El punto flojo de la campaña del "Santo" estuvo en La Ciudadela

19 Jul 2017
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POSITIVO. Matías Catalán es uno de los jugadores que mayor regularidad exhibió a lo largo de la temporada. El lateral, cuyo pase pertenece a San Lorenzo, tiene grandes chances de renovar su contrato. la gaceta / FOTO DE DIEGO ARáOZ

Los últimos resultados desnudaron la realidad futbolística de San Martín, que alternó buenas con malas en la B Nacional. Los hinchas seguramente esperan ansiosos que el equipo consiga mantener la categoría para rápidamente vuelta la página y enfocarse en la temporada 2017/18 con el deseo que sea mucho mejor que esta.

El simpatizante “santo” pensaba que a esta altura del certamen el equipo estaría peleando por ascender a Primera pero el presente muestra una realidad completamente distinta.

Los números de la campaña de San Martín en su regreso a la segunda categoría del fútbol argentino están lejos de las expectativas que se habían generado en el arranque de la temporada. De los 126 puntos disputados hasta el momento, el equipo que dirige Diego Cagna apenas pudo rescatar 55: una eficacia del 43%.

La cosecha es escasa para un conjunto que arrancó el campeonato con la obligación de ser protagonista. La irregularidad fue moneda constante y el desequilibrio colectivo se refleja en un dato estadístico que es elocuente: su ataque anotó 57 tantos pero su valla recibió 54 goles en contra. Demasiados.

Lo más llamativo es la campaña que realizó jugando de local en el estadio de La Ciudadela. De los 21 encuentros que disputó ganó 9, empató 5 y perdió 7. Anotó 35 goles a favor y recibió 27 en contra.

Habrá que revisar detenidamente el historial deportivo de San Martín en las competencias nacionales para comprobar si alguna vez sufrió tantas derrotas jugando en su cancha. La eficacia del 50,59% es insignificante para un equipo que está acostumbrado a ser protagonista.

Fueron tantos los vaivenes en la campaña del equipo que cuando todo parecía que San Martín estaba para luchar por los primeros puestos, en las últimas 10 fechas experimentó un notable bajón en su rendimiento. Por ese motivo reaparecieron los viejos fantasmas del descenso. En la 35, luego del triunfo frente a All Boys (2-0), de visitante, parecía que ansiado despegue iba a concretar. Sin embargo, nada de eso sucedió.

De los últimos 30 puntos que disputó en esta parte final de la temporada sólo consiguió rescatar 12 es decir sólo el 40%. Esta racha negativa se agrava teniendo en cuenta que de los cinco partidos que jugó de local en ese tramo de la competencia sólo pudo rescatar cuatro unidades. Es decir, el 26% de los puntos que disputó, con 11 goles a favor y 10 en contra.

Un futuro preocupante

Luego de este repaso por las estadísticas, se llega a la conclusión que el presente del equipo no es casualidad. Es el fruto del desempeño que tuvo a lo largo de las 42 fechas que disputó. Eso incluye su ausencia de la Copa Argentina pese a que tuvo la clasificación casi al alcance de la mano.

En las dos fechas que faltan San Martín visitará a Gimnasia y Esgrima de Jujuy y recibirá a Nueva Chicago. Está obligado a sacar por lo menos un resultado positivo para quedar a salvo del descenso. Los hinchas seguirán estos cotejos con la calculadora en la mano y esperando que esto se termine lo más antes posible.

San Martín tiene un punto a su favor: no depende de terceros para mantener su plaza en la B Nacional. Para que el descenso sea sólo un recuerdo, el “Santo” necesita sumar un punto de los seis que disputará frente a Gimnasia (Jujuy) y Chicago.

San Martín descenderá solo si pierde los dos últimos partidos y, además, Crucero y Juventud Unida ganan ambos cotejos; Estudiantes y All Boys suman 4 puntos; Independiente Rivadavia, 3 y Flandria, 1. Una combinación de resultados compleja.

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