La recaudación impositiva

Los logros en materia de ingresos públicos exigen redoblar una serie de compromisos por parte de quienes conducen los destinos de la Nación y de la Provincia.

06 Febrero 2004
Enero fue un buen mes para las arcas públicas al registrarse una recaudación impositiva récord. El fenómeno se repitió en la Nación y en la Provincia, y fue el resultado de una serie de variables políticas, económicas y sociales que deben ser consideradas en su justa dimensión para no sobrevalorar los éxitos ni despreciar lo alcanzado. En la Casa Rosada recibieron la noticia con una lógica sonrisa. Los analistas coincidieron en destacar que el incremento de la recaudación del 27,8% con respecto del mismo mes del año anterior, revela que la economía argentina se ha recuperado. La sensación se sustenta en la suba de la recaudación del IVA -tributo vinculado directamente al consumo- que alcanzó el 47,6% con relación a enero de 2.003. Los $ 7.160 millones que ingresaron al fisco permitieron, además, superar una las pautas fiscales acordadas con el Fondo Monetario Internacional para esta primera parte del año.
En la Provincia, poco más de $ 34 millones ingresaron en enero por el cobro de impuestos. La cifra no tiene precedentes para la Dirección de Rentas. La posibilidad del pago con descuentos para el anticipo anual y el vencimiento del plazo para la reinserción en el bloqueo fiscal por parte de los morosos, contribuyeron a la obtención del histórico resultado. En el Gobierno tucumano la noticia también fue recibida con satisfacción y con expectativa. Sin embargo, es necesario recalcar que los logros en materia de ingresos públicos -lejos de aliviar la tarea de los gobernantes- exigen redoblar una serie de compromisos por parte de quienes conducen los destinos de la Nación y de la Provincia. La confianza demostrada por los contribuyentes que decidieron cumplir con sus obligaciones con el Estado -a pesar de las dificultades económicas por todos conocidas- debe ser retribuida con decisiones políticas que garanticen la correcta utilización de los fondos obtenidos.
Más allá de las presiones impositivas y de las amenazas de eventuales represalias por no pagar al fisco, lo que garantizará mantener la tendencia actual será la certeza social de que los dineros recaudados sean utilizados en pos del beneficio común. En ese sentido, es imperioso avanzar en el proyecto lanzado para mejorar el sistema de atención en las oficinas recaudadoras y simplificar los trámites para un mayor confort de los contribuyentes. Párrafo aparte merece la polémica generada en nuestra provincia por el aumento de los impuestos Inmobiliario (57%) y Automotor (entre el 4% y el 25%), que ha sido duramente cuestionado por distintos sectores sociales, profesionales y empresarios. El Gobierno ha insistido en calificar de "políticos" esos reclamos, pero la cuestión será analizada por la Justicia a partir de un planteo de inconstitucionalidad impulsado por la Defensoría del Pueblo y de parte de un grupo de contribuyentes autoconvocados.
El Colegio de Graduados de Ciencias Económicas advirtió que la decisión del Poder Ejecutivo no garantiza mantener los índices de recaudación a largo plazo y podría tener un impacto directo en el nivel de consumo. Podrá argumentarse que los ingresos del primer mes del año no reflejaron esta controversia, pero la queja social se mantiene latente y debe ser tomada en cuenta en su justa dimensión. Es obligación del Estado garantizar el equilibrio entre la presión fiscal y las reales posibilidades contributivas de los ciudadanos. El horizonte plantea el desafío ineludible de pensar y generar otro modelo económico y productivo. No se puede pensar en el desarrollo sin actividades que generen empleo y recursos genuinos. Esto redundará en beneficio del Estado, que ampliará su base de contribuyentes y podrá pensar en un futuro con nuevos récords.

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