“Mi hermano no atropelló a nadie, el joven se cayó cuando escapaba con la moto que me robaron”
Un sargento de la Policía quedó detenido porque se sospecha que es el responsable de la muerte de un presunto asaltante La mujer dice que el uniformado no pudo hacer nada para evitar golpearlo con el auto. Vivieron momentos de tensión
En pocos minutos vivió dos situaciones extremas que la dejaron en estado de shock. En la noche del jueves, Silvia Herrera, de 34 años, fue asaltada por tres jóvenes que la encañonaron para robarle su motocicleta. Después, junto a su hermano José Antonio Herrera (38), un sargento de la Policía, buscó y persiguió a uno de los sospechosos, quien falleció al caer del rodado en el que escapaba. La vertiginosa secuencia tuvo como escenario la zona norte de la capital, en el límite con Los Pocitos. “Mi hermano no atropelló a nadie, el joven se cayó cuando escapaba con la moto que me robaron. Golpeamos contra un montículo de arena. Di la cabeza contra el parabrisas”, afirmó.
Herrera contó con lujos de detalles sobre cómo se produjo el hecho. “Venían tres jóvenes, en una moto. Me interceptaron a 40 metros de mi casa del barrio (el nombre se mantiene en reserva). Uno me puso una pistola en la cabeza y otro, a la altura de las costillas. Pensé en escapar, pero no podía reaccionar. Me amenazaron para que me baje. Después se llevaron la moto y entonces fue hasta mi casa y le conté a mi hermano lo que había pasado”, recordó Herrera. La mujer aseguró que jamás pensó que le tocaría vivir una experiencia como la que protagonizo. “Manejo motos desde hace muchos años y siempre conduzco con cuidado, nunca me habían asaltado”, contó.
Trágica secuencia
Ayer por la mañana, no se había recuperado de todo lo que vivió. De todos modos, dialogó con LA GACETA y contó algunos detalles de la dramática secuencia que terminó con su hermano internado en una clínica de la capital y con la muerte del presunto asaltante. Explicó que a bordo del Chervrolet Astra de su hermano salieron a recorrer la zona en busca de los sospechosos. Pero después de dar vueltas y no poder ubicarlo decidieron regresar.
“Le dije a mi hermano que no importaba, que nos volviéramos. En ese momento de un pasaje paralelo a la avenida (Francisco de Aguirre al 2.400) salió uno en mi moto”.
Según dijo, su hermano alertó por radio a la Policía y fueron tras los pasos del sospechoso, quien huyó a toda velocidad en dirección a la avenida Viamonte. “Todo fue muy rápido. No sé cuánto tiempo pasó. Primero fuimos hacia el este y después regresamos hasta llegar a un pasaje donde esta persona perdió el control del rodado y cayó cuando intentó dar vuelta esa la esquina”, explicó Herrera.
Sobre las circunstancias en la que se produjo la caída del presunto “motochorro”, quien falleció luego en el hospital Centro de Salud, la mujer señaló que los frenos de su moto no funcionaban bien y que en el lugar había un badén de arena con el que el fugitivo habría impactado.
Las fuentes consultadas señalaron que en ese momento se registraron incidentes con algunas personas que le habrían recriminado a Herrera haber provocado la caída del motociclista, chocándolo.
Pero la situación no se agravó porque en ese momento llegaron los refuerzos policiales. El herido, un joven de 20 años que luego fue identificado como Lucas Frías y que vive en la zona, fue hospitalizado y operado de urgencia. Falleció poco después. El policía fue trasladado al mismo lugar, pero horas después, quedó internado en un sanatorio privado por los golpes que sufrió en el percance. La Justicia ordenó que quede aprehendido.
Roban a toda hora
“Hay asaltos todo el tiempo. Antes los robos eran del lado de avenida Francisco de Aguirre, pero también ocurren adentro del barrio. Lo que pasa es que el puente por el que se ingresa se volvió un lugar muy inseguro. Muchos chicos se drogas ahí y después salen a robar. Se aprovechan que los motociclistas disminuyen la velocidad para pasar y entonces se les tiran encima”, afirmó una vecina que no quiso revelar su identidad.
Ricardo S., otro habitante de la barriada comentó que los autores del robo a la hermana del policía son conocidos por los vecinos porque son miembros de una banda de jóvenes ladrones que se especializan en robar motocicletas en el camino entre la capital y Los Pocitos. “Son muy peligrosos y los vecinos les tienen miedo”, aseguró.
PUNTO DE VISTA
Estuvo correcto al perseguirlo
Juan Luis Hermosa - Abogado penal - Ex policía
No lo conozco en profundidad al caso, los detalles se me escapan porque no soy parte del caso. Sin embargo, pienso que el efectivo estuvo tuvo un accionar totalmente correcto al perseguirlo. Hay que tener en cuenta que la Ley dice que cualquier persona que resulta víctima de un delito, o un tercero que es testigo, puede intervenir para atrapar al Además, los efectivos saben que el policía es policía las 24 horas y está obligado a actuar, por más que se encuentre de civil. Si el efectivo lo persigue, y el presunto ladrón cae durante la fuga, el primero no tiene ninguna responsabilidad legal. Por otro lado, aunque no tenga el uniforme, el empleado de la fuerza se puede identificar y dar la voz de alto. Es más, esa sería la forma correcto de actuar, sobre todo porque quizás, así se podía evitar la persecución. En el caso de que lo hubiera chocado, se estaría ante un caso de homicidio culposo o doloso, según la intención; incluso se podía argumentar una emoción violenta, pero ya no se estaría ante un caso de legítima defensa.

PUNTO DE VISTA
Pudo haber un exceso
José Del Río - Abogado penal
El tema de la persecución está fuera de discusión: cualquier persona se puede tomar la atribución de seguir a alguien que cometió un delito. La clave está en el desenlace. Si lo chocó, el policía tendrá que acreditar que era difícil evitarlo por la cercanía de los vehículos, las maniobras y las velocidades. La única forma en que se consideraría una legítima defensa si lo chocó, sería si se prueba que el motociclista lo estaba apuntando con un arma y el peligro de muerte era inminente. Hay que tener en cuenta que el Estado no otorga la pena de muerte, mucho menos lo puede hacer un civil. Entonces, en ese hipotético caso, habría que ver la necesidad de aplicar la fuerza. En esta ocasión, pudo haber un exceso en ese accionar. Por otro lado, también habrá que verificar si se identificó como policía y dio la voz de alto. En principio, lo tendría que haber hecho. Sin embargo, esto es algo que depende de algunos factores, como ser la distancia en la que se encontraba respecto al motociclista.








