Se recupera la beba que fue metida en un lavarropas por su padre, pero con secuelas

Si bien Mía, de 14 meses, volvió a reír, sufre disminución visual en su ojo derecho y se niega a beber agua.

21 Jul 2014
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CUIDADOS INTENSIVOS. Mía se encuentra internada en el hospital Garrahan. FOTO TOMADA DE ARGENTINA.OONOT.COM

BUENOS AIRES.- La bebé de 14 meses que la semana pasada fue metida en un lavarropas por su padre "empezó a reírse" y "evoluciona muy bien" en una sala común del Hospital Garrahan, donde desde el jueves recibe asistencia. Así lo aseguró Mayra, la madre de la menor, quien también manifestó que "es un milagro que" Mía "esté así como está ahora, que está muy bien". La mujer añadió que la beba "empezó a reírse porque antes no se reía", destaca Lanacion.com.

El hecho ocurrió el jueves, en medio de una discusión con su pareja Lucas Digliotti, de 33 años. El hombre golpeó a la mujer con sus puños y luego tomó a la niña de 14 meses por los pies y la introdujo en un lavarropas varias veces.

"Mía está evolucionando bien. Ayer empezó a reírse. Empezó a jugar. Yo la miraba y me preguntaba 'por qué no se ríe mi hija', pero ya se ríe", relató la mujer en diálogo con el canal de noticias TN, desde el hospital donde acompaña a su hija.

Detalló, sin embargo, que la menor sufre algunas secuelas físicas como la disminución visual en su ojo derecho, entre otras. Al respecto, Mayra expresó que por el shock que sufrió la beba no sabe cómo va a hacer cuando tenga que bañarla, pero remarcó que se va a quedar "todo el tiempo que sea necesario" en el centro de salud hasta que la menor "esté totalmente bien". Otra de las secuelas psicológicas que sufre la niña es la resistencia a tomar agua.

Sobre el momento en que su hija fue atacada por su padre, que se encuentra detenido, Mayra relató que el hombre "la metía y la sacaba de cabeza" del lavarropas que estaba lleno de agua, pero apagado.

Ante esa situación, aseguró que agarró a su hija y corrió desnuda dos cuadras hasta la casa de una amiga que la asistió y la acompañó a un centro de salud.

"La ahogó, la trató como a un perro, le pegaba con un palo. Después fueron golpes y patadas a ella y a mí. Tuve dos puntos de un lado y un punto del otro; tengo las marcas de los palazos", expresó la mujer.

El violento episodio ocurrió el jueves al mediodía en la vivienda de la familia ubicada en la intersección de las calles 802 y 893 de Quilmes.

El agresor, que fue detenido acusado de "tentativa de homicidio" y ya declaró ante el juez que atiende el caso, tiene antecedentes penales por robos a propiedades y estuvo preso diez años "tentativa de homicidio"..
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