07 Febrero 2004 Seguir en 
PESEBRE
Ya durante su niñez, Elías Dip armaba el portal de Belén con pequeños retablos. Luego, lo colocaba sobre mesitas que iluminaba para hacerlo visible a través de los vidrios de la fábrica textil de sus padres. En 1959, agrandó el pesebre y desde entonces, lo exhibe en su casa paterna, Córdoba 873. Año tras año fue sumando piezas y adornos. En 2003, llegó a las 2.500 piezas. Así, obtuvo una mención honorífica, otorgada por la Dirección de Cultura municipal. En este gran pesebre reina el Niñito Jesús, protegido por la dulce mirada de la Virgen María y de San José; está acompañado por los Reyes Mayos y por los ángeles, y es visitado por pastores, por campesinos y por soldados que descienden de las montañas. También, se acerca una gran diversidad de animalitos que comparten la alegre bendición de la natividad, arrullados por el rumoreo de una vertiente de agua que baja desde un costado del gran portal, bajo un cielo de estrellas doradas. ¡Qué paciencia la del artista! Esta obra es un ejemplo de creatividad artística y de una profunda fe cristiana.
Evangelina López Acevedo
Av. Mate de Luna 3.662
S.M. de Tucumán
PIEDRA AGUJEREADA
En diciembre pasado ascendí hasta la cumbre del "Negrito" (4.500 metros sobre el nivel del mar). Sobre la huella del camino me atrajo una piedra agujereada. Mide unos 60 cm de largo por unos 40 cm de ancho en el extremo del agujero, afinándose en el otro, que parece de sílice y está como afilado. Para lograr el agujero (de poco más de 1 cm de diámetro), la piedra fue trabajada desde ambas caras. Cuento esto porque puede estar indicando que allí el camino atraviesa un punto habitado por los antiguos pobladores. A la piedra la dejé semitapada al lado del camino. Me gustaría guiar hasta ella a algún especialista del Museo de Tafí del Valle, que es el lugar donde debería quedar, en caso de que tenga valor antropológico.
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
S.M. de Tucumán
INSEGURIDAD
El motivo de mi carta es contar lo que me ocurrió en la playa de estacionamiento de un supermercado de avenida Roca. El 24/1 fui a realizar compras y dejé mi moto en el estacionamiento privado, de uso exclusivo para clientes. Grande fue mi sorpresa al volver y no encontrar mi vehículo donde lo había dejado: había sido robado. Ante esta desagradable situación, indagué al guardia de seguridad (perteneciente a una prestigiosa empresa), quien no supo dar respuesta de ninguna naturaleza sobre la identidad de quien había sustraído mi moto. Al intentar hablar con el gerente del supermercado, tampoco se hizo cargo ni supo dar una solución a mi problema. Tal vez no sea la primera damnificada, pero creo que quedarme en silencio y no comentar lo ocurrido en un lugar que brinda un servicio y que por ello debe garantizar la seguridad de sus clientes, sería como seguir apoyando tanto la impunidad como la deslealtad comercial.
M. Eugenia Medina
Pasaje Boulogne-sur-Mer 2.980
S.M. de Tucumán
ABORTO (I)
Me enteré con una profunda tristeza de que la jurista Carmen Argibay, candidata propuesta por el Poder Ejecutivo para formar parte de la Corte Suprema, se expresó a favor de la despenalización del aborto. El Gobierno, por intermedio del jefe de Gabinete Alberto Fernández, salió a defenderla por considerar que tiene derecho a pensar libremente. Cuanto se está a punto de formar parte de la máxima instancia de la Justicia (eso casi ya es un hecho) se debe cuidar lo que se dice por respeto a la opinión de la mayoría de la gente. Ella decidirá quién es culpable y quién no, por lo tanto, no puede darse el lujo de emitir criterios contrarios a la opinión nacional y a la Constitución nacional. Creo que los que apoyan el aborto lo hacen porque es más fácil darle permiso a una mujer para que asesine a su hijo que evitar un embarazo no deseado o llevar a buen término el que ya ocurrió. Para evitar los embarazos, toda la sociedad debe aceptar la formación continua en sexualidad dentro de escuelas, grupos, cultos y, por supuesto, dentro de la familia. Cuando una mujer ya quedó embarazada se le debería brindar todo el apoyo por medio de médicos, asistentes sociales, psicólogos y psiquiatras y gobierno, para que sienta que no está sola y que tendrá toda la ayuda necesaria para la crianza de su hijo. Brindarle información sobre maternidad, trabajo, asistencia sanitaria, control psicológico es más difícil que darle permiso para asesinar a su prole. Por eso se recurre a esto último. Y, en última instancia, de no considerarse apta para criar a su hijo, la sociedad no la debe marcar de por vida por haber dado en adopción al niño ya que le otorga la oportunidad que ella, a pesar de la ayuda sugerida anteriormente, no podría darle. Pensemos que nadie es dueño de la vida del niño más que el niño mismo.
Jorge Alberto Maciel
leicam34@hotmail.com
ABORTO (II)
Comparto plenamente que se haya propuesto a la doctora Carmen Argibay para integrar la Suprema Corte de Justicia de la Nación, dado que su vasta trayectoria en el campo jurídico la acredita con creces para ocupar el sitial referido, como igualmente su conducta irreprochable. Con respecto al tema del aborto, de cuya despenalización se dice que es partidaria, no veo que ese criterio pueda ser un impedimento para su designación ya que el libre albedrío, que es atributo del ser humano, lo permite.
Héctor Gómez
General Paz 983
S.M. de Tucumán
RECLAMOS
Un grupo de veinte piqueteros cortó el martes la calle Congreso al 350. Al deducir el origen de sus integrantes (el castigado interior de la provincia), recordaba que la desnutrición hace más estragos en el cerebro durante los primeros años de vida del ser humano. Sin ser peyorativa, digamos que el jefe y sus adláteres quizás asistieron a escuelas que vivían de huelga. ¿Cómo explicarle entonces a estas personas que quemar cubiertas está prohibido; que hace un irreversible daño a la salud; que suprime los derechos del ciudadano a transitar libremente; daña a la propiedad privada y pública, etcétera. El hollín, a pesar de los días transcurridos y de la lluvia, no pudo aún ser desalojado de nuestras casas. Hasta los lactantes de la Sala Cuna tenían sus mamaderas cubiertas por ese cancerígeno polvo negro. Quien piensa y actúa en función a que sus reclamos serán más eficaces en proporción al daño ocasionados a inocentes, lo hace muy bien. Sólo quisiera tener la suerte que en ese grupo de "ciegos", el "tuerto" más leído vea esta carta y recapacite.
Olga Lucía Morales
luciaohmorales@hotmail.com
Ya durante su niñez, Elías Dip armaba el portal de Belén con pequeños retablos. Luego, lo colocaba sobre mesitas que iluminaba para hacerlo visible a través de los vidrios de la fábrica textil de sus padres. En 1959, agrandó el pesebre y desde entonces, lo exhibe en su casa paterna, Córdoba 873. Año tras año fue sumando piezas y adornos. En 2003, llegó a las 2.500 piezas. Así, obtuvo una mención honorífica, otorgada por la Dirección de Cultura municipal. En este gran pesebre reina el Niñito Jesús, protegido por la dulce mirada de la Virgen María y de San José; está acompañado por los Reyes Mayos y por los ángeles, y es visitado por pastores, por campesinos y por soldados que descienden de las montañas. También, se acerca una gran diversidad de animalitos que comparten la alegre bendición de la natividad, arrullados por el rumoreo de una vertiente de agua que baja desde un costado del gran portal, bajo un cielo de estrellas doradas. ¡Qué paciencia la del artista! Esta obra es un ejemplo de creatividad artística y de una profunda fe cristiana.
Evangelina López Acevedo
Av. Mate de Luna 3.662
S.M. de Tucumán
PIEDRA AGUJEREADA
En diciembre pasado ascendí hasta la cumbre del "Negrito" (4.500 metros sobre el nivel del mar). Sobre la huella del camino me atrajo una piedra agujereada. Mide unos 60 cm de largo por unos 40 cm de ancho en el extremo del agujero, afinándose en el otro, que parece de sílice y está como afilado. Para lograr el agujero (de poco más de 1 cm de diámetro), la piedra fue trabajada desde ambas caras. Cuento esto porque puede estar indicando que allí el camino atraviesa un punto habitado por los antiguos pobladores. A la piedra la dejé semitapada al lado del camino. Me gustaría guiar hasta ella a algún especialista del Museo de Tafí del Valle, que es el lugar donde debería quedar, en caso de que tenga valor antropológico.
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
S.M. de Tucumán
INSEGURIDAD
El motivo de mi carta es contar lo que me ocurrió en la playa de estacionamiento de un supermercado de avenida Roca. El 24/1 fui a realizar compras y dejé mi moto en el estacionamiento privado, de uso exclusivo para clientes. Grande fue mi sorpresa al volver y no encontrar mi vehículo donde lo había dejado: había sido robado. Ante esta desagradable situación, indagué al guardia de seguridad (perteneciente a una prestigiosa empresa), quien no supo dar respuesta de ninguna naturaleza sobre la identidad de quien había sustraído mi moto. Al intentar hablar con el gerente del supermercado, tampoco se hizo cargo ni supo dar una solución a mi problema. Tal vez no sea la primera damnificada, pero creo que quedarme en silencio y no comentar lo ocurrido en un lugar que brinda un servicio y que por ello debe garantizar la seguridad de sus clientes, sería como seguir apoyando tanto la impunidad como la deslealtad comercial.
M. Eugenia Medina
Pasaje Boulogne-sur-Mer 2.980
S.M. de Tucumán
ABORTO (I)
Me enteré con una profunda tristeza de que la jurista Carmen Argibay, candidata propuesta por el Poder Ejecutivo para formar parte de la Corte Suprema, se expresó a favor de la despenalización del aborto. El Gobierno, por intermedio del jefe de Gabinete Alberto Fernández, salió a defenderla por considerar que tiene derecho a pensar libremente. Cuanto se está a punto de formar parte de la máxima instancia de la Justicia (eso casi ya es un hecho) se debe cuidar lo que se dice por respeto a la opinión de la mayoría de la gente. Ella decidirá quién es culpable y quién no, por lo tanto, no puede darse el lujo de emitir criterios contrarios a la opinión nacional y a la Constitución nacional. Creo que los que apoyan el aborto lo hacen porque es más fácil darle permiso a una mujer para que asesine a su hijo que evitar un embarazo no deseado o llevar a buen término el que ya ocurrió. Para evitar los embarazos, toda la sociedad debe aceptar la formación continua en sexualidad dentro de escuelas, grupos, cultos y, por supuesto, dentro de la familia. Cuando una mujer ya quedó embarazada se le debería brindar todo el apoyo por medio de médicos, asistentes sociales, psicólogos y psiquiatras y gobierno, para que sienta que no está sola y que tendrá toda la ayuda necesaria para la crianza de su hijo. Brindarle información sobre maternidad, trabajo, asistencia sanitaria, control psicológico es más difícil que darle permiso para asesinar a su prole. Por eso se recurre a esto último. Y, en última instancia, de no considerarse apta para criar a su hijo, la sociedad no la debe marcar de por vida por haber dado en adopción al niño ya que le otorga la oportunidad que ella, a pesar de la ayuda sugerida anteriormente, no podría darle. Pensemos que nadie es dueño de la vida del niño más que el niño mismo.
Jorge Alberto Maciel
leicam34@hotmail.com
ABORTO (II)
Comparto plenamente que se haya propuesto a la doctora Carmen Argibay para integrar la Suprema Corte de Justicia de la Nación, dado que su vasta trayectoria en el campo jurídico la acredita con creces para ocupar el sitial referido, como igualmente su conducta irreprochable. Con respecto al tema del aborto, de cuya despenalización se dice que es partidaria, no veo que ese criterio pueda ser un impedimento para su designación ya que el libre albedrío, que es atributo del ser humano, lo permite.
Héctor Gómez
General Paz 983
S.M. de Tucumán
RECLAMOS
Un grupo de veinte piqueteros cortó el martes la calle Congreso al 350. Al deducir el origen de sus integrantes (el castigado interior de la provincia), recordaba que la desnutrición hace más estragos en el cerebro durante los primeros años de vida del ser humano. Sin ser peyorativa, digamos que el jefe y sus adláteres quizás asistieron a escuelas que vivían de huelga. ¿Cómo explicarle entonces a estas personas que quemar cubiertas está prohibido; que hace un irreversible daño a la salud; que suprime los derechos del ciudadano a transitar libremente; daña a la propiedad privada y pública, etcétera. El hollín, a pesar de los días transcurridos y de la lluvia, no pudo aún ser desalojado de nuestras casas. Hasta los lactantes de la Sala Cuna tenían sus mamaderas cubiertas por ese cancerígeno polvo negro. Quien piensa y actúa en función a que sus reclamos serán más eficaces en proporción al daño ocasionados a inocentes, lo hace muy bien. Sólo quisiera tener la suerte que en ese grupo de "ciegos", el "tuerto" más leído vea esta carta y recapacite.
Olga Lucía Morales
luciaohmorales@hotmail.com







