Mesas en la vereda

Un obstáculo colocado arbitrariamente en medio de la vía pública.

07 Febrero 2004
Tiempo atrás, nos referimos al problema creado por las mesas y las sillas que los propietarios de muchos bares colocan en las veredas de sus locales. Dado que no se ha operado ninguna corrección en tal costumbre, parece oportuno tocar nuevamente el punto.
En los hechos, se trata de un obstáculo colocado arbitrariamente en medio de la vía pública, y cuyo efecto va desde estrechar singularmente el paso disponible para el peatón hasta impedírselo totalmente, como ocurre en dos ochavas de la esquina de Santa Fe y Maipú. De ese modo, quien circula a pie se ve obligado a bajar a la calzada y No se trata, por cierto, de sostener que las mesas en la calle deban prohibirse. Es sabido que se trata de algo muy difundido en todas las ciudades, y que incluso aporta colorido y animación en las calles. Pero nos parece que, en ese como en todos los rubros, debe obrarse con un criterio sensato. Es decir que la cantidad de sillas y mesas deje un espacio razonable para que el transeúnte utilice la vereda, como es su derecho. Compete a la Municipalidad controlar que sea así.

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