17 Febrero 2017 Seguir en 
Mientras la división Homicidios rastrea el rastro del barrabrava “Spiri” -sospechado de ser el autor del disparo que dejó en grave estado a Julio Gerardo Villafañe-, se sospecha que el enfrentamiento que se dio el lunes a la madrugada cerca de la cancha de San Martín podría haber sido por la repartija de entradas en “La Brava”, según pudo saber LA GACETA.
Al principio se barajaba la posibilidad de que el tiroteo que tuvo lugar en Matienzo al 800 hubiera sido un violento encontronazo entre dos de las tres facciones de la barra del club: “La Brava” y “La Matienzo”. Sin embargo, ayer los voceros de esta última de desligaron del tema y aseguraron que se trataba de algo interno de la porción más antigua de la barra. La tercera pata de este trípode, “La Banda del Camión”, también aseguró que el enfrentamiento le era ajeno.
Personas que conocen desde adentro el mundo del club advirtieron a LA GACETA que dentro de “La Brava” hay conflictos internos entre dos grupos que estarían en pugna por el reparto de entradas o por dinero. “Siendo barras, no se pueden descartar esas hipótesis”, afirmó una importante fuente de la investigación.
Sin embargo, los encargados de las pesquisas advirtieron que en este caso no les está resultando fácil conseguir información, porque los vecinos tienen miedo y, desde las entrañas de la facción, los hombres indicados como cercanos a “Spiri” o a sus rivales se niegan a abrir la boca o se hacen los desentendidos y juran no saber nada. Con todo, en el parte que redactó la Policía al consumarse el hecho consta que los testigos dijeron que se trataba de una vieja rencilla de esa facción.
Por lo poco que se pudo saber hasta este momento, uno de los grupos divididos de “La Brava” estaría liderado por “Spiri”, pero el otro no se encuentra bajo la batuta de Villafañe o José Daniel Sayago, el otro hombre baleado esa madrugada. Este último recibió un tiro en la espalda pero está fuera de peligro.
Pese a los reiterados intentos de LA GACETA, los dirigentes del club de La Ciudadela no respondieron a los llamados para que confirmaran o desmintieran si les entregaban entradas de favor a los barras.
La situación de Villafañe, en tanto, es gravísima, según confirmaron fuentes del hospital Padilla. El estudio dictaminó que tenía fractura de cráneo. Los especialistas decidieron internarlo en el shock room de la guardia para tenerlo vigilado a toda hora por su crítico estado.
Varios testigos del hecho apuntaron a “Spiri” como el tirador. Por este motivo, el fiscal Washington Navarro Dávila ordenó a la División Homicidios que tomara las medidas correspondientes. Por eso mismo, ayer a la mañana un equipo -bajo el mando de los comisarios Hugo Cabezas, Sergio Juárez y Daniel Cuéllar- llegó hasta la casa del acusado a buscarlo. En la vivienda -ubicada justo enfrente de la cancha de San Martín- no lo encontraron, pero se informó que se lo está buscando por cielo y tierra. Además, confían en que nadie quiera exponerse a ser acusado de encubrimiento por darle cobijo. Con todo, en esa casa hubo un detalle que llamó la atención: efectivos que estuvieron allí resaltaron que les pareció muy sospechosa la limpieza extrema del lugar.
En la vivienda también estaba la consigna policial que la Justicia le ofreció luego de que denunciara que estaba recibiendo amenazas por parte de Eduardo “Monito” Ale y su familia. Este desencuentro se dio tras el homicidio de Roberto Cabrera, ocurrido en 2009. Al principio, “Spiri” admitió la culpa, pero luego se arrepintió y dijo que los Ale lo habían presionado para que lo hiciera.
Fuentes policiales confirmaron que el prófugo tiene además un tercer episodio violento en su historial. Según confirmaron, el año pasado también habría protagonizado un intento de ataque con armas contra otros hinchas, en las inmediaciones del club.
Al principio se barajaba la posibilidad de que el tiroteo que tuvo lugar en Matienzo al 800 hubiera sido un violento encontronazo entre dos de las tres facciones de la barra del club: “La Brava” y “La Matienzo”. Sin embargo, ayer los voceros de esta última de desligaron del tema y aseguraron que se trataba de algo interno de la porción más antigua de la barra. La tercera pata de este trípode, “La Banda del Camión”, también aseguró que el enfrentamiento le era ajeno.
Personas que conocen desde adentro el mundo del club advirtieron a LA GACETA que dentro de “La Brava” hay conflictos internos entre dos grupos que estarían en pugna por el reparto de entradas o por dinero. “Siendo barras, no se pueden descartar esas hipótesis”, afirmó una importante fuente de la investigación.
Sin embargo, los encargados de las pesquisas advirtieron que en este caso no les está resultando fácil conseguir información, porque los vecinos tienen miedo y, desde las entrañas de la facción, los hombres indicados como cercanos a “Spiri” o a sus rivales se niegan a abrir la boca o se hacen los desentendidos y juran no saber nada. Con todo, en el parte que redactó la Policía al consumarse el hecho consta que los testigos dijeron que se trataba de una vieja rencilla de esa facción.
Por lo poco que se pudo saber hasta este momento, uno de los grupos divididos de “La Brava” estaría liderado por “Spiri”, pero el otro no se encuentra bajo la batuta de Villafañe o José Daniel Sayago, el otro hombre baleado esa madrugada. Este último recibió un tiro en la espalda pero está fuera de peligro.
Pese a los reiterados intentos de LA GACETA, los dirigentes del club de La Ciudadela no respondieron a los llamados para que confirmaran o desmintieran si les entregaban entradas de favor a los barras.
La situación de Villafañe, en tanto, es gravísima, según confirmaron fuentes del hospital Padilla. El estudio dictaminó que tenía fractura de cráneo. Los especialistas decidieron internarlo en el shock room de la guardia para tenerlo vigilado a toda hora por su crítico estado.
Varios testigos del hecho apuntaron a “Spiri” como el tirador. Por este motivo, el fiscal Washington Navarro Dávila ordenó a la División Homicidios que tomara las medidas correspondientes. Por eso mismo, ayer a la mañana un equipo -bajo el mando de los comisarios Hugo Cabezas, Sergio Juárez y Daniel Cuéllar- llegó hasta la casa del acusado a buscarlo. En la vivienda -ubicada justo enfrente de la cancha de San Martín- no lo encontraron, pero se informó que se lo está buscando por cielo y tierra. Además, confían en que nadie quiera exponerse a ser acusado de encubrimiento por darle cobijo. Con todo, en esa casa hubo un detalle que llamó la atención: efectivos que estuvieron allí resaltaron que les pareció muy sospechosa la limpieza extrema del lugar.
En la vivienda también estaba la consigna policial que la Justicia le ofreció luego de que denunciara que estaba recibiendo amenazas por parte de Eduardo “Monito” Ale y su familia. Este desencuentro se dio tras el homicidio de Roberto Cabrera, ocurrido en 2009. Al principio, “Spiri” admitió la culpa, pero luego se arrepintió y dijo que los Ale lo habían presionado para que lo hiciera.
Fuentes policiales confirmaron que el prófugo tiene además un tercer episodio violento en su historial. Según confirmaron, el año pasado también habría protagonizado un intento de ataque con armas contra otros hinchas, en las inmediaciones del club.







