Bianchi se fue, pero prometió volver y seguir haciendo historia con el “Decano”

“No es una despedida”, afirmó.

16 Jul 2017
1

LAS VA A EXTRAÑAR. Bianchi confesó que será difícil olvidar las concentraciones con sus compañeros y amigos “decanos”. la gaceta / foto de Antonio Ferroni (archivo)

Entrado el mediodía del viernes, la familia Bianchi emprende viaje rumbo a Rosario. Allí le espera a Bruno un nuevo desafío deportivo: Newell’s, un mundo hoy extraño que el defensor está dispuesto a conquistar. Bianchi se fue de Atlético. Y hasta suena raro decirlo. Es un histórico de la institución. “Pero no me voy para siempre, ¿eh? Siempre voy a estar vinculado al club. Y si no es el año que viene, volveré al siguiente o al otro, pero volveré”, le garantiza a LG Deportiva uno de los jugadores más queridos por los hinchas. Vino en un momento complicado y dice que se va en un momento inolvidable para Atlético. “Por todo lo que conseguimos”, aclara.

El central recuerda su llegada al “Decano”. Como que necesita mirar por el espejo retrovisor de la vida. “No creas que no me costó tomar la decisión de irme, si acá estaba 10 puntos. Lo hice por necesidad, por un pedido familiar, básicamente. Este primer semestre que pasó fue maravilloso para nosotros en lo deportivo, pero en lo personal fue durísimo. Mi mujer, Rosario, perdió un embarazo y eso nos golpeó mucho. Estando lejos de la familia, a veces se hace difícil avanzar. Justo salió lo de Newell’s, y como que se dio todo. Es una oportunidad para mí de probarme en otro club importante de la Argentina y, a la vez, estar cerca de casa”, explica el nacido en San Nicolás.

“A veces hay que escuchar a la familia, sus necesidades”, argumenta Bianchi. “Atlético es mi casa, Tucumán es mi casa. Es más, mi hijo Thiago es tucumano, ja. Pasé los mejores años de mi vida acá. Y sé que voy a volver; voy a volver”, repite. El traspaso de un club a otro se dio gracias a la buena voluntad de las partes. “Sobre todo de la dirigencia de Atlético. Estoy muy agradecido. Se portaron muy bien conmigo, desde el primer día hasta el último. Eso no tiene precio”, elogia el defensor a la comisión directiva albiceleste. A los 28 años y después de cinco temporadas en el “Decano”, admite, necesitaba un cambio de aire.

“A veces es bueno encarar otro desafío. Es parte del futbolista. Eso de que querer probarse a uno mismo si puede lograr cosas importantes en otro lado. En Atlético lo conseguimos todo. Igual, sé que falta y yo pienso estar cuando eso suceda”, advierte.

Ayer por la mañana se convirtió oficialmente en “Leproso” Bianchi. “Ojalá salga todo bien”, se ilusiona y automáticamente vuelve al Monumental. “Esto no es una despedida. No me voy para siempre. Sé que si tengo esta chance hoy de jugar en otro lado es por Atlético”.

Como toda mudanza habrá que acostumbrarse a nuevos hábitos, a otra rutina. “Y sí, pero bueno. Para que te des una idea, en mi familia le decían a Thiago que ahora iba a tener que hinchar por Newell’s. Y se negaba. ‘Yo soy de los ‘Deca’, solo de los ‘Deca’, decía, ja”.

comentarios