El mejor afrodisíaco es el amor

El mejor afrodisíaco es el amor

LA GACETA Mujer consultó a una chef, quien propone un plato con mariscos. Mirá la receta.

SENTIDOS. El erotismo puede brotar independientemente de los ingredientes. FOTO TOMADA DE FLICKR.COM/29800056@N05 SENTIDOS. El erotismo puede brotar independientemente de los ingredientes. FOTO TOMADA DE FLICKR.COM/29800056@N05
14 Febrero 2013
La inminente llegada del Día de los Enamorados es la excusa perfecta para armar un plan de a dos. En una salida o en casa, la comida será el nexo para que muchas parejas pasen una noche soñada. Para muchos especialistas, los platos afrodisíacos no existen, pero sí hay algunos detalles a tener en cuenta que ayudan a la estimulación del otro.

Aunque a una decena de alimentos son señalados como perfectos, la simple compañía de la pareja ayuda a incrementar el flujo sanguíneo, paso previo para ayudar a liberar las tensiones. De todas maneras, no estará de más experimentar con las almendras, el azafrán, la canela, la palta y la menta, por mencionar sólo algunos de los señalados como afrodisíacos. 

Uno de los grandes secretos estará en la ambientación del lugar y estimular los sentidos. Por eso, se recomiendan platos que se puedan comer con las manos, con múltiples colores, aromas y texturas.

"Hay muchas cosas ricas que se pueden hacer para ese día, pero el mejor afrodisíaco es el amor", explicó a LAGACETA.com la chef Claudia Fernández, que tampoco creer en la comida afrodisíaca.

"Me parece que todo es un mito, pero está bueno para usarlo como un juego de seducción", sostuvo Fernández, que no dudó en recomendar una receta para la noche de San Valentín.

"Cocinaría algo al wok, con verduras y mariscos. Un plato liviano y rico, condimentado con especias fuertes como el gengibre y con salsa de soja. Y el postr debe tener chocolate", asegura la chef, que acompañaría el plato con un vino blanco, "bien frio, tal vez un tempranillo".

La clave estará en saber manejar los tiempos, predisponerse para estimular al otro y, principalmente, para dejarse seducir. LA GACETA

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