Obama le puso fin a la política migratoria especial de Estados Unidos para los cubanos

La decisión fue tomada abruptamente para evitar que una advertencia no motive a miles de personas a lanzarse al mar.

12 Ene 2017
1

REUTERS

El Gobierno del presidente Barack Obama puso fin el jueves a una política que garantizaba la residencia a los cubanos que llegaran a Estados Unidos sin visa y al estatus especial para los profesionales médicos de la isla. El levantamiento de "pies secos, pies mojados" tiene efecto inmediato, dijo el Departamento de Estado en un comunicado.
"Al dar este paso, estamos tratando a los migrantes cubanos de la misma manera que tratamos a los migrantes de otros países", explicó por su parte la Casa Blanca y agregó que "de inmediato, los cubanos que intenten ingresar a Estados Unidos ilegalmente y no califiquen para ayuda humanitaria, estarán sujetos a remoción, de acuerdo con la ley de nuestro país". 
La decisión fue tomada abruptamente para evitar que una advertencia previa hubiese motivado a miles de cubanos a lanzarse al mar para llegar a tierras estadounidenses antes del fin de la normativa. "Si no se hiciera, estaríamos arriesgando vidas", sostuvo un asesor legislativo.
El Gobierno cubano, por su parte, dijo que las negociaciones para levantar los privilegios duraron un año. Más tarde, la televisión cubana leyó un comunicado conjunto que sostiene que las autoridades de ambos países "se reunirán de forma periódica para asegurarse que la cooperación en virtud de los acuerdos migratorios se lleve a cabo de conformidad con sus respectivas leyes y obligaciones internacionales".
Obama trabajó para normalizar las relaciones con Cuba desde que en diciembre de 2014 anunció junto a su par Raúl Castro la distensión de los lazos diplomáticos. La decisión se da ocho días antes de que el mandatario entregue la presidencia al republicano Donald Trump, quien durante la campaña dijo que Washington debería recibir más de La Habana a cambio de la mejora en las relaciones. (REUTERS)
El Gobierno del presidente Barack Obama puso fin el jueves a una política que garantizaba la residencia a los cubanos que llegaran a Estados Unidos sin visa y al estatus especial para los profesionales médicos de la isla. El levantamiento de "pies secos, pies mojados" tiene efecto inmediato, dijo el Departamento de Estado en un comunicado.

"Al dar este paso, estamos tratando a los migrantes cubanos de la misma manera que tratamos a los migrantes de otros países", explicó por su parte la Casa Blanca y agregó que "de inmediato, los cubanos que intenten ingresar a Estados Unidos ilegalmente y no califiquen para ayuda humanitaria, estarán sujetos a remoción, de acuerdo con la ley de nuestro país". 

La decisión fue tomada abruptamente para evitar que una advertencia previa hubiese motivado a miles de cubanos a lanzarse al mar para llegar a tierras estadounidenses antes del fin de la normativa. "Si no se hiciera, estaríamos arriesgando vidas", sostuvo un asesor legislativo.

El Gobierno cubano, por su parte, dijo que las negociaciones para levantar los privilegios duraron un año. Más tarde, la televisión cubana leyó un comunicado conjunto que sostiene que las autoridades de ambos países "se reunirán de forma periódica para asegurarse que la cooperación en virtud de los acuerdos migratorios se lleve a cabo de conformidad con sus respectivas leyes y obligaciones internacionales".

Obama trabajó para normalizar las relaciones con Cuba desde que en diciembre de 2014 anunció junto a su par Raúl Castro la distensión de los lazos diplomáticos. La decisión se da ocho días antes de que el mandatario entregue la presidencia al republicano Donald Trump, quien durante la campaña dijo que Washington debería recibir más de La Habana a cambio de la mejora en las relaciones. (REUTERS)
Comentarios