró bandas de rock, de blues y de jazz en los 90 en París), Paula se formó como actriz en la escuela de Jacques Lecoq y participó en el Teatre du Soleil de Arianne Mouchkine: “empecé a los seis años haciendo acrobacia y todo lo que aprendí aparece junto en el escenario, según me dijeron”. “Si algo no soy es cholula; me cuesta hablar de mí, quizás por la formación familiar, porque papá me decía de chica que iba a ser cantante, pero me advertía que eran todas divas. Me cuidaba mucho de no serlo”, señala.

A fin de año habrá otro Estrella en el mundo. Su hijo Iván (el nieto de Miguel Ángel) va a ser padre de una nena. “Iván es músico a pesar de él, tiene una enorme facilidad en el piano y un oído increíble, pero no toca. Por ahora no se dedicó a lo nuestro y creo que está bien que le haya escapado”, señala. Quizás, saltando una generación, la tradición musical familiar continúa con sangre francesa.


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