Efectos del pacto

La aceleración del proceso reformista.

21 Febrero 2004
El desenlace era previsible, pero no las consecuencias de la decisión adoptada. El vicegobernador Fernando Juri y el presidente del PJ, el senador Julio Miranda, ampliaron la brecha de su distanciamiento. Juri le bajó el pulgar al ultramirandista José Alberto Cúneo Vergés en la titularidad de la comisión de Hacienda y Presupuesto y puso a su primo, Fernando Juri Debo, como responsable de motorizar las iniciativas que gira a la Cámara la Casa de Gobierno.
El presidente de la Legislatura se dio tiempo para tomar esa decisión, pero tensó la cuerda con el mirandismo, que ahora pierde todo poder en el cuerpo. Desde el miércoles pasado, cuando se sentaron durante dos horas y media a charlar, Juri y Cúneo Vergés analizaron una salida elegante para evitar enfrentamientos en el PJ. Ambos miraron el parque 9 de Julio tratando de buscar una solución sin que el ex ministro termine siendo acusado de desleal ni que el titular de la Cámara termine desgastado políticamente.
Hoy, el escudero de Miranda siente que recorre una calle de amargura por aquel juego adolescente, en el que sus pares del PJ le pasan facturas por los cuatro años que lo cobijó la Casa de Gobierno y durante los cuales no atendió los reclamos de los que, en definitiva, fueron bendecidos por los votos en la elección del invierno pasado. En su interior, Cúneo Vergés cree que se trata de una persecución política. Y recuerda otro episodio que lo tuvo como protagonista cuando, al elegirse las autoridades parlamentarias, Juri lo vetó para la presidencia subrogante. Pero calla, al igual que el ex gobernador, a quien quieren jubilar de la estructura peronista tucumana, según algunos analistas partidarios. En la Cámara, a Miranda sólo le queda el apoyo de su sobrino, Sergio, y del propio Cúneo Vergés. Sisto Terán le soltó la mano al senador nacional; adoptó un perfil bajo y hoy está muy cerca del vicegobernador. Por eso hay cierta tranquilidad en el jurismo.
Algunos legisladores señalan que la caída de Cúneo Vergés es producto del efecto "Anca Juli", aquel pacto de gobernabilidad que sellaron Juri y el gobernador José Alperovich, el otro protagonista de esta novela política del verano tucumano. Quienes rodean al vice sostienen que con su actitud salió fortalecido, ya que demostró independencia total respecto del mirandismo.

En las alturas
Alperovich y Juri volverán a encontrarse en las alturas. Será en Tafí del Valle, compartiendo la Fiesta del Queso. Antes de tomarse un respiro, el vicegobernador ratificó que se creará en la Cámara una comisión especial para analizar la conveniencia de avanzar en el tema de la reforma constitucional.
En definitiva, Juri logró lo que buscaba: instalar en la sociedad un problema que en la anterior gestión había generado más de una reacción contraria por el modo en que se sancionó la norma que habilitó el proceso reformista.
La conformación de la comisión, que escuchará a todos los sectores de la vida política y social tucumana, es el punto de partida de la empresa sobre la cual desde la Casa de Gobierno prefieren no opinar. De todas maneras, ni los funcionarios ni los legisladores pierden de vista la decisión que podría adoptar la Corte Suprema de Justicia respecto del planteo que formuló en Tribunales el ex legislador justicialista Julio Díaz Lozano. De uno u otro modo, los oficialistas están dispuestos a presentar un nuevo proyecto de ley si fracasa el anterior.
Otra de las ideas es que hacia agosto o setiembre se llame a elecciones de convencionales constituyentes para que introduzcan los cambios en la Carta Magna de 1990. Esa reforma tendría que estar definida en diciembre para que la nueva Constitución de los tucumanos, reelección incluida, rija a partir del 1 de enero próximo. Los tiempos corren aceleradamente.

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