Los opositores adjudican los desmanes a una interna radical

Los ediles Aguirre, García y Zelaya contaron versiones diferentes a las del oficialismo municipal.

30 Jul 2017
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CAOS. Los videos del Concejo muestran gritos, insultos y empujones.

Desde la vereda contraria, las versiones se oyen distintas. La única coincidencia, podría decirse, es el llamado a la plática. El peronista Héctor Aguirre, por ejemplo, asegura que él bregará para que las personas que se encuentran enfrentadas (”que son del mismo partido”) hablen entre sí.

- Pero usted dice eso mismo desde hace meses...

- La cabeza de esto es Mariano Campero. Él debe poner paños fríos y buscar un acercamiento. El otro que tiene que achicar la grieta es Benjamín Zelaya. No lo quiere llamar porque Campero alguna vez no le atendió el teléfono. Son del mismo partido, pero tiran para lados diferentes. Estos chicos tienen que sentarse a conversar.

- ¿Y el peronismo cuánto tiene que ver en esta interna?

- Nada. Ellos ven fantasmas. Que no busquen culpables fuera de su partido. Jaldo (en referencia a Osvaldo Jaldo, vicegobernador en uso de licencia y precandidato a diputado del Frente Justicialista por Tucumán) no está metido. Con el legislador Ariel García sí tenemos conversaciones; fui a su cumpleaños hace unos días. Esto es un problema de radicales.

- ¿Qué cree que piensan los vecinos de esta situación?

- Los amigos de Javier Jantus son de un sector de la sociedad medio alto. Esos son los que vinieron al Concejo. Había muchas mujeres distinguidas de Yerba Buena, que gritaban como si estuvieran en una cancha. Estaban enardecidas.

- Pedían por la asunción de Rodolfo Aranda...

- Yo le dije a Jantus, antes de la sesión, que el expediente en el que Lucas Cerúsico proponía su expulsión no se iba a tratar. Que le diga a su gente que se quede tranquila. Pero esos vecinos entraron y empezaron con que “asuma Aranda, asuma Aranda”. Para peor, el concejal José Macome arengaba a las señoras como si fuera un entrenamiento de rugby. A Zelaya le dijeron de todo. El público lo agredió. Mientras tanto, el peronismo fue un espectador de la pelea entre dos grupos de radicales.

- Pero fue el padre de un concejal peronista quien golpeó al jefe de Gabinete, Manuel Courel.

- Courel estaba en los pasillos del Concejo, donde no debería haber entrado. Entonces “Kabuby” (Walter Aráoz, peronista) se acercó y le dijo que él era el promotor de esa convocatoria vecinal. Empezaron a discutir entre ellos y hubo manos. Casi se van a las piñas. Por eso se metió el padre.

- La décima banca se encuentra vacía desde hace nueve meses corridos.

- Sí. Aranda nos acusó de corruptos. Ahora que espere a que la Justicia le diga qué va a pasar. Y si la Justicia nos indica que debe asumir, al día siguiente le cortamos la licencia a Lisandro Argiró. Porque lo suyo es una candidatura testimonial. Y con respecto a Jantus, ahora sí podríamos sancionarlo: su comportamiento no fue adecuado.

“Patoteril”

El edil Maximiliano García , hermano del legislador, suma sus dichos a los de Aguirre, y lo hace para remarcar que, en la mañana de ese viernes, Zelaya quiso ingresar a la oficina de Campero como corresponde a cualquier intendente interino, y que Courel, “de modo patoteril”, le negó el acceso.

“Como hombre de democracia, me siento desilusionado del intendente Campero y de sus funcionarios del Ejecutivo. Sepan los vecinos que seguiré controlando y cumpliendo con el rol que me han asignado”, declara a este diario. Con respecto a la sesión, horas después, García expresa que aparecieron cooperativistas de Campero, quienes coparon el recinto e insultaron a los concejales, en su mayoría. “Una persona quiso apropiarse de la silla del edil Marcelo Rojas, quien estaba ausente. La secretaria del cuerpo, Blanca Alvillos, se opuso. Ante eso, el concejal Macome arengó insultos generalizados, a los que se plegaron los funcionarios del gabinete que estaban presentes”, concluye el dirigente radical.

“Una cancha”

También el concejal Zelaya asegura que el Concejo Delibetante parecía una cancha. “Se llegó a todo eso por un mensaje totalmente falso que dio Jantus. Es mentira que se lo iba a destituir” declara. De acuerdo al radical, en la reunión de Labor Parlamentaria previa, realizada el martes último, los jefes de bloques habían definido un temario para el jueves.

En la ocasión, se iban a tratar varios asuntos, como citaciones a funcionarios del equipo del intendente Campero. No obstante, debido al desborde, el cónclave se levantó.

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