El kirchnerismo confiado en convertir en ley el Presupuesto

Boudou se convirtió en centro de pedidos para que se aleje su cargo El cálculo de recursos para el último año de gestión de Cristina Fernández, encontró duros cuestionamientos y los senadores oficialistas fueron calificados como “caras de piedra” por defender la iniciativa que contempla una inflación del 15,6%

30 Oct 2014
BUENOS AIRES.- Los senadores nacionales debatían anoche, al cierre de esta edición, el proyecto de Presupuesto 2015 para el último año de gestión de la presidenta Cristina Fernández, que el oficialismo confiaba convertir en ley y que cosechó variados cuestionamientos de distintos sectores de la oposición.

El vicepresidente Amado Boudou, volvió a convertirse en el centro de los pedidos de la oposición para que se aleje de su cargo al frente del Senado hasta que se aclare su compleja situación judicial, con tres planteos de cuestiones de privilegio en su contra.

El proyecto fue defendido en el recinto por el presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, el oficialista Aníbal Fernández, quien como informante adjudicó los problemas de crecimiento argentino a cuestiones exógenas.

“La desaceleración del crecimiento global y de los socios afecta el crecimiento de nuestro país”, aseveró Fernández para luego señalar que “el canal comercial de contagio de la crisis sigue vigente. Si Estados Unidos y la Unión Europea no le compran a nuestros socios, nuestros socios no crecen”, esgrimió el ex jefe de Gabinete.

La oposición, en líneas generales, rechazó la proyección de gastos y recursos con los tradicionales cuestionamientos sobre supuestas inconsistencias y de tratarse de estimaciones alejadas de la realidad.

La radical Laura Montero afirmó que “la industria cae, caen las reservas” y “la pobreza está golpeando la puerta de los hogares argentinos”. Añadió que “el crecimiento de subsidios es el talón de Aquiles del Presupuesto” y destacó que ese rubro creció “el 1.500%” en la última década.

El peronista disidente Juan Carlos Romero, consideró que, en la actualidad, “el sector público es el motor de esta economía empobrecida” y resaltó que “el gasto público representa el 25% del PBI”.

Algo más agresivo fue el radical formoseño Luis Naidenoff, quien calificó de “cara de piedra a quienes defienden este presupuesto” y dijo que es “una irresponsabilidad política elaborar un presupuesto con estas hipótesis”, para preguntarse en forma retórica “alguien puede creer que la inflación será del 15,6%”.

El macrista Alfredo De Angeli, calificó al presupuesto como “unitario, centralista”, aseguró que “si este país no hubiese estado contra el campo hoy habría U$S 130.000 millones más de reservas” y reclamó que los recursos vayan “a las provincias como coparticipación federal”, para reclamar que “los gobernadores aprendan a administrar, porque si no es fácil ser gobernador, porque si lo hacen mal recurren a la Nación”.

La iniciativa estima un crecimiento del PBI del 2,8%; una inflación del 15,6%; un dólar a $ 9,45 como promedio anual; y una recaudación de $ 1.489.900,1 millones. Proyecta exportaciones por U$S 82.420 millones; importaciones por U$S 73.223 millones y un resultado comercial superavitario de U$S 9.197 millones. Tras los homenajes al ex presidente Néstor Kirchner, al ex gobernador bonaerense, Antonio Cafiero y a la docente Stella Maldonado, comenzó la embestida contra el vicepresidente, que ya se convirtió en “un ritual” según la senadora del Frente Cívico de Córdoba, Norma Morandini. También, se aprobó aprobó el pliego del dirigente peronista porteño Eduardo Félix Valdés como nuevo embajador argentino ante el Vaticano, en reemplazo de Juan Pablo Cafiero. (DyN)

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