31 Marzo 2017 Seguir en 
Un achilatero de 30 años que caminaba ayer a la madrugada por 12 de Octubre y Uruguay fue baleado en la pierna izquierda por dos “motochorros” cuando se resistió a un asalto. La víctima fue llevada hasta el hospital Centro de Salud, donde se determinó que estaba fuera de peligro, pese a que seguía teniendo el proyectil en la tibia. No quiso radicar ninguna denuncia.
El hombre fue encontrado por un móvil del 911, desde el que se llamó de inmediato a una ambulancia. Todavía no se sabía qué había ocurrido, pero en el acta consta que la víctima tenía olor a alcohol y balbuceaba palabras inentendibles.
Por eso se procedió al estudio la zona y se encontró el casquillo de una bala 9 mm. También hallaron la bicicleta con la que se movía el achilatero y los dos recipientes en los que guardaba el helado.
Desde su camilla en el hospital, el herido relató a un oficial que antes del ataque había estado tomando unas cervezas con amigos. Por la ingesta de alcohol se sintió mareado y paró en esa esquina para recuperarse. Sin embargo, poco después sintió que se le acercaban dos jóvenes en una moto de baja cilindrada, negra.
Estos le dijeron que entregara todo el dinero que tenía, pero el achilatero les contestó que no les daría nada porque lo había ganado con el sudor de su frente. El que viajaba como acompañante, entonces, tomó un arma y disparó antes de que ambos huyeran.
Durante su declaración también explicó que no iba a denunciar el hecho porque no conocía a los asaltantes y porque todo iba a quedar en la nada. Añadió que sólo quería que le devolvieran su bicicleta porque es su medio de trabajo.
El hombre fue encontrado por un móvil del 911, desde el que se llamó de inmediato a una ambulancia. Todavía no se sabía qué había ocurrido, pero en el acta consta que la víctima tenía olor a alcohol y balbuceaba palabras inentendibles.
Por eso se procedió al estudio la zona y se encontró el casquillo de una bala 9 mm. También hallaron la bicicleta con la que se movía el achilatero y los dos recipientes en los que guardaba el helado.
Desde su camilla en el hospital, el herido relató a un oficial que antes del ataque había estado tomando unas cervezas con amigos. Por la ingesta de alcohol se sintió mareado y paró en esa esquina para recuperarse. Sin embargo, poco después sintió que se le acercaban dos jóvenes en una moto de baja cilindrada, negra.
Estos le dijeron que entregara todo el dinero que tenía, pero el achilatero les contestó que no les daría nada porque lo había ganado con el sudor de su frente. El que viajaba como acompañante, entonces, tomó un arma y disparó antes de que ambos huyeran.
Durante su declaración también explicó que no iba a denunciar el hecho porque no conocía a los asaltantes y porque todo iba a quedar en la nada. Añadió que sólo quería que le devolvieran su bicicleta porque es su medio de trabajo.







