Leyó la nota de Johana y le llevó una heladera nueva

28 Ago 2017
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TRAS LOS LADRILLOS. Johana Cornejo sueña con tener una casa y un baño.

Leyó la historia de Johana Cornejo, cerró el diario y se fue a comprar una heladera. Con el artefacto cargado en la camioneta vino desde Monteros a El Manantial y buscó la casilla de madera, donde vive la joven, en el asentamiento El Milagro. “¿Pero quién es usted, señor? ¿Cómo podemos agradecerle tanta generosidad? Soy solamente Juan Manuel. No tienen nada que agradecer: esto es algo entre el de Arriba y yo”, dijo el anónimo benefactor y se fue en forma tan silenciosa como había venido.

Johana quedó feliz y sorprendida del gesto. Mónica Centeno, la mamá de la joven, casi se desmaya cuando vuelve del trabajo (es empleada doméstica) y descubre la flamante heladera en su humilde casa de madera. “¡Es tan hermosa!”, la acariciaba Mónica con emoción.

La nota publicada el sábado (LA GACETA, 26/8/17) abrió los corazones de muchas personas que se preocuparon por conocer la situación de Johana para poder ayudarla. La muchacha tiene 22 años y padece de mielomeningocele, una malformación en los huesos de la columna vertebral que le impide caminar. La mayor preocupación de su mamá es que su hija necesita un baño adaptado. Johana sufre un grave problema renal por lo que debe usar una sonda vesical. Su sueño es terminar de construir una casita para ella.

Casi inmediatamente después de que Juan Manuel llegó con la heladera, otro empresario llamó (al teléfono 3815224105) para ofrecer su ayuda. También lo hizo un ex delegado comunal de parte de un senador por Tucumán .

Emilia Herrera, de Revolución de Sonrisas, se ofreció para ir con su grupo de voluntarios a pintar la casa de Johana, cuando su sueño se haga realidad.

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