Más control en las políticas monetarias

Primer balance del encuentro internacional

19 Abr 2015
WASHINGTON, Estados Unidos.- Los países miembros del Fondo Monetario Internacional (FMI) expresaron ayer su preocupación por las diferencias de política monetaria en las principales economías del mundo, con Europa en plena aplicación de una estrategia expansiva y con Estados Unidos a punto de subir la tasa de interés.

“La normalización de la política monetaria debe calibrarse con cautela y comunicarse de manera eficaz para atenuar los efectos de contagio”, manifestó el Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI), rector de las políticas del FMI, en el documento de cierre de su reunión en Washington. “Somos conscientes de los riesgos para la estabilidad financiera”, apuntaron los ministros de Finanzas y jefes de los bancos centrales.

Los representantes de los 188 países miembro también expresaron su preocupación por la caída de los precios de las materias primas y de las exportaciones en las economías emergentes. Además, consideraron que en las economías emergentes deben establecerse márgenes de maniobra para hacer frente a la volatilidad de los mercados financieros. “Las políticas macroeconómicas tienen que ser sólidas. Se debe permitir que los tipos de cambio respondan a la evolución de los fundamentos económicos y que faciliten el ajuste externo”, argumentaron.

Por su parte, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, volvió a defender la eficacia de su política monetaria expansiva. Según dijo, las medidas del BCE estimularon la economía en la Eurozona. El BCE lanzó en enero un programa de compra de deuda, por más de un billón de euros, para impulsar los créditos y para presionar los precios al alza. Hasta septiembre de 2016 se comprarán bonos por 60.000 millones de euros mensuales.

Las reuniones del CMFI se desarrollaron en medio de un temor cada vez mayor a que la endeudada economía de Grecia no acuerde con sus acreedores de la Unión Europea (UE) y del FMI. El país heleno manifestó que quiere un acuerdo sobre los planes de reforma, pero aclaró que no cederá en ciertos aspectos. Atenas está empantanada en las discusiones sobre las reformas económicas requeridas por los acreedores para destrabar el tramo restante de su rescate financiero. “Nuestro objetivo es alcanzar una solución viable dentro del área del euro”, sostuvo el viceprimer ministro, Yannis Dragasakis. (Reuters)

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