La llave salvadora

El Gobierno busca apoyo por los Eurobonos.

17 Febrero 2004
Estaba obligado a hacerlo. Mientras los gobernadores más cercanos a la Casa Rosada lanzaban una señal clara de apoyo al proceso de renegociación de la deuda externa del país, el tucumano José Alperovich tenía que salir a defender la quita del 75% a la deuda en default con los bonistas. "No se puede pagar lo que no se puede negociar", fueron las palabras de Alperovich.
Esa postura admite dos interpretaciones: una, política, y otra, eminentemente técnica. La política se asienta en la necesidad que tiene Alperovich de acercarse al poder kirchnerista. Algo desairado, el gobernador no encuentra aún la llave para ingresar al despacho presidencial. El secretario general de la Gobernación, Antonio Jalil, auscultará hoy en Buenos Aires cuán real es el distanciamiento entre el conductor del país y el de la provincia. Si bien el viaje de Jalil se inscribe en gestiones para la adquisición del helicóptero y para recuperar los aviones del Estado, el colaborador directo de Alperovich también intentará sacar pasaje a la Rosada.
Al mismo tiempo, en el terreno político, el gobernador desenmascaró ayer públicamente su intención reeleccionista a poco menos de cuatro meses desde que asumió la titularidad del Poder Ejecutivo. No le puso plazo a su proyecto continuista, pero junio es el mes en el que se piensa a la hora de hablar de convocatoria a la Asamblea Constituyente. Ante esta nueva empresa, Alperovich requerirá del acompañamiento de Kirchner, ya que el justicialismo histórico de la provincia aún no termina de digerir algunos desaires del mandatario.

La mirada exterior
En el plano netamente técnico, la gestión alperovichista precisa de la mano del santacruceño y del respaldo del ministro de Economía, Roberto Lavagna, para refinanciar los U$S 42 millones de títulos de la deuda pública (Eurobonos).
Jorge Jiménez, el conductor de Economía de la provincia, ya sentó las bases del proceso de negociación. El ministro dijo que habrá quita de la deuda. Es indudable que ese anuncio, como sucedió con el que hizo Lavagna en Dubai, no debe haber caído bien entre los bonistas internacionales ni entre las AFJP, que tendrían en su poder el 70% de los Eurobonos.
En la Casa de Gobierno insisten en que no había otro camino que la poda de la deuda para comenzar a pensar en reanudar el pago de los títulos. La medida judicial que suspendió el pago de los cupones no resistirá los embates de los acreedores externos. La Justicia norteamericana ya se pronunció sobre el default de los bonos argentinos y podría extender ese fallo a Tucumán, ya que la serie 2 de los Eurobonos fue emitida bajo la competencia de los Tribunales de Nueva York. Es eso lo que le preocupa a Jiménez: que una decisión judicial termine embargando los fondos de coparticipación que son la garantía del título que emitió, hace casi siete años, el ex gobernador Antonio Bussi. Una situación de esa naturaleza implicaría para el Gobierno un desbarajuste financiero que no podría superar sin la ayuda del presidente de la Nación.
Desde el 1 de febrero de 2003, el Poder Ejecutivo declaró la cesación de pagos transitoria de los Eurobonos. Según evalúan en la sede de San Martín y 25 de Mayo, un primer reclamo masivo implicaría un embargo de $ 22 millones (valor nominal) por los cupones impagos y otros $ 6 millones por el vencimiento de este año. El peor escenario que se le puede presentar a la provincia es que los bonistas pidan a la Justicia que el Gobierno de Tucumán abone toda la deuda, es decir, $ 130 millones.
Los próximos pasos en materia financiera serán vitales para el futuro inmediato de la provincia. Alperovich lo sabe y por eso reclama, con urgencia, un encuentro con Kirchner.

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