¡Cuidado! No te mojes; viene directo de las cloacas

Los vecinos del barrio Obispo Piedrabuena están sorprendidos, indignados y asqueados: hay pérdidas de líquidos cloacales y de agua potable en al menos seis puntos. Denunciaron a la SAT en la Defensoría del Pueblo por falta de mantenimiento de la red. La empresa afirma que están arreglando las pérdidas.

10 Abr 2013
Te levantás, ves que el sol le da vida a la calle y abrís la ventana. Pero te golpea un vapor que de repente te hace sentir sucio, te revuelve el estómago y te da ganas de enterrar tu casa a 10 metros de profundidad. Los chicos están hartos del encierro, quieren salir a jugar a la calle y a vos te vence su insistencia. Abrís la puerta y encontrás un manantial dudoso del que emana líquido espeso y oscuro que amenaza la salud de lo más importante que tenés, tus hijos. Esto ocurre todos los días, mes tras mes. Y cada vez estás más convencido de que sos un ciudadano de cuarta, porque aunque pagues los impuestos y servicios, nadie te saca el río podrido que corre junto a la vereda. ¿Te imaginás vivir una situación como esta? Duro ¿no? Palabras más, palabras menos, es lo que soportan Ana María Barrionuevo de Cruz y muchos vecinos del barrio Obispo Piedrabuena.

Esta zona residencial de alrededor de 500 viviendas está entre el parque 9 de Julio y uno de los sectores más duros de Villa 9 de Julio. El problema más habitual solía ser la inseguridad. Pero ahora se sumó otro por partida doble: líquidos cloacales y agua potable inundan las calles. Reclamaron, reclamaron y reclamaron. Pero se cansaron de esperar los arreglos y decidieron ir más allá. La Unión Vecinal Obispo Piedrabuena (UVOP) hizo una presentación en la Defensoría del Pueblo y denunció a la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) por la falta de mantenimiento de la red cloacal y de la de agua.

"Fundamenta la solicitud los numerosos pedidos de soluciones realizados por parte de los vecinos sobre roturas de cañerías de agua potable y cloacas (...) con todos los problemas que esto provoca (contaminación, falta de agua potable, olores nauseabundos, focos infecciosos) a los cuales la empresa no ha brindado ninguna solución", le explicaron al defensor del Pueblo, Hugo Cabral. Lo hicieron en una nota firmada por Nicolás Mena y Teresa D'Elías, titulares de la UVOP. Calcularon que el barrio paga unos $ 300.000 anuales a la SAT por el servicio.

De acuerdo con la denuncia, las pérdidas de agua potable ocurren en Estanislao del Campo al 1.000 y al 1.200, y en Salas y Valdés al 1.200. Las cloacas con problemas están en la plazoleta Obispo Piedrabuena, en Rafael Obligado y Juramento, y en Diego de Viallarroel y José Hernández. Justo ahí vive Ana María, quien integra la UVOP. "Los que estamos sobre Diego de Villarroel tenemos el agua contaminada en la calle. Y a la gente de la José Hernández se les empezaron a desbordar las cámaras sépticas de las casas", relató. Mientras ella hablaba, un auto atravesó el charco enorme de la esquina y salpicó las veredas. "Hay que pararse lejos; imagínese que a usted lo empapen con toda esta porquería", le indicó al cronista (mientras LA GACETA estaba en la zona llegó una cuadrilla de la SAT).

En José Hernández al 1.200, donde se encuentra un conjunto de torres de departamentos, los habitantes viven una situación similar. "La gente armó una especie de puente con escombros para bajar a la calle sin mojarse", contó Carlos Leal. Y donde no hay líquidos cloacales aparecen las pérdidas de agua potable. "Hace 30 días vino personal de la SAT a arreglar un caño en Estanislao del Campo al 1.200, frente a la parroquia. Pero dejaron una pérdida más abundante y un bache enorme", denunció Marta García.

El ombudsman informó que ya está tramitando una investigación ante la SAT. Agregó que los problemas con los servicios públicos se encuentran en quinto lugar en el ranking de quejas que recibe la Defensoría. "Y la mayor parte son por problemas con la red de agua y de cloacas", detalló Cabral.

La SAT, por su parte, explicó que en Estanislao del Campo, entre el 800 y el 1.200, están arreglando las pérdidas de agua potable. Y que en Diego de Villarroel y José Hernández comenzaron a destrancar las cloacas. "El problema con el agua potable es la presión: cambia la temperatura, se consume menos y aumenta la presión. Con respecto a las cloacas, se produjeron obstrucciones. En esa zona hemos encontrado material de construcción dentro de los caños", detalló una vocera de la SAT.

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