03 Febrero 2014 Seguir en 
MAJURO, Islas Marshall.- Un salvadoreño que dice haber pasado más de un año a la deriva en las aguas del océano Pacífico tocó tierra el pasado jueves y puso fin a una historia que parece sacada de una película de Hollywood. Hoy tuvo su regreso triunfal a las Islas Marshall, luego de estar 13 meses en el agua y recorrer 12.000 kilómetros.
Con pelo largo y una barba poblada, José Salvador Albarengo relató que el 21 de diciembre de 2012 salió a pescar tiburones con un amigo mexicano cuando el barco se averió. Asegura que su compañero falleció que él sobrevivió todo este tiempo comiendo pequeños peces y tortugas, informó la cadena BBC.
El hombre tocó tierra delgado, desorientado y vestido únicamente con su ropa interior carcomida. Se identificó ante las autoridades de las Islas Marshall, pero desde su llegada se tuvo que comunicar con gestos y dibujos porque no hablaba inglés y ningún vecino de Ebon entendía español. La embajada estadounidense ayudó a traducir al náufrago.
La historia del náufrago se conoció luego de que un estudiante de antropología noruego llamado Ola Fjeldstad diera a conocer la noticia desde el único teléfono de Ebon a la capital. Según relató a la BBC, un grupo de vecinos vio al hombre llegar en un barco de fibra de vidrio de unos siete metros y se acercaron a rescatarlo.
"El barco estaba lleno de conchas y otros animales marinos. Tenía una cría de pájaro, una tortuga muerta, algunos cascarones de tortugas y restos de pescado", dijo Fjeldstad. El investigador asegura que Albarenco le contó cómo, en los momentos en que no llovía y carecía de agua dulce, sobrevivió bebiendo sangre de tortuga.
Una vez en tierra firme, el náufrago fue acogido por los vecinos que también le prestaron ropa limpia y lo alimentaron hasta que el domingo llegó un barco del gobierno para trasladarlo a la capital. Tras 22 horas de viaje en los que recorrió los más de 320 kilómetros que separan el atolón de la capital, las autoridades pudieron tomarle este lunes las primeras declaraciones.
Con pelo largo y una barba poblada, José Salvador Albarengo relató que el 21 de diciembre de 2012 salió a pescar tiburones con un amigo mexicano cuando el barco se averió. Asegura que su compañero falleció que él sobrevivió todo este tiempo comiendo pequeños peces y tortugas, informó la cadena BBC.
El hombre tocó tierra delgado, desorientado y vestido únicamente con su ropa interior carcomida. Se identificó ante las autoridades de las Islas Marshall, pero desde su llegada se tuvo que comunicar con gestos y dibujos porque no hablaba inglés y ningún vecino de Ebon entendía español. La embajada estadounidense ayudó a traducir al náufrago.
La historia del náufrago se conoció luego de que un estudiante de antropología noruego llamado Ola Fjeldstad diera a conocer la noticia desde el único teléfono de Ebon a la capital. Según relató a la BBC, un grupo de vecinos vio al hombre llegar en un barco de fibra de vidrio de unos siete metros y se acercaron a rescatarlo.
"El barco estaba lleno de conchas y otros animales marinos. Tenía una cría de pájaro, una tortuga muerta, algunos cascarones de tortugas y restos de pescado", dijo Fjeldstad. El investigador asegura que Albarenco le contó cómo, en los momentos en que no llovía y carecía de agua dulce, sobrevivió bebiendo sangre de tortuga.
Una vez en tierra firme, el náufrago fue acogido por los vecinos que también le prestaron ropa limpia y lo alimentaron hasta que el domingo llegó un barco del gobierno para trasladarlo a la capital. Tras 22 horas de viaje en los que recorrió los más de 320 kilómetros que separan el atolón de la capital, las autoridades pudieron tomarle este lunes las primeras declaraciones.







