CARTAS DE LECTORES

25 Febrero 2004
NOMBRAMIENTOS
Al final de su mandato, Julio Miranda hizo una serie de nombramientos dentro de la administración pública, con categorías superior a la mayoría de los empleados de la planta permanente, quienes poseen capacidad, idoneidad y experiencia. Al asumir José Alperovich y "visto, la situación económico financiera del Estado provincial...", los dejó sin efecto, mediante decreto acuerdo Nº 3/1. Treinta días después, mediante el decreto Nº 585/3, ratificó todas las designaciones en cuestión en el Ministerio de Desarrollo Productivo. Contradijo así sus propios principios, y sin ningún análisis previo, adujo que al sacar nuevamente esa gente "... la planta de personal se vio sensiblemente reducida" ¿Eso quiere decir que fueron muchos los nombramientos? ¿Dónde estaba entonces la Ley de Emergencia Económica? Yo, arquitecta, con 20 años de servicio, ingresé con categoría 19 y sigo en la Subsecretaría de Industria y Comercio Exterior, donde no importan ni la capacidad, ni la experiencia, ni la antigüedad. Tenemos que soportar, primero, los nombramientos de Miranda y, ahora, el "personal de gabinete", Cat. 22 de Alperovich. ¿Qué pasó con el Estatuto del Empleado Público? Es violado a conciencia constantemente: no se respeta la carrera administrativa, no hay categorización acorde a la función, ni concurso de cargos. Ansío mayor justicia y equidad acorde con las garantías del art. 14 de la Constitución nacional.

María Inés Toll
España 1.404
S.M. de Tucumán

CULTURA (I)
El editorial "La tarea de hacer cultura" (22/2) echa luz sobre lo que abarca el término "cultura" al citar la definición del Diccionario de la Real Academia. Se consigna que cultura es "resultado o efecto de cultivar los sentimientos humanos y de afinarse por medio del ejercicio de las facultades intelectuales del hombre". Precisa, además, que es el "conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grados de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época o grupo social". Pero hete aquí que los diversos funcionarios que pasaron por las secretarías y ministerios pertinentes se han limitado a exacerbar sólo un aspecto del desarrollo cultural (las artes), en detrimento de las más importantes características que hacen al cúmulo cultural de los pueblos. Si pretendemos una cultura evolutiva antes que involutiva, debemos fomentar todos los factores culturales: la instrucción (adquisición de conocimientos generales del artes y las ciencias); la información diaria (de los sucesos locales y foráneos de toda índole); y la educación propiamente dicha (la sublimación humana en la relación del individuo con sus congéneres: de la solidaridad por sobre el egoísmo; del interés general por sobre lo particular; de lo trascendental por sobre lo material; de lo ético por sobre lo inmoral; del refinamiento por sobre lo grotesco; del entendimiento cabal respecto del valor de los límites de cada persona por sobre la petulancia). La cultura abarca un espectro mucho más amplio que el arte y la literatura. Así, es un error considerar culto a un individuo sólo porque ha leído muchos libros, o porque ha visto muchas películas de no fácil interpretación, o porque declara gustar de las pinturas, o porque concurre al cine y al teatro. Quien piensa que la cultura comienza y termina en el conocimiento del arte es un inculto, porque ni siquiera entiende qué es la cultura.

Norberto José Vestidelli
vestidelli@arnet. com.ar

CULTURA (II)
"Saldremos de los círculos del elitismo", anunció el recién nombrado secretario de Cultura. Elitismo deriva de elite: "minoría selecta o rectora; conjunto de individuos que, por cualidades morales o intelectuales, ejercen una función directriz dentro de una actividad", define el Espasa-Calpe. Dice Vargas Aignasse que la cultura sólo puede ser popular y que la política de su gestión será que la cultura llegue a las masas. Siento una desazón enorme por estas propuestas que me hacen dudar de que se busque realmente elevar el nivel cultural del pueblo implementando una "cultura de baratijas" (Julio Llinás, Suplemento Literario LA GACETA 18/5/97). Cuidado con aquello que advertía el vate salteño Aráoz Anzoátegui: "siento que hay que educar a los más humildes y llevarlos a otro nivel de cultura, porque no hay que democratizar la cultura, sino culturizar la democracia".

Raúl Germán Porté
Lavaisse 1.758
Bº Juan B. Terán-Tucumán

TEATRO CAVIGLIA
Para ingresar al teatro Orestes Caviglia es necesario bajar por una escalera bastante empinada y con una curva pronunciada. El secretario de Cultura manifestó que este teatro está hecho una "roña" y que lo pondrá en condiciones. Por lo tanto, sería muy acertado colocar un pasamanos en la escalera, para comodidad y seguridad del público.

Margarita Bazzano de Languasco
Pasaje Garibaldi 70
S.M. de Tucumán

SAN MARTIN
El 25 de febrero de 1778 nació en Yapeyú José de San Martín. En la evocación de su figura, poetas e historiadores han volcado sus mejores palabras. Quiero recordar la primera biografía del Libertador aparecida en una publicación periódica argentina. Se llamaba "El abogado nacional" y su editor fue el doctor Pedro José Agrelo. El nombre respondía al propósito de defender los derechos de la Nación y acusar a los funcionarios que faltasen a sus deberes con el Estado. Asumiendo un carácter crítico, también reconoció méritos como pocos supieron hacerlo en aquella época. Equivalente a una "Revista", solo diez números aparecieron desde octubre de 1818 al 1 de mayo de 1819. En el "Canto Lírico" de Olegario V. Andrade, leemos estos versos de admiración al Padre de la Patria: "Nació como el torrente,/ en ignorada y misteriosa zona.../ ¡Milagros de la Gloria! / Tu espada, San Martín hizo el prodigio:/ Ella es el lazo que une/ Los extremos de un siglo ante la historia,/ Y entre ellos se levanta,/ Como el sol en el mar dorando espumas,/ El astro brillador de tu memoria..."

Graciela del V. Martínez Aráoz
Congreso 536
S.M. de Tucumán

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