“Levantó el arma y le apuntó a mi hija”

El padre de la nena de 12 años se paró delante para defenderla, mientras los ladrones se llevaban su motocicleta. El asalto se produjo en la puerta de la casa de la víctima. Algo similar le pasó en ese mismo momento a un vecino de El Colmenar, que también sufrió el robo de su moto.

06 Ago 2017
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Un hombre y su pequeña hija de 12 años vivieron un momento violento, el viernes a la noche, cuando fueron abordados por dos asaltantes y uno de estos apuntó a la niña con un revólver. Tras amenazarlos, huyeron con la motocicleta de las víctimas.

La escena se desarrolló en la puerta de la casa de Diego Lescano, ubicada a la altura de avenida Aconquija al 2.400, en Yerba Buena. El hombre había llegado en su motocicleta Honda Wave negra para buscar a su hija de 12 años y llevarla a otro lugar. Mientras Lescano esperaba en la vereda, donde había dejado la moto encendida, fue interceptado por los ladrones.

“Llegaron dos sujetos en otra moto, bajó uno, agarró mi moto que estaba en contacto, se subió y sin mediar palabra sacó un revólver”, relató el hombre. Justo en ese momento salía de la casa la niña y el delincuente aprovechó para atemorizar a la víctima y asegurarse la huida. “Levantó el arma y apuntó en dirección a mi hija. Ante esa situación, me puse en el medio de la línea de fuego por si efectuaba algún disparo; creo que es lo que haría cualquier padre”, expresó Lescano.

Sin pronunciar una sola palabra, el asaltante puso en marcha la motocicleta y emprendió la fuga. “Se retiraron con el vehículo, que es el único que tengo para ir a trabajar y para llevar a los chicos al colegio”, lamentó el hombre, que además se quedó preocupado por su hija. “Ella se sentía culpable porque quería ir conmigo y demoré esperándola. Le dije que esto es algo que puede pasar en cualquier lado y en cualquier momento porque vivimos en una sociedad enferma”, comentó.

En simultáneo

Ese mismo día y a la misma hora, un vecino de El Colmenar sufrió también el robo de su moto. Sucedió cuando Gustavo Jacinto Moya llegó a su casa y estacionó su Motomel blanca en la vereda. El hecho de haberla dejado con la traba puesta y la alarma activada no impidió que se la robaran.

Fuentes policiales informaron que el hombre ingresó a la vivienda y 10 minutos después salió corriendo. Un vecino que vive en la misma cuadra le había mandado un mensaje avisándole que se habían llevado su moto. Moya, que pensó que se trataba de una broma, atravesó la puerta y confirmó la mala noticia.

Todavía con la esperanza de que su vecino le estuviera haciendo un chiste, fue hasta la casa del autor del mensaje. Pero allí le contaron que dos personas que habían llegado en una CG se llevaron el rodado.

Dos recuperadas

Por otro lado, ese día la Policía consiguió dar con otras dos motocicletas que habían sido robadas. En Los Pocitos, los uniformados allanaron una vivienda donde sospechaban que podía estar uno de esos rodados. Las fuentes contaron que en una habitación del fondo encontraron dos bolsas de consorcio que estaban repletas de partes de motocicletas. Con el número de motor pudieron confirmar que se trataba de los restos de la Motomel que le habían robado a Miguel Manuel Romano el 25 de julio pasado.

Los uniformados le comunicaron esa situación a la Fiscalía de turno, pero no se ordenó la aprehensión de ninguna de las personas que estaban en la casa allanada.

Quien sí fue reducido por la Policía, aunque después lo liberaron por ser menor de edad, es un joven de 17 años que había sido señalado como el autor del robo de una motocicleta. Los uniformados lo interceptaron en la esquina de calle Las Heras y avenida Independencia y le pidieron la documentación de la Yamaha en la que se desplazaba, pero este no tenía ningún papel. Se trataba de la moto que le habían sustraído a Ramón Chávez en enero de este año.

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