Despierta la oposición

Las estrategias ante una eventual reforma.

10 Febrero 2004
Con el peronismo en pleno proceso de ebullición, algunos dirigentes de la aletargada oposición están dispuestos a dejar de lado la ideología para enfrentar el proyecto político del gobernador José Alperovich. Los partidos no afines al justicialismo están convencidos de que 2004 será el año de la reforma de la Constitución provincial.
El sábado habría humo blanco en el campamento que están armando algunos ex legisladores y referentes de la oposición. Ese arco político desconfía de las palabras de Alperovich, cuando este dice a los cuatro vientos que no le desvela la idea de cambiar el texto de la Carta Magna de 1990. El principal elemento que tienen en cuenta es la afiliación masiva al PJ, de sus más allegados colaboradores, dispuesta por el mandatario. Así consideran que, para la elección de los convencionales constituyentes, Alperovich pondrá a la cabeza de la lista oficial al actual ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, y a la primera dama, Beatriz Rojkés.
Se intenta reflotar el viejo Frente Unión por Tucumán que naufragó, antes de las elecciones a gobernador de junio pasado, por las discrepancias metodológicas y por las ambiciones personalistas de algunos dirigentes. En el renovado frente se inscribirían el diputado nacional Esteban Jerez, los ex legisladores Gumersindo Parajón (Pueblo Unido), José Ascárate (UCR), los peronistas Osvaldo Cirnigliaro y Julio Díaz Lozano y el socialista Rodolfo Succar. En ese arco también se incluiría a los dirigentes de la Democracia Cristiana y del Movimiento de Integración y Desarrollo. El objetivo es captar, por lo menos, 230.000 votos con vistas a la Constituyente. Por esa razón no excluyen de las conversaciones a Fuerza Republicana.
Con Antonio Bussi fuera de la arena política, ya comenzaron los primeros contactos con los republicanos. La semana pasada, Jerez auscultó los ánimos en FR a través del legislador Ernesto Padilla. Actualmente, el liderazgo de FR está en manos del senador Ricardo Bussi quien, por ahora, piensa que ese partido puede ganar solo las Constituyentes. Sin embargo, no le cerró la puerta al diálogo a la renovada coalición. "No pondré obstáculos", habría dicho Bussi (h) al conocer la intención del ex fiscal anticorrupción de aunar fuerzas políticas y organizaciones civiles, como el Grupo Alberdi.

Aprovechar el momento
Después de las vacaciones, los bares comenzaron a poblarse de viejos dirigentes políticos que preparan el terreno para romper la estrategia oficial por lograr la ansiada reforma. Sostienen que este es el momento oportuno para conjugar fuerzas, ya que el cisma se instaló en el PJ con el subterráneo enfrentamiento entre las líneas internas de ese partido y el descontento que existe entre los punteros por la falta de contención de la administración alperovichista.
Muchos creen que Julio Miranda, el presidente del distrito peronista, no estaría en los planes del tándem partidario que armaron en Anca Juli Alperovich y el vicegobernador Fernando Juri. De esa reunión, asado de por medio en las alturas, surgió la necesidad de conservar la unión del bloque oficialista, más allá de los anunciados cambios en la comisión de Hacienda que, hasta ahora, preside el ultramirandista José Alberto Cúneo Vergés.
En el PJ, los discursos entre las distintas corrientes no afines al alperovichismo se endurecen. No obstante, desde el jurismo sostienen que la sangre no llegará al río. Según manifiestan sus dirigentes, el peronismo apelará a su estrategia histórica: "cuando más nos peleamos, más nos reproducimos". Casi sin querer, este 2004 está a punto de convertirse en un año electoral. Los tucumanos están frente a la posibilidad de que cualquier domingo de invierno tengan que retornar a las urnas.

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