13 Abril 2017 Seguir en 
Cuatro agentes de la Dirección de Drogas Peligrosas Este se hicieron pasar por adictos para poder desmantelar un quiosco dedicado a la venta de drogas en el barrio Madre Teresa de Calcuta de Alderetes. En el quiosco, según confiaron fuentes policiales y judiciales, secuestraron más de un kilo de marihuana, 200 dosis de cocaína y dinero en efectivo.
Los vecinos habían denunciado que en una casa de la manzana I de ese humilde caserío había una familia dedicada a la venta de drogas. A los investigadores les resultaba casi imposible arrimarse hasta la vivienda porque su presencia quedaba muy evidente.
Días de observación
Una comisión integrada por Domingo Núñez, Santiago Coronel, Ariel Ordoñez y Agustín Minnar decidieron simular ser adictos para poder hacer tareas de inteligencia en el domicilio sospechoso. Durante varias semanas pasaron horas sentados en la zona para observar los movimientos del barrio. Sumaron las pruebas suficientes para conseguir que el juez federal Fernando Poviña los autorizara a realizar un allanamiento.
El martes por la noche, personal de la Didrop Este y Capital y del Grupo Cero, al mando de los comisarios Armando Espeche, Santiago Dadamo y Jorge Nacusse, ingresó a la vivienda, donde se encontró la droga. Además, secuestraron $ 15.000 en efectivo, teléfonos celulares y cuadernos donde tenían registrados los movimientos económicos que realizaban con la venta de drogas.
Días antes de que se concretara el operativo, demoraron a dos compradores que llevaban la droga que habían adquirido allí y que fue preparada con el mismo material que se secuestró en el quiosco.
Poco habitual
Los investigadores se mostraron sorprendidos por la cantidad de droga secuestrada, ya que no es normal que se ubique esa cantidad de sustancia en una banda que se dedica al narcomenudeo.
“Normalmente se secuestra la mitad de esas cantidades porque justamente tratan de evitar que se les encuentre mucho”, explicó Nacusse en una charla con LA GACETA.
En el procedimiento, por orden de la Justicia se detuvo a “La Vieja Juana”, de 44 años, sospechada de ser la cabecilla de la organización, “La Rubia” (24), “La Negrita” (20) y “El Flaco Seba” (25). Según confiaron fuentes judiciales, ninguno de los detenidos tiene antecedentes por comercialización de estupefacientes.
Sin embargo, los pesquisas sostienen que la familia de los acusados sí tiene antecedentes por venta de droga. Habrían manejado quioscos en la zona de la Costanera, pero que después de un problema con los vecinos, decidieron mudarse al barrio de Alderetes.
Los vecinos habían denunciado que en una casa de la manzana I de ese humilde caserío había una familia dedicada a la venta de drogas. A los investigadores les resultaba casi imposible arrimarse hasta la vivienda porque su presencia quedaba muy evidente.
Días de observación
Una comisión integrada por Domingo Núñez, Santiago Coronel, Ariel Ordoñez y Agustín Minnar decidieron simular ser adictos para poder hacer tareas de inteligencia en el domicilio sospechoso. Durante varias semanas pasaron horas sentados en la zona para observar los movimientos del barrio. Sumaron las pruebas suficientes para conseguir que el juez federal Fernando Poviña los autorizara a realizar un allanamiento.
El martes por la noche, personal de la Didrop Este y Capital y del Grupo Cero, al mando de los comisarios Armando Espeche, Santiago Dadamo y Jorge Nacusse, ingresó a la vivienda, donde se encontró la droga. Además, secuestraron $ 15.000 en efectivo, teléfonos celulares y cuadernos donde tenían registrados los movimientos económicos que realizaban con la venta de drogas.
Días antes de que se concretara el operativo, demoraron a dos compradores que llevaban la droga que habían adquirido allí y que fue preparada con el mismo material que se secuestró en el quiosco.
Poco habitual
Los investigadores se mostraron sorprendidos por la cantidad de droga secuestrada, ya que no es normal que se ubique esa cantidad de sustancia en una banda que se dedica al narcomenudeo.
“Normalmente se secuestra la mitad de esas cantidades porque justamente tratan de evitar que se les encuentre mucho”, explicó Nacusse en una charla con LA GACETA.
En el procedimiento, por orden de la Justicia se detuvo a “La Vieja Juana”, de 44 años, sospechada de ser la cabecilla de la organización, “La Rubia” (24), “La Negrita” (20) y “El Flaco Seba” (25). Según confiaron fuentes judiciales, ninguno de los detenidos tiene antecedentes por comercialización de estupefacientes.
Sin embargo, los pesquisas sostienen que la familia de los acusados sí tiene antecedentes por venta de droga. Habrían manejado quioscos en la zona de la Costanera, pero que después de un problema con los vecinos, decidieron mudarse al barrio de Alderetes.







