Cartas de lectores

10 Ago 2017
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la gaceta / foto de diego aráoz

La sanción a Romano Norri

La sanción que recibió el concejal Agustín Romano Norri (UCR-Cambiemos) por parte del Concejo Deliberante de la Capital es una vergüenza: donar dos meses de su salario a una fundación, y ya está: seguirá cómodo en su función como representante de los vecinos. Felizmente no nos representa a todos, y mucho menos a aquellos que nos sentimos agraviados y castigados con vehemente crueldad por sus dichos, propios de alguien totalmente falto de toda sensibilidad, situación que se torna más grave por la función pública que ocupa. Me adhiero y solidarizo con la lectora María Cecilia Losa (carta “En primera persona”, 8/8). Tampoco entiendo que un hecho tan repudiable sea sancionado con tanta liviandad y que este personaje siga ocupando una banca que es de todos los tucumanos, incluidos los que padecen cáncer y los que amamos y reconocemos a Eva Perón como una de las figuras más importantes de nuestra historia. Esta flaca sanción sienta un triste precedente que posibilita la impunidad para que cualquier hombre público “escupa” tanta perversidad sin temor a sanción alguna. Total, todo se soluciona con un par de pesos. Primero mintió, negando enfáticamente ser el responsable de tales dichos. Ante la contundencia de la realidad, reconoció el hecho y se hizo cargo. Luego, por la presión política y social, debió pedir disculpas. Y hoy carga contra quien hizo públicas sus “ideas”, amenazándolo con llevarlo a juicio. Este joven político, junto a sus correligionarios, pregonaba el “cambio”, pero la realidad le dice que es él quien debe “cambiar”. El conjunto social, seguramente, lamenta que el Concejo Deliberante no le haya dado una sanción ejemplificadora. Para que sujetos como este aprendan que la política es una herramienta para servir al conjunto de la sociedad y no para profundizar el dolor de las personas que sufren la violencia de género o padecen enfermedades tan crueles como el cáncer.

Francisco Centurión

Pasaje Ave María s/n

San Pedro de Colalao


Vivir en una cloaca

Entre 2015 y 2016 viví el suplicio de tener obstruida la colectora cloacal de mi domicilio; fue cambiada mediante una denuncia penal contra el gerente de la SAT. Pero poco duró la alegría: con frecuencia se tapa la colectora principal de la avenida Coronel Suárez y se producen derrames cloacales permanentes en esa esquina. La SAT mantiene abiertas incontables bocas vertiendo el pestilente producto a la vía pública y la ciudad es una verdadera cloaca a cielo abierto. Nuestro gobernador y allegados “paladines de la Salud Pública” olvidaron una norma fundamental: agua potable, cloacas y saneamiento ambiental, son la base, justamente, de la Salud Pública. Defensoría del Pueblo y Justicia, ¡Ni hablar! Ante semejante panorama de mentiras y tomadas de pelo, el ciudadano se encuentra abrumado, impotente, indefenso, frustrado y encima, obligado a pagar por un servicio de pésima calidad o inexistente. Las campañas políticas pregonan que defenderán a los tucumanos. La pregunta es ¿de quién nos defenderán? Si son ellos mismos los que gobiernan desde hace años y responsables, por acción u omisión, de este caos, aunque miren hacia otro lado con total impudicia.

Luis E. de Chazal

Álvarez Condarco 1.233

San Miguel de Tucumán


Apatía electoral (I)

Faltan pocos días para las elecciones PASO y el entusiasmo de la ciudadanía por votar es prácticamente ínfimo o nulo, en comparación con elecciones anteriores. Los argentinos estamos cansados de votar, siempre con resultados negativos: las promesas de nuestros gobernantes no se cumplen, una y otra vez, golpeando al ciudadano, que cada vez se siente más frustrado. Es lógico que estas elecciones no llamen la atención. A esto yo lo llamo madurez política. Queremos gobernantes que se preocupen por la gente, anteponiendo los principios antes que sus intereses personales, y que cumplan con sus promesas.

Jacinto Barrionuevo

[email protected]


Apatía electoral (II)

No tengo recuerdos de tanto desinterés en la sociedad como el que observo por el resultado electoral de las PASO del próximo domingo. Si bien las fuerzas políticas con sus respectivos aparatos publicitarios subvencionados por el Estado nacional aparecen en los medios de comunicación, no logran despertar el sentido común de los electores. Las apreciaciones al resultado no son el tema principal en las reuniones y bares, en los trabajos y en los lugares que la gente frecuenta. La simple pregunta tampoco está: ¿Quién creés que ganará? De lo que se opina -y mucho- es del comportamiento de los políticos en campaña para terminar con una decepción importante. Quizás a los papelones no los hacen los candidatos pero sí los hombres del proyecto que proponen. ¿Será que la gente prepara en silencio un escarmiento?

Williams Fanlo

Pedro de Valdivia 295

San Miguel de Tucumán


Elecciones

En su provocadora carta titulada “Elecciones” (8/8), el lector Oscar Alberto Beltrán dice: “no son pocos los motivos que tenemos la mayoría de los argentinos para renegar de la nefasta gestión del presidente Macri”. Y agrega, entre otras cosas: “lo curioso es que todos aquellos que votaron a Macri ahora se mantienen callados y aceptan mansamente todos los perjuicios que padecen”. Le aclaro, señor Beltrán, que yo soy uno de los que votó a Macri y estoy dispuesto a volver a votarlo e, incluso, a soportar por el momento todos los “salvajismos” económicos que usted enumera. Y puedo asegurarle que así como yo, la mayoría que lo votó para darle la investidura presidencial que el hombre ostenta, está dispuesta a soportar todos los “males presentes” a fin de no hacer un retroceso en el cambio que queremos. Optamos por Macri porque rechazamos de plano lo que el kirchnerismo ofrece. Entienda: no queremos más robos, enriquecimiento ilícito, abusos deshonestos, avivadas, corrupción, pérdida de valores, nepotismo, amiguismo, acomodo, desgobierno, impotencia, abandono, malos hábitos, malos ejemplos, desprecio a los pobres, al arte y a la cultura, irrespetuosidad hacia las instituciones democráticas, a los símbolos patrios y religiosos, ataques a la Iglesia, menosprecio a la fe de sus creyentes y a los mismos, destrucción de la familia, contracultura, manoseo a la historia, inmoralidad, fanatismo estúpido, hundimiento del sentimiento patriota, avasallamiento social, malversación de fondos y de bienes públicos, multiplicación de pobres, miseria, sarcasmo, prepotencia, muertes injustas, y podría llenar la página de cuantas cosas más estamos hartos. Como verá el señor Beltrán, no callamos por mansos ni por estar miserablemente comprados, sino, porque a base de sacrificio, queremos recuperar nuestra nación del despilfarro que hizo el kirchnerismo durante doce años.

Daniel E. Chavez

Pasaje Benjamín Paz 308

San Miguel de Tucumán


De balcones y countries

“Setenta balcones y ninguna flor”, reza el famoso verso de Baldomero Fernández Moreno. Podríamos extrapolarlo y usarlo en Yerba Buena: setenta countries y ninguna plaza.Con asombro me interné en el laberinto de edificaciones que se han construido en los últimos años en el pie del cerro. No se ha previsto ningún espacio público y se está privatizando todo el verde de modo brutal. ¿No habíamos contratado especialistas extranjeros? Quedan anémicas las viejas plazas. Algo está trastocado. Para empezar, el sentido de lo comunitario. Ah; y un detalle: las calles que dan a los countries se están pavimentando debidamente, mientras que a una y dos cuadras dentro de la avenida hacemos turismo carretera.

Carmen Perilli

[email protected]

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