27 Febrero 2004 Seguir en 
Uno de los CAPS de nuestra ciudad, según informamos, acaba de ser bautizado con el nombre del actual ministro de Salud de la Nación. Este asistió muy emocionado al homenaje, que agradeció efusivamente. Se configura así una situación que merece un comentario.
No se trata de que la trayectoria del ministro merezca o no el reconocimiento que se le hace. Lo que ocurre es que no debieran formalizarse tributos a las personas que estén ejerciendo funciones de gobierno, en general; y mucho menos cuando ellas se refieren al área específica donde se instala el homenaje. La austeridad republicana manda que, mientras se esté desempeñando una tarea pública, se pospongan los reconocimientos. Ellos podrían perfectamente realizarse una vez que el funcionario haya abandonado su cargo, y en esa circunstancia tendrían, nos parece, mucho mayor peso y autenticidad.
Sería deplorable, por lo demás, que esto constituyera un precedente, y se inaugurase la alarmante costumbre de imponer el nombre de personajes oficiales, en vida de ellos, a instituciones o a edificios. No es preciso argumentar demasiado para que queden claros la inconveniencia y el riesgo de semejante tesitura.
No se trata de que la trayectoria del ministro merezca o no el reconocimiento que se le hace. Lo que ocurre es que no debieran formalizarse tributos a las personas que estén ejerciendo funciones de gobierno, en general; y mucho menos cuando ellas se refieren al área específica donde se instala el homenaje. La austeridad republicana manda que, mientras se esté desempeñando una tarea pública, se pospongan los reconocimientos. Ellos podrían perfectamente realizarse una vez que el funcionario haya abandonado su cargo, y en esa circunstancia tendrían, nos parece, mucho mayor peso y autenticidad.
Sería deplorable, por lo demás, que esto constituyera un precedente, y se inaugurase la alarmante costumbre de imponer el nombre de personajes oficiales, en vida de ellos, a instituciones o a edificios. No es preciso argumentar demasiado para que queden claros la inconveniencia y el riesgo de semejante tesitura.







